Wolf in Luv (Español)

Summary

Todo lo que Jin sabe sobre los lobos lo ha descubierto a través de chismes y rumores de internet y los panfletos del consejero vocacional entregados durante la entrevista de transferencia. A una escuela de lobos. Donde el sería uno de los pocos humanos asistiendo y el único en su año. Es difícil tratar de encontrar su lugar y encajar, y aún más difícil entender las manadas y jerarquías y la naturaleza de los lobos. Pero lo más difícil es aceptar la confusa atención íntima que recibe de Taehyung, un omega que gusta de Jin. Realmente gusta de Jin. TaeJin/JinTae

Genre
Lgbtq
Author
Injunietrad
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

Jin intenta no estar nervioso cuando entra a la sala de clases, trata de no desconcertarse cuando veinte personas se callan y se giran hacia el con irises doradas, azules y rojas, trata de no agitarse cuando simultáneamente levantan sus mentones y olfatean el aire.

El sabía que esto iba a pasar - su nuevo consejero, el Sr. Myung, le advirtió en su entrevista y le entregó panfletos que decían lo mismo en distintas palabras - pero saberlo y experimentarlo son dos mundos distintos. Pensó que estaba preparado, pero cuando es el único humano en una clase de lobos con sus manos apretándose bajo sus miradas sin parpadear y su corazón acelerándose se da cuenta de que no tenía idea de lo que le esperaba. No podría ser más otro aquí, y es un pensamiento aterrador que no debería estar pensando porque los lobos huelen el miedo, piensa.

“Es suficiente,” el Sr. Kang dice. “Seokjin-ssi, fuiste asignado a la manada de Namjoon. Tu asiento está por ahí.”

Bajo la constante mirada de la clase toma el asiento vacío, sin atreverse a mirar al chico-lobo al lado suyo.

Jin saca sus libros y un lápiz, se inclina hacia un lado para dejar su bolso bajo la mesa, y cuando se levanta el lobo está prácticamente compartiendo la silla de Jin.

Jin salta hacia atrás.

El lobo se queda donde está, o no dándose cuenta o ignorando la incomodidad de Jin. “Hey,” dice, y luego de una pausa, “humano.”

¿Se estaba burlando de él el lobo? ¿Es este un saludo convencional? ¿Es “Hey lobo” una respuesta apropiada? La mente de Jin hace memoria de su conocimiento de los lobos, tratando de encontrar la sección memorizada de saludos.

No te inclines. No mantengas contacto visual prolongado. No evites contacto visual. No hagas movimientos bruscos. Evita gestos que podrían ser interpretados como agresivos. Evita comportamientos que podrían ser interpretados como pasivos o débiles. Sé respetuoso más no sumiso.

Hay más, mucho más que Jin sentía que se estaba preparando para un examen tratando de recordarlo todo, pero aún así no tenía respuesta para ‘Hey humano.’.

El silencio era tenso. ¿Es su falta de respuesta grosera? ¿Le ha faltado el respeto al lobo?

“H-hola,” dice Jin. Mierda, tartamudear es probablemente un signo de debilidad. Rápidamente encuentra la mirada del lobo e intenta proyectar un aura de confianza, más no de arrogancia, luego mira hacia otro lado para mostrar que no está tratando de intimidarlo, y luego devuelve la mirada para mostrar que no ha sido intimidado.

¿Lo está haciendo bien?

No se siente como si lo estuviera haciendo, no con la manera en la que el chico tiene sus cejas alzadas y no con la manera en la que Jin está sudando.

“Lo estas estresando,” alguien dice detrás de Jin. Se da vuelta mientras el lobo se inclina sobre su mesa, también dentro del espacio personal de Jin. Olfatea el el lado de la cara de Jin antes de alejarse. “Soy Kim Namjoon, alfa, y el de aqui es Jung Hoseok, mi segundo al mando. Bienvenido a mi manada.”

“Oh,” dice Jin, porque ¿que se puede responder a eso? Excepto, “¿Gracias…?”

“Y este es Min Yoongi, otro de mi manada”

El lobo al lado de Namjoon asiente. A diferencia de los otros dos el no se abalanza sobre su mesa para oler el aroma de Jin. A Jin le cae mejor por eso.

“El resto de nuestra manada es un año menor,” dice Namjoon. “Te los presentaré al almuerzo.”

“Claro.” Continúan mirándolo. ¿Están esperando una respuesta distinta? ¿Debería estar agradecido u honrado por el privilegio de unirse a su manada temporalmente? ¿Un reconocimiento formal para mostrar su gratitud por la inclusión?

El Sr. Kang raspa su mesa y Jin lo voltea a ver, descubriendo que todos los lobos lo están viendo. Luego los ojos del Sr. Kang se tornan rojos y Jin no sabe si es por eso o por otro gesto de lobos que no puede descifrar pero en el siguiente segundo el Sr. Kang tiene la atención de toda la clase.

La lección es como cualquier otra lección de su escuela anterior, excepto que aquí nunca olvida que está rodeado de lobos, no cuando gruñen y chasquean sus dientes, no cuando los atrapa mirandolo con esos ojos de color inhumano. Sus nervios no se calman y no puede acostumbrarse a la extrañeza de todo, pero logra superarlo ileso.

La lección termina y en los minutos entre que el Sr. Kang se va y su próximo profesor llega, Jin es de nuevo el punto principal de atención. Hay susurros, miradas y más olisqueos, y luego un, “¿Por qué si quiera estás aquí?”

La pregunta es cuestionada por un gran lobo con ojos estrechados.

Hay desafío en la forma en la que el lobo habló, y Jin siente cómo si un peso silencioso ha sido unido a su respuesta, como si su puesto en la clase, en la escuela, depende de lo que dice y hace después.

Evita gestos que puedan ser interpretados como agresivos. Evita comportamientos que podrían ser interpretados como pasivos o débiles. Sé respetuoso más no sumiso.

“Mi padre obtuvo una promoción que conllevó mudarnos aquí,” dice, aliviado de que su voz se mantiene firme, “así que estoy aquí.” Se encontré de hombros con indiferencia - un balance entre agresion y pasividad el espera.

El lobo infla su pecho y hay rojo en sus ojos.

Lo arruinó. Ha enfadado a un alfa. Lo único peor que pudo haber hecho es a un alfa líder de manada, el cual este lobo parece ser.

