Capitulo 1: "¡¿Transmigré otra vez, carajo?!"
[Estoy modificando los capítulos] __________🚧
Mirando este ambiente extraño, Jianma solo quería quedarse en silencio. Ya ni ganas de quejarse tenía.
¡¿Qué demonios estaba pasando aquí?! ¡Llevaba casi 20 años yendo y viniendo por la misma ruta hacia la mansión de los Zoldyck, y nunca antes al cruzar un túnel había cambiado todo el entorno! ¿¡Esto es transmigración otra vez!?
Dicen que si transmigras muchas veces te acostumbras, y él seguramente era prueba de ello. Hace 20 años transmigró al mundo de Hunter x Hunter, y lo peor fue que cayó en el cuerpo de un niño de 4 años de Ciudad Meteoro. ¡Decían que en esa ciudad no había niños! Pero ese cuerpo realmente lo era, y para colmo, cuando llegó lo estaban golpeando otros críos. Seguramente el cuerpo original murió en esa golpiza, y él ocupó su lugar por suerte.
Como nunca fue de los que se dejan, y sin entender del todo lo que pasaba, simplemente pensó que si lo golpeaban, tenía que devolver el golpe. Fue así que durante esa pelea, activó por primera vez su nen. Por esa razón, fue visto por Silva Zoldyck, que estaba buscando sirvientes en Ciudad Meteoro, y lo llevó a su casa. Así empezó su vida de 20 años como sirviente de los Zoldyck... hasta este nuevo accidente.
Mirándolo ahora, Jianma pensaba que había tenido suerte. Estar con los Zoldyck era mil veces mejor que estar en Ciudad Meteoro. Aunque tuviera que hacer todo tipo de trabajos, tenía comida, cama y sueldo. No como en Ciudad Meteoro, donde siempre había que robar para comer y cuidarse de que no te mataran. Además, en la mansión, los sirvientes sin fuerza no eran enviados a misiones.
El nombre "Jianma" se lo puso Silva. Cuando ocupó el cuerpo, no sabía cómo se llamaba, y no quería usar su nombre anterior. Total, el cuerpo original ya estaba muerto, y no había forma de volver atrás, así que prefería empezar de cero. Aun así, no entendía por qué Silva eligió el nombre de una planta como el agave (Jianma). ¡Si iba a ser un nombre vegetal, al menos que sonara más imponente!
Una vez recuperado, Jianma se estableció en la mansión. Empezó limpiando baños y terminó como el segundo mayordomo en jerarquía, solo por debajo de Gotoh.
Además de encargarse ocasionalmente de misiones de asesinato -¡ya ni qué hablar de eso, después de 20 años uno se acostumbra!-, tenía una tarea semanal fija: bajar al pueblo a comprar víveres y cosas que la señora de la casa necesitaba.
Los Zoldyck tenían muchos sirvientes, así que cada viaje implicaba compras en grandes cantidades. Por eso, Silva le dio dos anillos de almacenamiento espacial -de los mejores que quedaban, con tiempo congelado dentro- para conservar los alimentos frescos.
Ese día, como siempre, bajó al pueblo, llenó los anillos, pidió descuentos en sus tiendas habituales, y regresó. Pero tras cruzar un túnel, ¡el mundo cambió de golpe!
Frente a él se extendía un bosque interminable. Jianma estaba seguro de que en el mundo de los Hunters no había árboles tan gigantes. Se subió ágilmente a uno, miró desde la copa y solo vio más y más bosque. Entendió que tendría que caminar mucho para salir.
Maldiciendo mentalmente a la deidad responsable de su desgracia, decidió caminar en línea recta. Podía cazar para comer, y en caso extremo, usar las reservas de sus anillos. Pero solo si era absolutamente necesario.
Cuanto más caminaba, más sentía que ese bosque era extraño. Bajo su calma aparente, había peligro por todos lados.
Transformó su nen de "envolver" a "endurecer", ignorando las gigantescas avispas que lo embestían. Esas avispas eran descomunales, con aguijones más gruesos que clavos y patas delanteras afiladas como lanzas. ¡Eso no eran patas, eran armas!
Mientras pensaba cuán milagroso era el nen, corrió hacia el panal. Cuantas más avispas lo embestían, más quedaban inconscientes. Cuando llegó, arrancó el panal y lo sacudió. Las avispas salieron furiosas a defender su hogar, pero todas caían desmayadas al chocar con él. Jianma mantendría su nen en modo "endurecido" por precaución.
Tras un día de caminata, tenía hambre. Aunque podía sobrevivir diez días sin comer, no tenía por qué castigarse. Oyó ruidos a la izquierda. Se acercó y vio una vaca extraña comiendo carne. Sí, carne. Era una vaca carnívora, el doble de grande que una normal, con tres colas y un cuerno.
Saltó y, antes de que la bestia reaccionara, le dio un puñetazo en la cabeza. ¡Boom! La vaca voló, se estrelló contra varios árboles y murió.
Jianma tomó una cola con una mano y un árbol con la otra. Tenía comida y leña. Caminó hasta encontrar un claro, creó un hacha con su nen, cortó el árbol, e intentó hacer fuego. No tenía mechero, así que usó fricción. Para él fue rápido.
En menos de 10 minutos, ya había descuartizado a la vaca y asado la carne. Estaba buena, aunque sin condimentos. Comió dos pedazos y se llenó. Como quedaba mucha carne y no cabía en su anillo, la envolvió en enormes hojas y la enterró. Luego cavó otro agujero al lado, se metió, se cubrió de tierra y se durmió. Lo demás, ya lo resolvería mañana.
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Nota de la autora: No tengo capítulos guardados. Acabo de escribir este, así que lo subí de inmediato...
Soy una abejita trabajadora = =🐝