Capítulo 1
Iba tarde.
Muy tarde para cierta pelirrosa, que caminaba por las calles de Japón, queriendo llegar lo más rápido posible a su trabajo.
Aunque su jefe era su cuñado, lo más probable que la reprenda por haber llegado tarde al trabajo.
Era la primera vez que le sucedía, luego de aquel suceso traumático que pasó, hace apenas algunos años atrás, cuando estuvo en Londres, las pesadillas aún seguían por las noches, pero ya no era con tanta fuerza, como antes, ya no fue necesario seguir asistiendo aún siquiatra.
Pero no por eso había superado por completo algunos de esos miedos.
Que ese imbécil ocasionó en ella.
La pelirrosa llegó al edificio saludo a la secretaria, y no tardó en subir al ascensor, un suspiro salió de sus labios, al saber que su cuñado y jefe se molestaría.
Una vez que llegó a su piso, todos sus compañeros la miraron con cierta preocupación.
Para nadie era un secreto lo que le había pasado hace unos años.
Aunque quiso seguir con su vida como si nada hubiese pasado, le era muy díficil.
- llegas tarde- dijo una de sus compañeras de trabajo, pasándole una taza de café.
- lo sé, no dormí bien anoche- contesto al momento que se acercaba a sus compañeros.
- tienes suerte, el jefe todavía no a llegado- comento Shikamaru, a lo que Sakura alzo una ceja.
- ¿Suigetsui no a llegado?- repitió.
La pelirrosa tomo asiento en el sofa, donde varios de sus compañeros, estaban sentados para relajarse, mientras que cada uno esperaba a sus respectivos clientes.
- eso es raro, desde que lo ascendieron a director, siempre a sido muy responsable- comento Ino, a lo que Kiba asintio con la cabeza.
- bueno, ¿A que hora llegarán tus clientes Saku?- pregunto Shion bebiendo un sorbo de su bebida.
- llegarán en una hora- respondió mirando el reloj que tenía en su muñeca.
- ¿En una hora?, Vaya, y tú preocupandote por llegar tarde- comento Shikamaru.
- sin dudas eres una adicta al trabajo Saku- hablo Kiba con un tono de voz burlona, sacándole una sonrisa a la chica.
Podía notar el como sus compañeros de trabajo, evitaban preguntar, la razón de su retraso, ellos sabían que a la pelirrosa, no le gustaba recordar el pasado.
Por eso se sentía agradecida de que ninguno haya preguntándo.
Aunque sabía que tenían muchas curiosidad de saber, como se encontraba, para nadie era un secreto que a ella le costaba dormir por las noches, pues sus ojeras la delataban mucho.
- dejen de molestarla, recuerden que ella es una de las mejores abogadas del todo el bufete- alardio su amiga rubia.
- no soy la mejor abogada Ino, no exageres, usted también lo son- comento intentado restarle importancia.
- Ino tiene razón Sakura, hasta horas extras haces- comento Shion, haciendo que la chica se sonrojara apenada.
- ya dejemos eso de lado, tenemos que continuar trabajando, antes del que jefe nos encuentre de vagos- comento Kiba levantándose seguido de las chicas.
Todos miraron a Shikamaru, quien no se había molestado en levantarse.
- ¿Que?- pregunto el de cabello de piña, soltando un bostezo
- sin dudas eres un flojo amigo- comento Kiba.
- déjame en paz, anoche no dormí mucho que digamos- bufo.
- déjame adivinar, no pudiste dormir pensando en Temari- hablo Sakura con una sonrisa pícara, haciendo que el chico se sonrojara.
- oigan dejen de estar de chismosos y vayan a trabajar- hablo Shikamaru carraspeando, para así levantarse de su asiento e ir a su oficina.
Los chicos simplemente pudieron soltar unas cuantas carcajadas, al ver a su amigo nervioso, desde que conoció a la nueva secretaria, Shikamaru estaba perdido en la nubes más de lo normal claro, eso se debe a esa rubia.
Que había llegado tan solo una semana.
- me preguntó, cuando será el día en que la invite a salir- comento Shion posando ambas manos en sus caderas.
- Mmm, eso está algo difícil- comentó Kiba.
- yo apuesto cincuenta dólares a que hoy mismo se atreve hacerlo- hablo la pelirrosa, a lo que sus compañeros se miraron entre sí.
- hecho- respondieron para así sellar el trato.
La pelirrosa simplemente sonrió y decidió irse a su oficina, donde tenía que empezar hacer el informe, para entregarlo esta tarde, luego tenía que reunirse con su cliente, para que firmara los papeles de divorcio, que ella había solicitado.