Entonces la mirada del lobo vacila detrás de Jin y cuando el se gira Jin ve a Namjoon con el mismo rojo en sus ojos.

“¿Realmente vas a defenderlo?” Pregunta el lobo.

“Si.” Dice Namjoon.

“Es humano.”

“Está bajo mi protección.”

“No es de tu manada.”

“¿Estás dudando sobre mi palabra de protegerlo?”

La expresión del lobo se endurece.

La postura de Hoseok cambia y Jin se da cuenta que tanto el como Yoongi están tensos, más tensos que Namjoon quien - al menos para la percepción humana de Jin - parece calmado.

El lobo se debe dar cuenta de todo esto también porque el rojo desaparece de sus ojos y se desploma en su asiento, no sin antes lanzar una mirada despreciativa hacia Jin.

Ha hecho un enemigo. Un enemigo alfa en su primera clase del día.

Jin frota su cara y se arrepiente de aceptar trasnferirse a una escuela de lobos.

#

El resto de las clases de la mañana pasan y la presencia de Jin pierde un poco de novedad. Pero entonces es la hora del almuerzo y mientas Jin sigue a Namjoon por los pasillos es como la mañana de nuevo - todos los lobos atrapando su aroma y ojos de color siguiendo sus movimientos. Yoongi y Hoseok se paran a ambos lados de él y no es suficientemente ignorante para malinterpretar el mensaje que están mandando; que él está con ellos.

Y el mensaje parece ser entendido porque no se acercan a él y el grupo deja atrás el edificio de la escuela para llegar a una mesa en el pasto.

Hay tres lobos ahí, el resto de la manada, Jin asume. Uno de ellos mira hacia arriba, ve a Jin, y codea al lobo al lado suyo y patea al otro debajo de la mesa.

“Wow,” dice uno de los lobos, “eres humano.”

“Apuesto que el ya lo sabia.” Dice Yoongi y toma asiento.

“Este es Kim Seokjin,” dice Namjoon. “Y estos son Jeon Jungkook, Park Jimin y Kim Taehyung.”

Los tres lobos de paran de sus asientos y hacer un círculo alrededor de Jin antes de que Namjoon deje de hablar. Olisquean su cuello, nuca y cabello y Jin se mantiene como una estatua mientras se toman su tiempo.

“Huele un poco como un beta.” Dice Jimin.

“No lo hace.” Dice Yoongi, sonando ofendido.

Jungkook inhala al lado del oído de Jin. “Huele un poco a beta.”

“Mentira.” Yoongi se levanta y se une al olfateo*. Y luego Hoseok se abre paso y Namjoon le sigue.

Jin no sabe si les puede pedir que paren o si sería como negarse a devolver una reverencia, así que espera y escucha la discusión sobre su aroma hasta que uno por uno se alejan. Excepto Taehyung.

Su cuerpo está enrollado alrededor de Jin, su nariz presionada contra su garganta, su cabello haciendo cosquillas a su cara. Irradia calor y hace que Jin se sienta aún más acalorado de lo que estaba cuando los seis estaban alrededor suyo.

La mano de Taehyung se mueve sigilosamente por el pecho de Jin y lo hace saltar.

“Tae,” llama Hoseok. “¿No has tenido suficiente?”

Taehyung sacude su cabeza. “Huele tan bien.” Su voz es más grave de lo que Jin esperaba, y más encantadora también. Su mirada se eleva sobre Jin y hay un extraordinario tono azul en sus irises. “¿Por qué hueles tan bien?”

Los oídos y cara de Jin se calientan.

“Deja de molestarlo.” Dice Namjoon.

“Huele como un alfa,” dice Taehyung, dirigiéndose a ellos pero con su mirada fijada en Jin. “Como el más delicioso alfa que he conocido alguna vez.”

“Necesitan revisarte la nariz,” dice Jungkook. “El no huele para nada como un alfa.”

La nariz y boca de Taehyung rozan la manzana de Adán de Jin. “¿Como eres humano?”

“Ehh,” responde inteligentemente Jin, buscando a la manada en la mesa con una expresión que espera que diga ‘ayuda’.

Jimin se apiada, jalando el brazo de Taehyung pero este se resiste hasta que Jimin lo mueve con esfuerzo. “¿Que te está pasando?”

Taehyung parpadea ante Jimin, y luego estira su mano para agarrar las mangas de Jin. “Siéntate conmigo, sunbae.” Dice y Jin se deja ser guiado a la mesa.

Es un arreglo estrecho, Jin se aprieta entre Taehyung y Jimin, encogiéndose en sí mismo para que sus hombros no sean tan obstructivos. Se hace un poco incómodo el sacar su almuerzo de su bolso, pero ninguno de los lobos hace un escándalo cuando choca con ellos.

“¿Qué es todo eso?” Pregunta Jungkook, inclinándose sobre la mesa, su nariz arrugándose frente a la comida de Jin.

Jin mira su comida y luego la de los lobos. La de ellos era mayoritariamente carne, tres a cinco porciones, y un bowl de fideos o arroz por el lado. El de Jin es kimchi jiggae con fideos, arroz, kimchi, alga nori, pepino y cebolla en una salsa picante, y mini pajeon. Definitivamente son diferentes. Jin explica los platos individuales y ellos escuchan cada palabra con atención fascinante, cuidadosamente pasando los platos entre ellos y probando cuando Jin les daba permiso.

Quizás esto debería hacerlo sentir más como un intruso pero le agrada su atención tan dedicada.

‘‘¿Sunbae?’’

Jin se gira hacia la sonrisa tímida de Taehyung.

‘‘¿Quieres probar un poco del mío?’’ Pregunta, sosteniendo un plato de filete en trozos.

Jin mira alrededor de la mesa, tratando de descifrar si hay una respuesta correcta o incorrecta, si le esta ofreciendo voluntariamente o es una cortesía obligada. No encuentra apruebo o desapruebo, solo indiferencia distraída.

“Claro.” Dice Jin.

Antes de que pueda desempacar sus palillos Taehyung sostiene un bocado frente a su boca, sus dedos contra los labios de Jin y sus ojos grandes y serios.

¿Es así como los lobos comparten la comida?

Jin duda pero luego acepta, tomando el trozo entre sus dientes y probando el jugo derramándose en su lengua. Los dedos de Taehyung se quedan, deslizándose hacia el labio inferior, lento en retroceder, y el estómago de Jin da vueltas.

Ojos café oscuro se aclaran a azul, casi resplandeciendo en su brillo.

