Juntos entre las Sombras

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Summary

Nix L'Étoile siempre se ha sentido como una extraña en el enigmático pueblo de Ravenwood. Dotada de una conexión con lo sobrenatural que no comprende, vive en las sombras, custodiando un secreto que podría costarle la vida. Su existencia solitaria se ve sacudida por la llegada de dos misteriosos jóvenes, Rhys Atheria y Alaric Hawthorne. Uno, un ser tan antiguo como la propia Muerte, con ojos que ocultan una soledad milenaria. El otro, un ser de luz y naturaleza, con una magia que evoca a los árboles y al viento. Ambos han venido a Ravenwood por ella, sin que ella lo sepa, y ambos ocultan secretos que podrían desatar una guerra ancestral. Atrapada entre un amor oscuro y una pasión luminosa, Nix deberá elegir su destino mientras los hilos de un antiguo conflicto se tensan a su alrededor. En un mundo donde la magia es un arma y las sombras cobran vida, ¿quién será su aliado y quién su verdugo?

Genre
Erotica
Author
NadSaePB
Status
Ongoing
Chapters
14
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo

El pueblo de Ravenwood es un lugar de secretos susurrados por el viento, donde los cuervos no solo graznan, sino que observan. Yo crecí aquí, en la penumbra de un bosque que parece respirar y con un apellido que la gente no se atreve a pronunciar en voz alta. L'Étoile. Siempre fui diferente. No era solo el hecho de que mi piel rechazara el sol, o que mis ojos vieran sombras donde otros solo veían luz. Era una sensación, un conocimiento innato de que el mundo que mis vecinos percibían era solo una delgada capa sobre una realidad mucho más oscura y fascinante.

A los diez años, mi abuela me entregó un colgante de plata. Era la figura de un cuervo, con las alas extendidas como si estuviera a punto de alzar el vuelo. Me dijo que era mi guardián. Que me protegería de lo que no puedo ver. Pero lo que no me dijo fue que, en la noche, el cuervo a veces se movía, susurrando secretos en un idioma que mi alma entendía, pero mi mente no. Lo que no me dijo fue que mi sangre no era la de un mortal común, sino la de una bruja, y que mi destino estaba atado a dos hombres que ni siquiera conocía.

Pasé la mayor parte de mi vida evitando a la gente, escondiéndome en la biblioteca de la mansión de mi abuela. Los libros eran mis únicos amigos, me daban un refugio de la curiosidad que sentía por el bosque y las extrañas presencias que habitaban en él. Una noche, mientras leía un viejo tomo sobre hierbas y hechizos, sentí una brisa helada en la nuca. El aire se condensó, y el cuervo de mi colgante se calentó en mi pecho, vibrando como si estuviera vivo. Dejé el libro a un lado y me acerqué a la ventana. Afuera, en el jardín iluminado por la luna, había dos figuras. Una era alta y esbelta, envuelta en la oscuridad, con una elegancia tan helada que me hizo estremecer. La otra, un poco más robusta, se movía con una gracia que recordaba a un depredador en el bosque, y su cabello brillaba bajo la luz de la luna. Sus ojos me encontraron desde la distancia. Eran de un verde intenso, llenos de una calidez y una promesa que me hizo sentir que mi corazón podría romperse. Me quedé helada, sin poder apartar la vista. Sabía que no eran de aquí, que no eran humanos. No eran como la gente del pueblo. Eran los dos. Y habían venido a buscarme.