¿Cómo soportar?
Quiero ahogarme
Es una sensación que no puedo explicar, no es un nudo, tampoco náusea. La veo como una imperiosa necesidad de amarrar un bloque a mis pies y tirar al río lo último que queda de hombre.
No fue el causante de mis problemas, no lo he visto caminar por la orilla en mucho tiempo, es como si su sombra se hubiese alejado para bien. Ya no sé que es, pero lo admito, sé que es aquello qué lo causa. Cuando tú mejor amiga es la soledad de repente todo se vuelve sombrío, aprendí a abrazarla primero, se que nunca me devolverá el abrazo, conseguí atrapar mis pensamientos al segundo, pues estos vuelan cuando enciendo mi abanico y el caos de desata en mi última habitación libre de quebraduras en la pared, grietas en las cuales miras hacia afuera y no te reconoces, este es mi espacio, esta es mi soledad.
Boxeo con mi sombra hasta que se convierte en pared, quisiera jamás detenerme hasta que de mis nudillos brote sangre de una herida que jamás sanó. No tengo vendas, no las necesito, compórtate como un hombre, date una verdadera razón para llorar porque no puedes a voluntad. ¿Gritar? De nada servirá. ¿Caminar? Antes me servía para no salir del personaje, momentos donde sabía que lo podía arruinar. ¿Soltar? De verdad lo intente, atrás lo deje y bueno soy para olvidar.
Para que te valoren primero necesitas algo que ofrecer. Mala suerte para nosotros sin nada especial, lo intentamos cubrir con objetos materiales y una que otra plática. Yo no te puedo hacer sonreír como lo hacen los demás, a veces creo que tú crees que no te escucho por guardar el silencio que tanto me caracteriza, me siento mal cuando no tengo nada para decirte, pienso que tú piensas que desperdicias tus palabras conmigo; aunque no es verdad. Escuchó y me guardo todo lo que me dices, todo lo que con tanta confianza me dices, es solo que algunos días no me salen las palabras aunque quisiera que hablaras todo el día conmigo. ¿Me valoras? Quizá ya no me reconozcas como tu amigo, pues habrá otros Miles detrás de la fila... ¿Conocido? Pff, es algo que lo tendría como un inconveniente más que alguien de tu lado ¿Qué soy para ti entonces? Escuché de pláticas dónde dicen "los amigos cumplen distintos papeles en distintos tiempos, habrá más de uno, jamás serás el único".
La última vez que pregunte era un "muy buen amigo" o alguien con sentimientos puros... Es cosas de no creerse, sentimientos anotados en mi libreta esperando el día que te deje sola con ella, la abras y leas lo que escribí para ti... Qué solo soy una gota bajo la lluvia, un mil de millones, pero que quisiera ser esa primera gota que golpea tu cabeza cuando se desata la tormenta, la primera gota de las lágrimas al momento de tu llanto, el primero al que le abriste tu caparazón y un corazón partido en dos.
Seré para ti aquello que tú quisieras confiar en mi, un amigo o solo un conocido, una oportunidad o solo un destino. Casualidad o camino ¿Qué más dará? Seguro tendrás a otros millones de testigos, para ti bajarán el cielo mientras yo mantengo mi angustia, necesito de tus palabras al terminar el día para no perder la cabeza.
Pienso que la gente se aburre de mi, por ello no soy de hacer amigos sin fin. Me gusta mantener un perfil bajo aunque mi trabajo requiera lo contrario, un don nadie con deseos de grandeza al querer darlo todo por los demás y no por el. Pensamientos de rincón que solo siguen topando una pared, esquina y de vuelta a la jaula de ninguna autoestima. Se están alejando, lo descubrí, soy el problema, escribo de nuevo bajo las estrellas: "No se vayan, no se alejen... Por favor, las cadenas y el chaleco de fuerza solo fueron porque tuve mucha inspiración".
Te digo que jamás me verás llorar frente a ti, estoy seco por dentro; pensarás mal de mi, otro del rebaño sin sentimientos. Te diré la verdad y por favor no me vayas a matar: no lloró frente a ti, por qué tú eres mi otra parte de la felicidad. Quiero hacerlo, caer sobre tu hombro y demostrar mi humanidad, aunque contigo se me olvida el motivo de estar triste en primer lugar. Un ciclo sin fin el cual no pienso detener. Una vez más, desde arriba; complejos lugares y complejos paisajes, me tocó vivir en un enjambre, razones para llorar te voy a dar maldito idiota de calle, anda sigue golpeando la pared hasta que tu mano sangré, que el único charco sea el de envidia donde tú imágen quedó plasmada en recuerdos. En tus piernas ahora solo existen bloques de concreto, espero te hayas dado cuenta, te estás hundiendo, ahogando y cayendo ¿Por qué no opones lucha? Ah, es verdad, eres un don nadie con ganas de creerse importante... Aceptar es crecer niño, golpeando no llegarás a ninguna parte.
Dile a la última persona que te vio fuera de casa que la amas, podrías terminar como yo. La estoy escuchando, es lo que quería al fin y al cabo; mi respiración bajo un gatillo incesante de gritos que no dejan de disparar, agitando mis brazos por fin encuentro tranquilidad.
Quiero ahogarme bajo mi propia paz, que no me recuerdes es lo mejor para avanzar. Lo siento por no haberte aportado, ahora una carta escrita tienes en la palma de tu mano; no sé si lloraras sobre ella al saber que alguien más solo se ha convertido en polvo estelar.
No me busquen, no quiero ser nadie especial. Aquel niño con sueño que se fue a dormir con el deseo de no volver a despertar. Ahogado bajo sus párpados no quería tranquilidad, solo un abrazo y beso de aquella persona que decía de amar. Su familia lo cuidó pero el tenía problemas.
Este es el cuento del niño ingenuo que callaba sus millones de condenas.