El es hermoso.

“Taehyung-ah.” Dice Namjoon, fuerte y serio.

Tanto Taehyung como Jin se asustan.

Todos los están mirando. Las cejas de Jungkook casi se elevan de su cara y las de Hoseok y Namjoon están fruncidas.

¿Ha dado Jin un paso en falso? ¿Está a punto de ser echado de su manada y dejado a defenderse solo en esta escuela?

Entonces Jimin se ríe y Yoongi resopla y la tensión baja. Jin se come el filete - cocinado como si la hubiesen soltado en el sartén y sacado de inmediato - y cambia a su propia comida, manteniéndose en silencio mientras la conversación se aviva alrededor de el. Hablan de pruebas y profesores, clubes y compañeros. Es un poco aburrido, exactamente los mismos tópicos mundanos en los que participaba en su escuela antigua y Jin está un poco decepcionado de que no era cómplice de la cultura de los lobos.

Puede ser porque estaba aquí, puede ser que estén escondiendo secretos lobeznos del extraño en la mesa. Haría sentido - no es como que fuese su amigo, solo es un humano asignado a su manada.

Un toque en su brazo aparta a Jin de sus pensamientos.

Los dedos de Taehyung se deslizan entre los pliegues del blazer de Jin. Ahora sus ojos son marrones de nuevo y están enfocados en Jin. “¿Donde vives?” Pregunta.

”Uhm.” Puede que Jin esté bajo la protección de Namjoon pero no está seguro si quiere que el o este niño con el que apenas ha hablado sepan la dirección de su casa.

”Taehyung-ah. Déjalo.” Hoseok regaña.

”Solo iba a preguntarle si quería caminar a casa con nosotros,” dice Taehyung con su cabeza agachada. “Digo, es su primer día y probablemente no conoce la zona y no deberíamos dejarlo solo en caso de que lo ataquen-“

¿Qué?

”-y él es como un miembro temporal de la manada así que deberíamos cuidarlo.” Taehyung mira a Namjoon, con ojos grandes y tristes y su labio inferior sobresaliendo. “Por favor, alfa.”

Jimin se ríe mientras que Jungkook cambia su atención hacia Namjoon.

Jin espera una respuesta, ahora esperando un sí luego del preocupante discurso de Taehyung. Taehyung tiene razón en que Jin no conoce muy bien la zona y sin la protección de Namjoon cualquier lobo podría increparlo por cualquier razón. Su viaje a casa es un poco mas escalofriante de lo que era hace dos minutos.

Namjoon suspira. “¿Donde vives Seokjin-ssi?”

El puchero de Taehyung se transforma en la sonrisa mas grande y ahi va el estomago de Jin de nuevo.

#

Después del almuerzo hay clase de historia, seguida por ciencias y luego el resto de la tarde está ocupada por horas de educación física. Es el único tema en el que Jin no ha sido completamente introducido - aún - y mientras los lobos se apresuran hacia los vestidores con energía zumbante, Jin es dejado atrás hasta que se encuentra solo en el corredor con el nombre de Namjoon nunca habiendo abandonado su boca.

Esta simultáneamente lo más aliviado y lo más asustado que ha estado en todo el día. Finalmente, finalmente se siente como si el nudo enrollándose en su cuello ante cualquier interacción social se afloja, mas no puede disfrutarlo cuando es azotado por el miedo de lobos resentidos atrapándolo indefenso.

Merodea entre los tres puertas en las que su clase se dividió, cada una marcada con letras griegas ahora familiares.

Semanas atrás el Sr. Myung le había explicado que los lobos eran separados de acuerdo a su naturaleza durante educación física, y luego miró a Jin durante un periodo prolongado antes de murmurar que tendrían que arreglarlo más tarde. No ha sido arreglado.

¿Qué debería hacer? ¿Esperar en el pasillo hasta que salgan? ¿Qué pasa si no vuelven por este pasillo al final de la clase? ¿O qué pasa si Namjoon y su manada no salen pero otros lobos sí? ¿Qué pasa si viene Juhwan, el alfa que tomó un disgusto instantáneo hacia Jin en la mañana?

Se detiene frente a la puerta de los alfas. ¿Sería tan malo si solo entrara? ¿O sería como si un chico entrara al vestidor de las chicas en su antigua escuela? ¿Qué pasa si termina con una reputación de pervertido en su primer día? Nunca sobreviviría la semana.

Se pasea por el corredor.

Los segundos pasan.

Un minuto, luego dos pasan.

¿Debería-?

Un poco más allá en el corredor una manilla gira y Jin se endereza. Una profesora sale y a pesar de que Jin está fuera de su línea de visión ella inmediatamente lo identifica con sus ojos brillando azules. Es igual de desconcertante verlo de parte de una profesora y Jin se tropieza con sus pies mientras se apresura hacia ella.

“¡Tu! Tu eres el humano.” Dice ella con el tipo de sorpresa que ha visto más en los estudiantes que en los profesores. “¿Qué estás haciendo aquí? No tienes permitido asistir a educación física con los otros estudiantes.”

Una vez que está frente a ella reconoce su cara joven y lentes gruesos, lo que significa que ella debe ser una de las profesoras que conoció durante el tour, pero con un horario frente a él está obligado a buscar en su cerebro un nombre. “Lo sé. Pero no me dijeron que hacer en vez de eso.”

Confusión se pasea en la cara de la profesora. “Yo- hmm. ¿Hacías educación física en tu escuela humana?”

”Si, dos veces a la semana.”

“Dos veces a la semana,” repite la profesora con incredulidad. ¿A los humanos no les gusta la actividad física?”

“Er, supongo que depende del humano.”

”Depende del humano,” repite la profesora en un murmuro. Sus ojos pierden esa mirada distante mientras analiza a Jin. “¿Disfrutas de la actividad física?”

Jin preferiría jugar videojuegos que ir a un gimnasio, pero lo pueden convencer a jugar al fútbol o tenis. “Lo hago,” dijo, y luego como un pensamiento tardío añade, “digo, la mayoría de las veces.” Quiere una escapatoria en caso de que ella le proponga correr vueltas a la cancha.

“¿La mayoría de las veces? Eso no está bien, debes hacer ejercicio. Tendremos que gestionar para que hagas algo.”