Aún le daba lastima, el como esa pareja tenía pensado divorciarse.
Había sido abogada por tanto tiempo, conoció a cada una de las parejas que siempre solicitaban de su servicios, para divorciarse y ninguna de ella, reflejaba tanta, confusión y tristeza, como aquella pareja que estaba apunto de divorciarse.
La mayoría de las personas que querían el divorcio, ni siquiera se atrevían verse a la cara.
Se trataban como perros y gatos, los cuales peleaban por la parte que le corresponde a cada uno, por eso está pareja era algo especial, ellos no querían divorciarse, podía notarlo en la forma en como se miraban.
Si aún se amaban, ¿Por que se hacían daño de esta forma?.
Un fugas pensamientos llegó a la mente de la pelirrosa, recordando aquellos días, en la que era una simple estudiante de preparatoria, en donde había conocido a su primer y único amor.
Sasuke Uchiha.
El chico, malo y problemático de la escuela, un hombre serio de pocas palabras, pero cariñoso y muy romántico por dentro, aunque esa faceta solo ella lo pudo conocer.
Ambos fueron novios.
Hasta que todo termino, cuando se enteró que los padres del chico, decidieron comprometerlo, ese día fue muy díficil y doloroso para la pelirrosa.
Ella huyó como una completa cobarde.
Sabía que Sasuke no lucharía por su amor, porque el Uchiha, nunca fue el tipo de persona, que desobedecia a sus padres, por eso no quiso que el azabache tomara una decisión difícil, y antes de que él pudiera soltarla, ella decidió soltarlo a él primero.
Un par de toques en la puerta, saco a la pelirrosa de sus pensamientos.
- Sakura, el Sr y la Sra Hyuga están aquí, junto al abogado- avisó Shion entrando a su oficina.
- ¿Eh?, Gracias Shion, diles que pasen- contesto al momento que se levantaba de su asiento con una carpeta llena de papeles.
La rubia sin decir nada, salió de la oficina de la pelirrosa, para así avisarle a los recién llegado que podían pasar.
Una vez que lo hicieron, la pelirrosa termino de firmar algunos documentos y los dejo en la mesa, para luego acercarse a su cliente.
- me sorprende verlos aquí, crei que habíamos acordado reunirnos en la casa de los señores Hyuga.
- si, pero salió un pequeño imprevisto- comento el abogado del señor Mejor Hyuga.
- ¿Imprevisto?- repitió algo confundida, para luego mirar a la pareja.
Que se suponía que querían divorciarse, se sorprendió al verlos a ambos, agarrados de las manos y con una sonrisa llena de felicidad plantada en sus labios.
Mientras que la mano libre de la chica, tocaba su plano vientre.
- entiendo, me alegra por ustedes, muchas felicidades- comento Sakura con una sonrisa.
- muchas gracias, nunca imaginamos que las cosas se darían de esta forma, perdón si que lo quitamos mucho de su valioso tiempo señorita Haruno- se disculpó la castaña apenada- pero la verdad es que ni Neji ni yo queríamos divorciarnos.
- no es necesario que me expliques Tenten, me alegra mucho que resolvieran sus indiferencias y espero que su hijo nazca fuerte y sano- contesto la pelirrosa.
- bien, en ese caso yo me encargaré de lo demás- hablo el abogado metiéndose a conversación.
- muchas gracias por todo Garra, perdón por haberte perder el tiempo amigo- se disculpó Neji mirando a su abogado, quien negó con la cabeza.
- descuida, solo espero que no volvamos a vernos en estas circunstancias de nuevo amigo- respondió.
- no volveré a comerte el mismo error amigo, está vez no pienso separarme de mi esposa- contesto con seguridad, causando felicidad en el corazón de su amada.
- en ese caso, nosotros nos retiramos, gracias por todos señorita Haruno.
- nos vemos; se despidió ella.
Para luego ver cómo se iban de su oficina, justo en el momento en la que ella regresaba hacer el informe, Suigetsui, quien era su jefe y cuñado a la vez, entro a su oficina, con una expresión de cansancio.
- buenos días, ¿Sucedió algo Suigetsui?- pregunto la pelirrosa mirando a su amigo, con cierta preocupación.
- estoy agotado, hoy tuve que llevar a Kenshi a la escuela, porque Karin tuvo que hacer doble turno hoy- comento Suigetsui soltando un suspiro.
- Sabes que el trabajo de mi hermana no es tan sencillo Suigetsui.
- lose, aunque me preocupa sabes.
- lo entiendo, pero debes de entender que ella ama ser policía y aún así tu decidiste estar con ella, si tan solo lastimas a mi hermana yo.....
