Almas En Movimiento

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Summary

Oksana Vasilieva, una joven bailarina rusa de 23 años ha vivido toda su vida en el escenario, compartiendo una conexión profunda con su mejor amigo y compañero de ballet, Sebastien Rossi. Juntos, desde pequeños, fueron una pareja inseparable, no solo en la danza, sino en el corazón. Unidos por un lazo de hermandad, su arte era una extensión de su alma. Sin embargo, su mundo se desmorona trágicamente cuando Sebastien pierde la vida en un devastador accidente. La pérdida de Sebastien sume a Oksana en una espiral de dolor y duelo, atrapada en un vacío emocional que parece imposible de llenar. A medida que se consume en la oscuridad, su pasión por la danza se apaga y el escenario ya no le ofrece consuelo. Pavel Tarasov un joven y apasionado bailarín de la misma compañía a la que ella pertenece. Siempre la ha admirado y amado en silencio, decide tenderle una mano, todo comienza a cambiar. Después de la tragedia se convierte en un pilar, un compañero, que Oksana nunca imagino dispuesto a guiarla hacia un nuevo renacer, sin presionarla, sin apresurarla. A través de la danza, Pavel y Oksana emprenden un viaje de sanación, aprendiendo a confiar de nuevo, a sanar el alma rota de Oksana, y a descubrir en el otro una conexión que va más allá de la técnica y el arte. Pero el camino hacia el renacimiento no es fácil: las heridas del pasado, las dudas y el miedo al amor siguen presentes.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prologo

Ella era fuego cuando danzaba. 

Él también lo era. Siempre la admiro desde la distancia. Desde que cruzo palabras con ella por primera vez, en una presentación cuando apenas eran unos chicos, supo que algo especial había en ella.

Algo que lo llamaba, que lo atraía como una polilla a la luz. Asi era ella, era luz, era alegría.

En el escenario tenía un brillo que ni el más opaco de los días podía apagar. Era como si la danza fuera una extensión natural de su ser, como si su alma entera se desbordara en cada paso, en cada movimiento.

Ella era fuerte, lo sabía. Pero también sabía que había una fragilidad en ella, algo que iba más allá de su risa fácil y su energía inagotable. Pero nunca se atrevió a acercarse demasiado, temeroso de romper ese delicado equilibrio entre lo que veía y lo que imaginaba.

Algo que lo llamaba a unirse a ella, a compartir ese espacio. Había observado sus bailes junto a su fiel compañero Sebastien durante años, sintiendo cómo cada paso de ella parecía dirigido a algo más grande, algo que solo ellos dos podían entender.

Y Oksana... ella también lo veía a él.

A su manera.

Nunca se atrevió a mirarlo de la misma forma que los demás lo hacían, pero algo en Pavel la inquietaba. Él siempre estaba a su alrededor, tan callado y sereno, pero su mirada... esa mirada intensa que la seguía, la analizaba, la entendía de una manera que nadie más podía.

Era como si él pudiera ver dentro de su alma, leer cada uno de sus pensamientos, cada uno de sus miedos, y, aun así, en lugar de alejarse, permanecía allí, como si estuviera esperando algo, como si de alguna manera supiera que su destino estaba entrelazado.

Era el tipo de conexión que solo se daba entre almas gemelas.

Nunca había creído en esas historias. O al menos, de eso quería convencerse a sí misma. No creía en las almas gemelas, ni en ese concepto tan romántico del hilo rojo que, según decían, unía a dos personas predestinadas. Esas eran solo leyendas para soñadores, para aquellos que aún se aferraban a la idea de que el destino podía trazar su camino.

Pero, cuando Pavel estaba cerca, cuando sus miradas se encontraban en medio de una pirueta o un salto, ella sentía algo extraño. Su mirada… le quemaba. Era como si su presencia estuviera marcando su piel con una marca invisible, una que no podía borrar. Algo tan real que no podía negar, a pesar de que luchaba por hacerlo.

¿Podría dejar el dolor atrás?

¿Podría liberarse de las sombras que aún la perseguían, de las memorias de Sebastien que la atormentaban en cada movimiento, en cada paso que daba sobre el escenario?

Ella lo deseaba con todo su ser. Quería sentir esa ligereza de nuevo, esa conexión profunda con la danza que una vez tuvo, pero el miedo seguía siendo su mayor enemigo. ¿Sería capaz de volver a bailar sin sentir que traicionaba su memoria, sin que su alma se rompiera de nuevo? ¿O acaso estaba destinada a seguir atrapada en el dolor, como una bailarina que no sabe si el escenario será su salvación o su condena?

Y Pavel… ¿podrá él realmente ayudarla a salir del abismo en el que se había sumido? Él, que la miraba con esa intensidad, con ese deseo de ser más que un compañero de baile. ¿Sería suficiente el poder de su conexión, lo que había entre ellos, para sanar la herida que la perdida de Sebastien había dejado? ¿podrá ella ver lo que el veía que ella era capaz de hacer?