¿Gestionar para que haga algo? Como si la escuela no tuviese dos piscinas, tres gimnasios, un gimnasio completamente equipado, e incluso un estudio de baile equipado con barras de ballet y telas aéreas. Como si no tuviese múltiples canchas exteriores, una pista de atletismo, o campos designados para futbol, hockey, béisbol y rugby.

Cuando Jin visitó el sitio web de la escuela y leyó sobre la abundancia de instalaciones estaba seguro de que era una escuela privada que sus padres no podían pagar. Luego, a pesar de que su padre decía que era una escuela de lobos normal, él estaba convencido de que era un tipo de estafa. Solo cuando el Sr. Myung los llevó en un tour y se disculpó por no tener un segundo gimnasio Jin empezó a creer que esto era el estándar.

”La piscina interior está libre ahora mismo si quieres nadar.” Sugiere la profesora.

Antes de que Jin pueda responder que no trajo nada como traje de baño o uniforme para educación física porque no creía que lo dejarían participar, la profesora repentinamente agita las manos. “Oh no no, necesitas una licencia primero ¿no?”

”¿La necesito?”

”¿No la necesitas?”

¿Eh? Jin reformula su pregunta para la compresión de la profesora - para la comprensión de la Srta. Tan, su cerebro finalmente le recuerda. “No estoy seguro a lo que se refiere profesora”

La Srta. Tan se ve igual de desconcertada de cómo Jin se siente. “¿No es una ley que los humanos deben pasar una prueba y obtener una licencia de natación antes de permitirles la entrada a piscinas hondas? No tenemos piscinas de cachorro aquí sabes.”

Jin aprieta sus labios para detener una sonrisa. ¿De donde sacó esa idea? ¿Es esta una creencia común entre lobos o es solo un malentendido? “No hay una ley o prueba profesora. Tenemos clases de natación opcionales y puedes obtener un certificado pero no hay nada como una licencia de nado. Tomé clases cuando era niño y sé cómo nadar.”

Jin sonríe con anticipación de una respuesta ligera. En vez de eso, la Srta. Tan sacude su cabeza y toca su mentón. “No creo que eso sea correcto. Tendré que investigarlo más a fondo, mientras tanto podrías traer tu licencia de nado para tener una copia en el sistema.”

Un suspiro estupefacto sale de Jin antes de componerse a sí mismo. “Le prometo que no tenemos licencias de nado profesora.”

”Entonces tendrás que tomar la prueba y conseguir una. ¿Necesitas licencia para otros deportes?”

“No necesitamos licencia para ningún deporte o actividad física.” Dice Jin, lentamente, enunciando cada palabra.

La Srta. Tan exhala con un murmuro pensativo. “Tendré que investigarlo más a fondo. Por ahora, ¿qué hacemos contigo?”

Ella medita la respuesta mientras Jin está parado ahí, meditando sobre cómo el departamento de educación física ha sido tomado completamente desprevenido a pesar de semanas de saber de su llegada.

La Srta. Tan abre la puerta de la oficina y comienza a discutir con otros miembros del departamento. La discusión sigue hasta que tres de los profesores se dan cuenta de que van tarde a sus clases, a lo que el cuarto profesor acepta a regañadientes cuidarlo. Jin se pasa el rato de la hora de clases en la oficina sin intercambiar ninguna palabra con el profesor.

#

Está jugando un juego en su celular entre las páginas de un libro cuando la puerta de la oficina se abre y tres profesores entran. Al mismo tiempo lo localizan y se le quedan mirando, ojos transicionando en los mismos rojos, azules y dorado que ha visto todo el día. No es igual de desconcertante que caminar en una sala completamente en silencio ante las miradas juzgadoras de veinte estudiantes, pero de todas maneras hace que los cabellos de su nuca se erizen.

”Seokjin-ssi,” la Srta. Tan lo llama una vez que sus ojos dorados vuelven al café. “Toma tus libros y esperemos al alfa de tu manada juntos. ¿A quien te asignaron?”

”Kim Namjoon.” el profesor alfa se endereza.

”Qué opción tan usual.” La Srta. Tan murmura hacia ella misma.

“El es una opción perfectamente decente,” dice la profesora omega, y luego hacia Jin dice, “Estas en buenas manos.”

Jin sonríe educadamente, le agradece a su cuidador que gruñe como respuesta, y se despide de los otros profesores antes de unirse a la señorita Tan en el corredor.

“¿Te has roto muchos huesos?”

Jin se da media vuelta y mira de reojo a la señorita Tan. “....No.”

“¿En serio? ¿Cuántos te has roto?”

“...Ninguno.”

“¿En serio?” repite la señorita Tan, sonando asombrada. “Fascinante.”

“Uh-huh.”

La señorita Tan abre su boca pero más allá en el corredor una puerta se abre de golpe y Namjoon seguido de Hoseok vienen corriendo. Jin no pierde tiempo antes de trotar hacia ellos y lejos de la profesora.

“Seokjin-ssi, ¿estas bien?” Pregunta Namjoon. Sus manos aterrizan en los hombros de Jin con la delicadeza de una pesa.

Jin se aguanta el ruido de dolor mientras cruza por su mente que la conversación de la señorita Tan quizas no era tan descabellada. “Estoy bien.”

“Pensamos que estabas en la clase de los betas pero nuestro profesor nos dijo que no tenías permitido hacer educación física todavía.”

“¿Por qué no nos dijiste?” Pregunta Hoseok. “No puedes estar andando solo.”

¿Andar solo? ¿Qué parte de ser abandonado piensa Hoseok que es andar solo? “Pensé que ya lo sabían.”

“Nunca te hubiésemos dejado solo si hubiésemos sabido.” Namjoon aprieta el hombro de Jin suavemente. “Siempre dinos si no vas a estar con nosotros.”

“Si y no andes solo.” Añade Hoseok muy útilmente.

La campana de término de clases suena y los estudiantes salen de los vestidores. Namjoon y Hoseok se hacen a un lado y se paran alrededor de Jin.

Yoongi aparece entre medio. “¿Dónde estabas?” Le pregunta a Jin.”¿Te pusieron con los omegas? No deberían haber hecho eso sin un miembro omega de la manada.”

”No tiene permitido hacer educación física,” dice Namjoon mientras empieza a caminar. “Estaba en la oficina.”

”¿Por qué?”

Mientras pasan fuera de la oficina la señorita Tan grita por sobre los estudiantes. “Seokjin-ssi, no olvides tu licencia de nado mañana. ¿Me escuchaste? ¡Tu licencia, Seokjin-ssi!”

