Cuando escucho tu lluvia [SPANISH]

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Summary

En lo alto de la azotea de un instituto, dos desconocidos se encuentran por casualidad bajo un repentino aguacero. Ella, una chica reservada que guarda en silencio sus pensamientos más profundos. Él, un chico distraído que nunca se había percatado de que compartían el mismo salón. Ese instante, marcado por el sonido de la lluvia, cambia sus destinos. Entre conversaciones torpes, miradas que se esquivan y secretos que el tiempo había ocultado, ambos comienzan a descubrirse. Pero no todo será tan sencillo: cada palabra dicha bajo la lluvia podría ser el inicio de algo que los acerque... o que los separe para siempre. Una historia de encuentros, silencios y emociones contenidas. Porque a veces, lo único que se necesita para escuchar a alguien... es el sonido de la lluvia.

Genre
Romance
Author
MizuRenx
Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
13+

Capítulo 1 - El sonido que nos une

El cielo había comenzado a nublarse desde temprano, como si quisiera anticipar lo que ocurriría ese día. Las nubes pesadas avanzaban lentamente sobre el instituto, ocultando la claridad del sol.

Haru caminaba solo por el pasillo, como casi siempre. No era un chico que llamara la atención: su cabello oscuro le caía sobre la frente, sus notas eran regulares y su voz rara vez se escuchaba en clase. Para muchos, era simplemente “ese compañero callado”.

No era que no quisiera hablar, pero las palabras parecían pesarle más que a los demás. Prefería observar en silencio, imaginar historias en su cabeza y perderse en pequeños detalles que otros pasaban por alto. A veces, lo único que deseaba era escapar del ruido y encontrar un rincón donde pudiera respirar tranquilo.

Ese rincón lo había encontrado en la azotea. No era un lugar permitido para los estudiantes, pero la reja no tenía candado y pocos se molestaban en subir. Desde allí, podía ver el patio, los edificios del vecindario y, sobre todo, el cielo abierto.

Ese día, como tantas veces, decidió subir. Quería alejarse de los murmullos, de las risas que siempre parecían excluirlo. Sin embargo, cuando empujó la puerta metálica y salió a la azotea, notó algo distinto.

No estaba solo.

Una figura femenina estaba de pie junto a la baranda, mirando hacia el horizonte. Su cabello castaño claro se movía suavemente con la brisa, y el uniforme impecable parecía brillar a pesar del cielo gris.

Aki.

Era imposible no reconocerla. Aki era la chica más popular del instituto. Siempre rodeada de amigas, siempre con una sonrisa que iluminaba el pasillo. Los profesores la elogiaban, los estudiantes la admiraban y, para Haru, ella pertenecía a un mundo totalmente distinto.

Se quedó congelado en el umbral. Por un segundo pensó en dar la vuelta y marcharse, pero la curiosidad lo detuvo.-Ah... lo siento -murmuró, casi inaudible.

Aki volteó lentamente, y en ese gesto no había ni rastro de la energía radiante que mostraba en clase. Sus ojos, serenos y profundos, lo observaron como si lo estuvieran viendo por primera vez.-No pasa nada -respondió con una voz tranquila, diferente a la alegre que usaba con todos.

Antes de que pudiera decir algo más, una gota cayó sobre el suelo de concreto. Luego otra, y otra más, hasta que la lluvia empezó a cubrirlo todo con un murmullo constante. El mundo entero se llenó de un único sonido: la lluvia cayendo sobre techos, rejas y charcos.

Haru dio un paso atrás, pensando en regresar al interior. Pero Aki no se movió. Permanecía allí, bajo la lluvia, como si estuviera escuchando un secreto.

-El sonido de la lluvia... -dijo en voz baja-. Siempre me ha parecido hermoso.

Sus palabras lo sorprendieron. Haru, empapándose poco a poco, la miró fijamente.

Ella extendió una mano hacia adelante, dejando que las gotas resbalaran por su piel. Sus labios dibujaron una ligera curva, no una sonrisa de esas que mostraba en los pasillos, sino una expresión sincera, íntima.-Es como si el mundo se callara para dejarla hablar.

Haru sintió un nudo en la garganta. No sabía qué contestar. Solo cerró los ojos por un instante y escuchó. Y comprendió lo que Aki quería decir: la lluvia tenía un ritmo, un susurro que podía borrar las preocupaciones y dejar a la gente desnuda de palabras.

Allí, empapados, permanecieron en silencio. Dos personas que nunca habían tenido una razón para cruzarse realmente. Ella, la chica popular que todos miraban. Él, el chico invisible al que casi nadie notaba.

Sin embargo, en ese instante, esas diferencias parecían desvanecerse. No eran estudiante popular y estudiante invisible. Eran simplemente dos personas escuchando la misma lluvia.

El timbre que anunciaba el fin del descanso sonó a lo lejos, pero ninguno se movió de inmediato. El tiempo, al menos en la azotea, había quedado suspendido.

Haru abrió los ojos y miró a Aki una vez más. Había algo en ella que no coincidía con la imagen que todos tenían: una soledad oculta, un silencio que solo se dejaba oír cuando llovía.

Ese fue el primer momento que compartieron.Un instante sencillo, pero imposible de olvidar.

Porque a veces, el inicio de una historia no ocurre con palabras... sino con el sonido de la lluvia.