Capítulo 1
En 1979, el mecánico Marco Fulgencio recibió un paquete sin remitente: un exoesqueleto militar experimental. Sin saber por qué, se lo puso. Al activarse, la máquina le susurró coordenadas y nombres. Comenzó a detener atentados antes de que ocurrieran. Nadie sabía quién era. Cuando finalmente falló el traje, Marco regresó a su taller, dejando tras de sí un legado anónimo de justicia que nadie pudo averiguar.