”¿Licencia de nado?” Pregunta Hoseok.

Jin suspira.

”¿Qué estás haciendo aquí?” Escucha a Yoongi preguntarle a alguien.

Su mente se imagina a Juhwan tratando de atrapar a Jin solo, pero luego la cabeza de Taehyung se asoma por sobre el hombro de Hoseok. Sus ojos se iluminan de azul cuando su mirada encuentra la de Jin. O así parece, todo sucede muy rápido. “Salí temprano,” dice Taehyung, un poco sin aliento. Se da la vuelta hasta llegar al lado de Jin. “¿Cómo estuvo su primer día sunbae?”

“Bien, supongo.”

“¿Puedo llamarte hyung?”

El impulso inicial de Jin es negar ese pedido tan atrevido, pero Taehyung ha sido amable con él. Además prefiere hacer un amigo que un enemigo, el que tiene ya es suficiente. “Si así lo quieres.”

“Seokjin hyung.” Dice Taehyung, como si lo estuviera probando.

“Usualmente me dicen Jin.”

“Jin hyung.” Taehyung envuelve sus brazos alrededor de Jin. “Gracias, Jin hyung.”

Jin se mantiene incómodo. Nunca ha sido bueno con el afecto físico fuera de amigos cercanos y familia, pero sabe que los lobos son criaturas de piel y esta es su forma de ser aun si no es la de el. Aunque parece que el abrazo seguirá, ya que Taehyung acomoda su cabeza contra el pecho de Jin. Jin le da palmaditas a su espalda. Y aun siguen abrazados.

“¿Qué pasa contigo?” Pregunta Hoseok y aprieta la nuca de Taehyung.

Taehyung suelta a Jin con un quejido. Hoseok lo empuja hasta que sigue a Namjoon y Yoongi y a manada - y Jin - dejan la escuela.

Afuera Jimin está parado junto a Jungkook, mirando sobre su hombro lo que sea que Jungkook esté haciendo en su teléfono. “Entonces lo atrapaste.” Le dice a Taehyung cuando los ve.

“Los omegas no atrapan.” Dice Taehyung. “Debemos ser atrapados. ¿Lo sabías Jin hyung?”

Antes de que Jin pueda decirle que, no, no sabía que los omegas debían ser atrapados y aparte que significaba eso, Namjoon dice, “¿Jin hyung? ¿No es mucha confianza?”

“No,” dice Taehyung. “Jin hyung dijo que podía.” Enlaza su brazo con el de Jin. “¿Cierto?”

Jin rasca su cuello. “Si.” ¿Haber dicho que si era muy atrevido de su parte? ¿Se supone que los honoríficos están reservados para la manada?

“¿Puedo llamarte Jin hyung también?” Pregunta Jimin, poniéndose al lado de Jin y aflojando su corbata.

Taehyung intenta apartar su mano, pero en vez de eso Jimin la toma, y luego se estan tirando de un lado a otro, lo que de alguna manera culmina en un abrazo con Taehyung acostado en su espalda y Jimin acurrucado por su frente. Jin se mantiene atrapado en el medio con sus brazos apretados a su lado, no tanto un participante activo y más como una barrera ignorada u olvidada entre ellos. Es … extraño, pero quizás es de esos comportamiento bizarros que los panfletos le advirtieron.

“No podrás llamarlo nada si lo sofocas.” dice Yoongi. “Vamos, quiero llegar en algún punto del día a casa.”

Sueltan su agarre y Jin esconde su alivio. Y confusión general.

“Entonces,” Dice Jimin, con su brazo alrededor de Jin y guiandolo fuera de la escuela. “¿Eres nuestro Jin hyung?”

“Supongo.”

“¿Cuándo es tu cumpleaños?” Pregunta Hoseok.

Se dan cuenta que Jin es el mayor por tres meses, aunque no espera que los mayores lo llamen hyung, en especial los alfas. Su conocimiento de los lobos es limitado pero el gráfico jerárquico posiciona a los alfas casi en la cima, solo bajo su líder de manada. Su edad no significa nada en la sociedad lobuna.

Mientras se separan de los otros estudiantes Jin espera que las miradas sostenidas disminuyan, pero encuentra la misma reacción en cada extraño en la calle, niños apuntando y abiertamente preguntando a sus padres por qué huele mal, viejos murmurando sobre política. Esta es una comunidad designada para lobos con una población casi inexistente de humanos, asi que sabia que resaltaría entre ellos, solo que no sabía que sus diferencias serían como un faro para cada lobo que encuentra.

Esto lo hace estar aún más agradecido de la manada. Agradecido de que ignoren las miradas y los susurros, de mantenerlo distraído, de caminar alrededor de él en un círculo. Se infla con gratitud sabiendo que sus acciones son voluntarias. Su protección terminaba en las puertas de la escuela, le advirtió el Sr. Myung - una advertencia que Jin no entendió en su momento pero que entiende ahora - y teme como su viaje pudo haber terminado.

“¿Que te gusta hacer para divertirte?” Pregunta Taehyung, su mano deslizándose por el brazo de Jin y descansando en su hombro.

“Uh, me gusta jugar videojuegos.”

La sonrisa de Taehyung es gigante. “¡A mí también!”

“Y yo.” dice Jungkook, abriéndose paso entre Yoongi y Jin.

Los dedos de Taehyung se trasladan a la nuca de Jin y enredan suavemente su cabello.

“¿Sunbae?” Pregunta Jungkook.

“¿Huh?”

“Dije, ¿qué es lo que juegas?”

“Oh, ahora mismo soy adicto a MapleStory.”

“Nunca lo he jugado.” Dice Jungkook.

“Yo tampoco.” Dice Taehyung. “Pero lo jugaría por ti.”

Cuando Jin se da vuelta Taehyung está tan cerca que su visión se hace borrosa.

“Taehyung-ah,” Jimin canta. “Esta es nuestra salida.”

Taehyung parpadea y arrastra su mirada hacia todos. “Pero, deberíamos llevar a Jin todo el camino hacia su casa. Es su primer día.”

“Lo tengo.” Dice Yoongi.

“Pero-“

“Vamos.” Jimin toma a Taehyung del brazo y lo despega de Jin.

“Espera-“

Jimin eleva a Taehyung sobre su hombro y le da una palmada en el trasero. “Di adiós.”

“Adiós Jin hyung,” grita Taehyung mientras Jimin se aleja con el. “Nos vemos mañana.”

