Susurros rotos

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Summary

El dolor de Jane es una herida que nunca cicatriza. Liam, con su presencia impecable y su mirada afilada, parece comprender cada sombra que la persigue... aunque hay cosas que nunca deberían compartirse. Entre lujos vacíos y verdades enterradas, sus vidas se entrelazan en un juego peligroso donde el amor y la destrucción caminan de la mano. Porque en este mundo, cada silencio esconde un grito... y cada susurro, una verdad mortal.

Genre
Thriller
Author
Albook
Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1: Jane

PRÓLOGO

El humo tenía un sabor metálico, como si quisiera grabarse en mi lengua para que jamás pudiera olvidarlo. El calor quemaba mis pulmones, y el silencio… el silencio era peor que el fuego.

Recuerdo los gritos cortados, el crujir de la madera, el olor a sangre mezclado con ceniza. Mis manos temblaban mientras buscaba… mientras rezaba por encontrar a alguien vivo. Pero cada rincón que tocaba estaba frío. Frío como ellos.

Esa noche, el mundo dejó de ser un lugar seguro. Esa noche dejé de ser Jane, la hija de una familia entera, para convertirme en un eco vacío, una sombra con la que el destino decidió jugar.

Y mientras las sirenas gritaban en la distancia, yo ya lo sabía: el verdadero infierno no es la muerte, es seguir viva cuando todos los demás no lo están.

Recuerdo el olor antes que cualquier otra cosa.

Ese humo espeso que se pegaba a mi piel, que me llenaba los pulmones y me quemaba por dentro.

Corrí. Corrí hasta que mis piernas dejaron de obedecerme, hasta que la noche se volvió un remolino de luces rojas y gritos lejanos. La puerta de mi casa ya no estaba… solo quedaban llamas devorándolo todo, como si quisieran borrar cada risa, cada secreto, cada recuerdo.

Llamé a mi madre.

A mi padre.

A mi hermana.

No hubo respuesta.

El calor me obligó a retroceder, pero mi corazón no lo entendía. Se sentía como si me lo arrancaran pedazo a pedazo mientras veía cómo todo desaparecía frente a mí.

Me arrodillé en el suelo, las manos temblando, la garganta ardiendo por el humo y las lágrimas. No sabía si lloraba por lo que veía… o por lo que ya sabía: que estaba sola.

En ese instante, el mundo se volvió frío, incluso con el fuego ardiendo frente a mí.

dos años más tarde....

He vivido dos años con mi abuela materna Sofía, quien me cuidó después de la muerte de mis padres y de mi hermana mayor.

Ella aún cree que fue un accidente, pero a veces pienso que fue todo lo contrario, que alguien los mató. Esa pérdida me dejó hecha pedazos, perdida en un vacío del que no sé cómo salir. Me aislé de casi todo el mundo... bueno, no de todo.

Aún tengo a mi mejor amiga Vanessa, quien ha sido mi único refugio. Somos inseparables desde que éramos niñas, y en esta oscuridad, ella es la única luz que me queda.

—¿Estás bien? —pregunta Vanessa.

—Sí, es solo que me quedé pensando en la muerte de mi familia. Aún tengo ese sentimiento de que no fue un accidente; mi papá estaba metido en todo eso de la mafia.

Vanessa aprieta los dientes mientras me mira fijamente.

—Tal vez tienes razón, o tal vez no, pero debes soltar el pasado o seguirás en la misma miseria, Jane —me susurra.

El sonido del timbre interrumpe nuestra conversación.

—Lo único bueno de ese sonido es que por fin se terminan las clases —dice Vanessa.

Me río e invito a Vanessa a comer y arreglarnos para la fiesta de Halloween de esta noche. Quiero salir de toda esta miseria que me carcome por dentro, así que, después de semanas en que Vane me rogó por esta fiesta, accedí.

Creo que es una oportunidad para divertirme.