BEHIND THE SPOTLIGHT

All Rights Reserved ©

Summary

Un famoso actor está en busca de una nueva asistente, este actor era conocido por ser un apuesto hombre y por el famoso contrato de un año que tiene con todas sus asistentes, pero nadie sabe la razón. Una chica desesperada por conseguir trabajo termina como la nueva victima del actor sin pensar que seria casi como una tortura trabajar con el “Hombre del Año”.

Genre
Romance
Author
shanhly
Status
Ongoing
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
18+

CAPÍTULO 1

Raewon

Making my way downtown

Walking fast, faces pass

And I’m homebound

Staring blankly ahead

Just making my way,

Making a wave

Through the crowd

And I need you

And I miss you

And now I wonder…

La bocina del auto fue pausada. Abrí los ojos de golpe para mirar hacia los asientos delanteros donde estaba mi manager, alcé una ceja en señal de que quería una explicación del porque cortó mi canción favorita.

— Joven Seong, ya llegamos al lugar de grabación. —esa voz tan profesional de siempre.

Mis ojos rodaron poniéndose en blanco. Otra vez en el infierno llamado set de grabación y con el calor que se veía, grabar durante horas seria una completa tortura.

— Mmh. Hace mucho calor. —miré hacia la ventana sacando un poco mi cabeza sintiendo los rayos del sol.

Me acomodé en mi asiento soltando un suspiro, mi cabeza fue hacia atrás chocando con el asiento. Extendí mi mano derecha sin girar la cabeza, con los ojos cerrados.

— Kathy, botella de agua.

Pero no recibí respuesta y mucho menos mi botella.

Fruncí el ceño para voltear la cabeza hacia mi asistente pero no había nadie.

— Eh, joven Seong, recuerde que la señorita Kathy renunció ayer. —la señora Kim, mi manager, me dio el recordatorio.

Mi mano se cerró en un puño para bajarla.

Mierda, era cierto lo que dijo la señora Kim. Me había olvidado que ahora no tenia asistente por la repentina renuncia de aquella chica ante un trabajo bien pagado. ¿La razón? Un capricho de ella, eso era obvio.

[Ayer durante el almuerzo del cast]

— Estoy cumpliendo con mi trabajo como usted ordenó. Le traje hamburguesa con triple queso y sin pepinillo, es lo que a usted le gusta. —se explicó Kathy con la voz agitada, probablemente por lo apresurada que vino.

Dejé el libreto de guión en la mesa de al lado para girar hacia ella con una expresión de cero importancia en lo que decía, mire la hamburguesa con una mueca.

— Sabes que estoy a dieta por la película y traes una hamburguesa. —mis palabras fueron un regaño.

Su expresión cambió a una de fastidio.

— Usted me dijo que le trajera algo que le gustará. Le traje su hamburguesa favori-

— Estoy a dieta. —interrumpí. —Ahí se ve tu incompetencia, como asistente deberías ser más detallista en este tipo de aspectos, ¿sabes lo arriesgado que es romper una dieta en mi carrera de actor? Obviamente no lo sabes.

Aunque mostrará un gesto severo en el rostro, dentro de mi y muy fondo de mi me gustaba hacerle la vida imposible a mis asistentes, era como un pasatiempo. Debía aprovechar el año de contrato que tenía con mis asistentes ya que después de ese año no las volvía a ver.

Pude notar como el párpado de su ojo izquierdo empezó a temblar, un tic. Era tan graciosa verla así que no pude evitar sonreír sutilmente aunque.

— Llevas cinco meses y sigues siendo igual de inepta. —me burlé.

— Ya aguanté mucho contigo.

Al escuchar como me hablaba de manera informal, mis ojos se abrieron más. Habia dado la regla de ser hablado de “usted” y esta chica estaba incumpliendo eso.

— ¿Disculpa?

— Que ya estoy harta de ti. Que Kathy esto, que Kathy lo otro. Esto es sobre explotación mental, ¡es una tortura! —la sumisa chica estalló. Que divertido.

— Es tu trabajo. —respondí levantando los hombros relajado.

Creo que eso la hizo estallar más porque terminó tumbando su fotocheck al suelo.

— Prefiero dar comida a los cerdos que ser su asistente. No pienso soportarlo más, ¿y sabe qué? Espero que su próxima asistente sea una tortura para usted. —Lo último sonó casi como una maldición.— Renunció, “hombre del año”.

Hombre del año. Aunque su tono fue en burla yo lo tomé como un halago, hace unos meses fui premiado en mi país natal como Hombre del año por ganar el primer Oscar en el mundo de los actoral surcoreano. Pero no solo fue por ganar un premio, tuve otras ciertas cualidades como ser el tipo de hombre que toda mujer quisiera. También por mi buen trato a mis fans, nunca me negué a una foto o algún autógrafo. Para mis fans era una persona amable, servicial, siempre dispuesto a sonreír pero para mis asistentes…era un demonio. Por suerte el contrato anual de cada asistente incluía un contrato de confidencialidad, mi imagen de hombre bueno se mantenía intacta.

Esos pensamientos quedaron en mi mente, mirando hacia un lugar fijo imaginando a mis fans elogiando mi título de Hombre del Año sin darme cuenta que Kathy se había ido con rabia por no haberle prestado atención.

— Esa chica… —susurré con fastidio.

Me había dejado abandonado justo en mi mejor momento. Después de haber ganado el Oscar de Mejor Actor del Año recibí diferentes contratos millonarios y tener una asistente a mi lado era imprescindible. Necesitaba un asistente, urgentemente.

— Pero no se preocupe, joven Seong. —mi manager dijo con confianza.— Ya nos encargamos de eso, mañana mismo tendrá una asistente nueva.

— Más vale que sea competente.

Sin más, baje de la camioneta. Ahí vi al cast, el director y diferentes trabajadores de la producción esperándome porque claro, yo era el protagonista de esta película.

Seong Raewon, actor en ascenso.