La manada se queda parada mientras Jimin gira en círculos y Taehyung patalea y grita.

“Esos será un problema.” Hoseok murmura.

Namjoon ve el despedir frenético de Taehyung y suspira. Cuando se gira hacia Jin sonríe. “Nuestro Taehyungie puede ser excesivamente amistoso pero no quiere decir nada con ello, es solo que nunca ha conocido a un humano antes. No malinterpretes su comportamiento.”

Sus palabras son ligeras pero hay algo tras su sonrisa y tono que hace que Jin se sienta más amenazado que avisado. Quizás puede identificarlos porque el comportamiento de Namjoon cambia y le da palmaditas a la espalda de Jin. “No quiero preocuparte, solo estoy cuidando de ambos.”

Jin asiente, pero no se relaja completamente hasta que Namjoon y Hoseok se separan del grupo. Jungkook y Jin hablan sobre juegos hasta que Jungkook se separa y deja a Jin y Yoongi en un silencio forzado.

“Solía vivir en Daegu,” dice Yoongi, luego de un dolorosamente largo silencio y Jin está agradecido de que empiece una conversación. “Con humanos, me refiero.”

Jin lo mira de reojo, analizándolo. “¿En serio?”

Yoongi asiente. “Hasta los trece años. Vivía en una ciudad humana, iba a una escuela humana, tenía amigos humanos. Y luego nos mudamos aquí y todo y todos eran diferentes. Me convertí en el raro del que la gente susurraba, el lobo que casi no era lobo. Me tomó bastante tiempo encajar.” Yoongi gira hacia él. “Será difícil pero encontrarás tu lugar aquí.”

“¿A pesar de ser humano?”

“Humano o lobo aun así puedes ser uno de nosotros.”

Una semilla de esperanza florece dentro de Jin. “Gracias.” Dice, no mirando a Yoongi.

“Si.” Dice Yoongi, no mirando a Jin

Se quedan en silencio nuevamente, del buen tipo en el que no necesitas hablar. En el final de la calle de Jin se detienen. “Estoy a una calle,” dice Yoongi y apunta. “Número veintiséis si necesitas algo.”

Intercambian adioses silenciosos y se separan.

Jin creció en Seúl, acostumbrado a los claustrofóbicos edificios altos y la actividad constante, contaminación y apartamentos apretados. Aquí todas las casas son de dos o tres pisos y separadas, cada una con gigantes jardines frontales y traseros. Es silencioso y verde, césped y árboles adornando el pavimento, un parque siempre a una distancia de cinco minutos caminando, un campo a quince. Hay bosques pequeños en cada vecindario y rodeando toda la ciudad hay un vasto y salvaje bosque con lagos, montañas y peligro.

El bosque es territorio de los lobos y no debe entrar por ningún motivo.

Jin empuja la puerta de entrada, cambia sus zapatos por pantuflas, y camina hacia la sala de estar donde su mamá está sentada en el sillón escribiendo en su laptop.

La hace a un lado y palmea el sofá al lado de ella. “¿Como estuvo tu primer día?”

¿Cómo describirlo? El interés de los lobos en él, el alfa enemigo que se hizo, la manada cuidando de él, todo lo que no entendió. Taehyung.

Jin se desploma en el sofá y estira sus piernas. “Fue demasiado.”

“¿Se llevaron bien contigo?”

Ambos habían leído los artículos de estudiantes atacando humanos, ambos firmaron el documento que decía que la escuela no era responsable en caso de que los estudiantes lo rechacen. Violentamente, fue la palabra que hizo que ambos dudaran.

Habían discutido otras opciones pero no había mejor alternativa; viajar a una escuela humana era muy lejos, un internado demasiado costoso, y escuela en casa lo haría más un paria en la comunidad. Necesita ser aceptado.

“Si,” dice Jin, escogiendo no mencionar al lobo agresivo. “La manada a la que me asignaron son amables. Incluso me trajeron a casa.”

Su mamá exhala y sonríe, su postura menos rígida. “Estoy tan contenta. Aunque serían tontos de no querer a mi bebé.” Le aprieta la mejilla.

“Mamá.” Jin se queja, aunque sin entusiasmo.

“¿Te asignaron mucha tarea?”

“Un poco.” Las escuelas de lobos se enfocan menos en lo académico y extra curriculares y más en socialización y actividad física. Fue lo que más convenció a Jin de transferirse a una escuela de lobos, y lo que más preocupó a sus padres. Discutieron tutores pero los dejaron en espera hasta su primer reporte.

“¿Algo en lo que necesites mi ayuda?”

“No, estoy bien.”

“Es mejor que empieces entonces,” dice su mamá, y le da un empujón. “No quiero que te quedes atrás tan pronto.”

Jin hace un show dramático de pararse y arrastrarse hasta su habitación.

“Y sin juegos hasta que termines,” lo llama su mamá. “Revisaré.”

Jin se cambia de ropa y se mensajea con sus amigos de su antigua escuela, respondiendo sus curiosas preguntas sobre los lobos hasta que escucha los pasos de su madre en las escaleras y se arroja hacia la mesa de escritorio, pretendiendo estar profundamente concentrado cuando asoma su cabeza en su habitación.

La tarea es aburrida pero fácil, algo que ya ha aprendido en su antigua escuela. También había completado la mayoría durante educación física, así que no tarda mucho en escribir la última oración y cerrar de golpe su cuaderno. Al momento MapleStory está cargando.

Rápidamente se pierde en el juego, los nuevos mensajes en su teléfono un zumbido de fondo.

“¿Este es MapleStory?”

Jin grita, se da la vuelta y cae de su silla.

Taehyung salta hacia atrás, viéndose igual de sorprendido que él.

“¿Qué estás haciendo aquí?” Pregunta Jin. “¿Cómo entraste?”

“Tú madre me dejó entrar. Es encantadora.”

“¿Cómo me encontraste? ¿Cómo supiste que vivía aquí?”

Taehyung inclina su cabeza, su ceño un poco fruncido. “Seguí tu olor.”

“¿Qué? ¿Puedes hacer eso?” ¿Cualquier lobo puede localizarlo? ¿Todo el camino hasta la puerta de su casa? ¿Puede hacerlo el lobo alfa?

“Por supuesto.” Taehyung se arrodilla al lado de Jin. “Ayuda que tienes un buen olor.” Gatea hacia adelante en sus manos y rodillas y hunde su cabeza en la clavícula de Jin. “Un muy, muy buen olor.”

Jin traga.

No malinterpretes su comportamiento.

Taehyung es extremadamente amigable, entusiasmado de conocer e interactuar con un humano. Solo es un lobo emocionado.

Taehyung cambia de posición y monta la pierna de Jin, sus manos lo acorralan y se acerca y acerca y empuja a Jin hacia el suelo.

No malinterpretes su comportamiento.

Taehyung lo muerde. Lo muerde.

Jin lo empuja. “¿Que- que estás haciendo?”

“¿Hmm?”

“¡Me mordiste!”

Taehyung se sonroja, mirando hacia abajo y al lado. “Solo fue una mordidita.”

“¿Por qué?”

“…Quería probarte.”

Jin se queda boquiabierto. Los lobos no comen humanos. Está casi seguro que los lobos no comen humanos. Aunque ha escuchado historias…. Mierda, ¿qué pasa si huele a comida deliciosa? ¿Como la carne favorita de Taehyung?

“¿No te gustó?” Pregunta Taehyung tímidamente.

Jin se queda nuevamente boquiabierto. ¿Gustarle? ¿Gustarle ser mordido? ¿Los lobos van por la vida mordiendo a otros espontáneamente? ¿Es otro comportamiento extraño que no sabía de los lobos? No estaba en ningún panfleto.

“Perdón.” Murmura Taehyung, parándose rápidamente y poniendo distancia entre ellos.

Mierda, ¿acaba de arruinarlo? ¿Ha herido los sentimientos de Taehyung? ¿Fue su reacción sorprendida algo ofensivo?

“No, no, esta bien,” dice Jin, poniéndose de pie con dificultad. “No lo, eh, odié.”

“¿No lo hiciste?”

“Solo me sorprendiste.”

“Oh. ¿Eso quiere decir que puedo hacerlo de nuevo?”

“¿…Supongo…?”

Taehyung sonríe. “¿Si?”

“Um, si.”

La mirada de Taehyung se torna al cuello de Jin y Jin se encoge, sus manos apresurándose a cubrir su piel. “Otro día.” Dice antes de que Taehyung se acerque otra vez.

“Otro día.” Repite Taehyung.

Se paran opuestos al otro, Jin estirando su ropa arrugada mientras Taehyung examina su habitación.

“¿Viniste por alguna razón?” Pregunta Jin, tratando de disfrazar su miedo por curiosidad casual.

“Olvidamos invitarte a caminar con nosotros hacia la escuela mañana.” Taehyung camina al lado de las repisas de Jin, inspeccionando las figuras y mangas. “Wow, también te gustan estos,” dice Taehyung, asombrado. “Tenemos tanto en común.”

¿Como que? Quiere preguntar Jin. “Mi padre me lleva a la escuela,” dice en vez. “No necesitan encaminarme.”

Taehyung deja de mirar los títulos y observa sobre su hombro a Jin. “Pero, tienes que hacerlo. Digo, deberías. Sería lo mejor.”

“¿Por que?”

“Porque eso es lo que hacen las manadas, y tú eres un miembro honorario así que deberías estar con nosotros. Y es mejor para ti presentarte con nosotros en vez de solo. Le mostraría a todos con quien estás ¿cierto? Hace una declaración.”

Eso… hace sentido. Prefiere llegar a la escuela con seis lobos a su lado que solo. Esta mañana tuvo la suerte de llegar cuando todos estaban en clases. Mañana debe estar a tiempo.

“Okay.”

“¿Okay ¡Okay!” Taehyung continúa su paseo, deteniéndose en las fotos enmarcadas de Jin. “¿Quienes son ellos?”

“Amigos de mi antigua escuela.”

“¿Pero quién es él? Está en todas tus fotos.”

Jin se para a su lado. “Ese es Jaewhan, mi mejor amigo.”

“Se ven cercanos.”

“Lo somos.”

La mirada de Taehyung se eleva a Jin. Sus ojos no son completamente cafés, tampoco completamente azules. “¿Que tan cercanos?”

“¿Tan cercanos como mejores amigos?”

“¿Y los demás? ¿Todos solo amigos?”

Jin trata de no ser intimidado por la ferocidad en los ojos de Taehyung y el brillo de sus dientes. Jin asiente.

Los ojos de Taehyung cambian a café y sonríe. “Bien.” Se pasea un poco más, preguntando si la guitarra es solo de adorno o si sabe tocar, preguntando sobre la música que escucha y los programas que ve, preguntando si se puede probar la sudadera grande de Jin.

Cuando se acerca a la cama detiene sus preguntas y traza sus dedos desde la almohada hasta RJ. “¿Quién es este?”

“RJ.” Dice Jin, avergonzado que Taehyung encontró el peluche con el que duerme. No puede imaginar a lobos abrazando peluches.

“¿Que es?”

“Una alpaca.”

“Es lindo. ¿Puedo abrazarlo?”

“Adelante.” Dice Jin, y está aliviado de que no se burla de él.

Taehyung lo toma gentilmente y huele. Y huele y huele, agachándose para sentarse en la cama mientras lo hace. Y luego se acuesta, se retuerce y arrastra la almohada de Jin sobre su cara como si quisiera asfixiarse con ella.

“¿Estás bien?” Pregunta Jin.

Taehyung se detiene y baja la almohada de su cara. Sus irises son muy azules. “Dios, quiero olerte todo el día hyung.” Dice con la voz ronca. “Llevaría tu olor como una colonia. Me bañaría en él. Lo respiraría como si fuese oxígeno.”

Jin espera la broma, y se ríe incómodamente cuando no llega.

Nada de esto estaba en los panfletos. La sección de los olores está resumida en ‘los lobos tienen mejor sentido del olfato y te oleran’. No había párrafo, diagrama o puntos para lidiar con un lobo retorciéndose en su cama alabando el olor natural de su cuerpo.

No malinterpretes su comportamiento.

¿Diría Namjoon eso si pudiese ver a Taehyung ahora mismo? Jin desea haber conseguido el número de Namjoon, o el de Hoseok o el de Jimin o de cualquier, solo para tener a alguien a quien llamar y preguntar por direcciones o cómo sacar a Taehyung de su cama.

¿Debería correr a la casa de Yoongi?

Se imagina a sí mismo en la entrada de la casa de Yoongi tratando de describir la escena, o Yoongi irrumpiendo en su habitación descubriendo a Taehyung en la cama de Jin, con la sudadera de Jin, ahogándose en la almohada de Jin.

Taehyung se mueve a la orilla de la cama, mirando hacia Jin con un rubor rosado en sus mejillas. “¿Me veo bien en tu ropa hyung?” Pregunta.

La pregunta pilla desprevenido a Jin y hace que calor suba por su cuello.

La sudadera queda grande en el cuerpo de Taehyung - más de lo que lo hace en Jin - pero lo suaviza, redondea los ángulos de su rostro, lo hace ver delicado, inocente, etéreo, tentador.

Jin retrocede, chocando con su mesa. “Te,” carraspea su garganta. “Te ves bien.”

“¿Bien?”

O encantador. O atractivo.

“El, ehh, color te queda.”

La sonrisa de Taehyung se desploma.

Dijo algo equivocado. Jin busca en su mente información sobre los omegas, recuerda el comentario de su padre sobre que los omegas viven por los cumplidos. ¿No fue suficiente el suyo? ¿No fue el cumplido apropiado?

“Se ve mejor en ti que en mi.” Dice Jin sinceramente.

Taehyung inclina su cabeza hacia Jin. “¿Si?”

“Definitivamente. Debería dejar que te lo quedes.”

Los ojos de Taehyung se agrandan y recoge sus rodillas hacia su pecho, pareciendo más pequeño que nunca. “¿En serio?” Susurra.

Bueno, no. Es su sudadera favorita y está más apegada a ella que a Taehyung, pero la idea parece levantar los ánimos de Taehyung, por el motivo que sea. Quizás solo desea la sudadera; es increíblemente cómoda, el interior aún aterciopelado a pesar de haber sido lavado cientos de veces.

“¿Qué tal si la usas cuando vengas?” Dice Jin, buscando un compromiso entre decepcionar a Taehyung y perder su ropa.

“¿Puedo venir de nuevo?” Rebota en sus pies haci el espacio personal de Jin.

“Si quieres.”

“Quiero,” dice Taehyung. Se acerca más, sus pies tocándose entre sí. “Hyung, ¿puedo enseñarte un gesto de manada?”

La imagen mental de él desnudado y corriendo por el bosque le hace preguntar. “¿Qué clase de gesto?”

“Uno simple. Los compañeros de manada lo hacen todo el tiempo.”

“¿Deberías estar enseñándome esto?” Pregunta Jin. “Sabes que no soy un lobo.”

“No necesitas ser un lobo para ser parte de una manada.”

“Pero no soy parte de tu manada.”

“No aún pero lo serás.”

“¿Lo seré?” ¿La manada había discutido integrarlo ya? Apenas se conocen.

“Si,” dice Taehyung, agresivo. Mantiene contacto visual mientras acorrala a Jin contra la mesa, mantiene contacto visual mientras las yemas de sus dedos aterrizan en el mentón de Jin.

Jin se estremece.

“Tranquilo.” Susurra Taehyung. Sus dedos siguen la mandíbula de Jin, electrificando todos sus nervios a su paso, haciendo que el estómago de Jin revolotee. Jin aguanta la respiración mientras las manos de Taehyung se instalan detrás de su cuello, sus pulgares acariciando su pulso, simultáneamente calmandolo y agitándolo. “Tu turno.”

Jin levanta sus manos lentamente, pretendiendo imitar a Taehyung pero es demasiado, demasiado íntimo, y en vez Jin se desvía hacia sus hombros. Pero Taehyung sigue ahí, y Jin sigue tocándolo, y siendo tocado por él. Y está muy, muy consciente de la mirada de Taehyung y de Taehyung lamiéndose los labios.

Y de que Taehyung es un lobo.

El corazón de Jin late fuerte, ruidoso, golpetea en su pecho y sabe que Taehyung siente su pulso acelerado, puede que incluso lo oye con sus oídos sensibles. Aunque no lo menciona, solo se inclina hacia adelante hasta que sus frentes se tocan. Jin espera más - desea más, teme más - pero no hay más.

“¿Es esto todo?” Pregunta.

“¿No es suficiente?” Susurra Taehyung, un tinte juguetón en su tono.

“No, digo si, está bien. Es suficiente. Yo solo- nada.”

La cara de Taehyung es borrosa así de cerca pero Jin lo ve sonriendo, ve el color de sus ojos transformarse. Sus uñas rascan suavemente la nuca de Jin y temblores viajan por su cuerpo.

¿Realmente los lobos hacen esto? ¿Es siempre así de intenso? ¿O es esto diferente, porque no es un lobo, porque es Taehyung?

No se atreve a preguntar y arriesgarse a acusar a Taehyung de mentirle sobre el gesto, o arriesgarse a arrebatar este momento y convertirlo en algo tangible para ser identificado por la fuerza. Es mejor no saber. Más seguro.

“¿Cuánto tiempo dura usualmente esto?” Pregunta en vez.

“Depende.”

Cuando Taehyung no sigue explicando Jin pregunta. “¿Depende de qué?”

Taehyung no responde. Pero si retrocede, aunque sus manos siguen en el cabello de Jin. Sus ojos vuelven a ser cafés. “Espero que te guste aquí.” Dice.

“Uh, si, yo también.” Murmura Jin, descolocado por el comentario inesperado.

“Entonces mañana, ¿caminarás con nosotros?”

“Si.”

“Bien.” Taehyung se inclina hacia delante y- Taehyung va a besarlo. Taehyung va a besarlo.

El interior de Jin se sacude y su cabeza explota con imágenes de labios y lenguas y Taehyung recostado en su cama pero esta vez con él ahí-

Taehyung choca su frente con la de Jin. Es solo un golpecito rápido y luego se balancea hacia atrás en sus talones, sus brazos cayendo a su lado.

Jin está aliviado. Definitivamente no decepcionado. Un poco confuso.

“Nos vemos mañana, hyung.” Dice Taehyung se va dando saltos fuera de su habitación, desapareciendo tan rápido como se materializó. Su sudadera vuela a través de la puerta mientras Jin se queda parado, impresionado con él, con su encuentro, con todo, hasta que observa a través de la ventana para ver a Taehyung caminando por el jardín. En la reja se detiene y Jin salta cuando se gira e instantáneamente atrapa a Jin mirando. La sonrisa de Taehyung ocupa todo su rostro. El se despide, y Jin automáticamente se despide de vuelta hasta que está fuera de su vista.

Jin se desploma en su silla.

Mierda.