- No, no, no, jamás lastimaria a la mujer que amo Sakura, sabes que estoy loco por ella- comento a lo que Sakura soltó un suspiro- pero me gustaría pasar tiempo con ella, hoy tengo planeado hacerle un sorpresa.
- ¿Una sorpresa?, ¿Quieres que te ayude en algo?- pregunto al mismo tiempo que terminaba de escribir el informe.
- si, necesito que está noche pases por Kenshi y lo cuides.
La pelirrosa dejo de escribir y levanto la mirada, para ver a su cuñado, el cual la miraba con suplica.
- está bien- contesto soltando un suspiro- en encanta pasar tiempo con Kenshi, pero sabes que tengo miedo que se quede a dormir, ya sabes, por las pesadillas y todo eso.
- lo sé, pero en serio necesito este favor, además Kenshi tiene el suelo pesado, seguro ni lo nota Sakue- contesto desesperado, para que la hermana de su esposa, pudiera aceptar.
En serio quería tener un momento a solas con su mujer, la pelirrosa rindiéndose simplemente asintió con la cabeza, alegrado a su jefe.
- gracias eres la mejor, por cierto hoy tenemos una reunión después de almuerzo, Kenshi sale de la escuela a la dos- aviso a lo que ella asintió con la cabeza.
Este día iba hacer uno muy largo y forzoso, para otro, tal vez podía ser algo molestó el estar cargado de tanto trabajo un martes. Pero no para ella, porque así podía mantener su mente ocupada.
Lejos de su oscuro pasado.
En otra parte, en una estación policial, cierto azabache, se encontraba en su oficina, intentando descubrir el nuevo caso que se había abierto.
Hace dos noches, habían encontrado el cuerpo de una mujer, de tez blanca, cabello rojizo, muerta en un callejón, según la madre de la joven, esa chica vivía solamente a una cuadra y su madre la había enviado a comprar algunas cosas en la tienda.
Nunca se imaginó la desgracia que pasaría.
- capitán- hablo una pelirroja entrando la oficina del azabache.
- ¿Que sucede, Karin?- pregunto el Uchiha, levantadose de su asiento.
- nos acaban de avisar que los resultados de los análisis del forense, se darán mañana- aviso la chica, a lo que Sasuke soltó un suspiro.
- gracias, dile a los chicos que es todo por hoy, pueden retirarse- contesto.
- ¿Te encuentras bien capitán?- pregunto la pelirroja preocupada, pues ambos se habían echo buenos amigos.
- estoy bien, es solo que...
- déjame adivinar, volviste a tener una discusión con tu esposa- comento cruzandose de brazos.
A lo que Sasuke soltó un pesado suspiro y asintió con la cabeza.
- ya no soporto estar a su lado Karin, gracias a ella tengo muchos gastos- gruñó enojado.
Desde que sus padres lo obligaron a estar con esa arpía, su vida se había vuelto un verdadero infierno.
- divorciarte ya te lo e dicho varias veces y tu ni caso quites hacerme Sasuke- le reprendió su amiga.
- no puedo pagar un abogado ahora Karin, tengo muchas deudas gracias a esa mujer, que lo único que hace es meterse en problemas- contesto.
- mi hermana es abogada, si quieres pudo decirle que te ayude y...
- no gracias Karin, mejor vete que de seguro tu esposa e hijo te deben de estar esperando, yo también iré a mi casa.
- está bien, solo porque mi amado esposo me dijo que está noche estaríamos solos, ya que mi hermana prometió cuidar de nuestro hijo- comento soltando un suspiro de enamorada.
- que pases una buena velada con tu esposa Karin, nos vemos.
- adiós capitán.
La pelirroja salió de la oficina de su jefe, paso al rededor de una hora y el azabache no tardó en salir de su oficina, camino por los pasillos de la estación y se despidió de sus compañeros.
Para así salir de la estación y subirse a su vehículo, para irse directo a casa.
Una vez que llegó un suspiro salió de sus labios, al darse cuenta de que otra vez, su esposa no estaba y que la casa se encontraba sola y a oscura, desde que se casó con Tuyaya, esa mujer le había traído más que problemas.
Por su culpa, perdió a la única mujer que amo.
Sakura Haruno.
Una hermosa y bondadosa mujer, que lo amo tanto como él, la amo a ella, lastimosamente, no fue capaz de enfrentarse a sus padres por ella.
Causando así una dura separación.
- no sabes cuánto te extraño- murmuró el azabache a la nada.
Camino hacia el baño, donde tomo una ducha, al salir no tardó en vestirse, lo más cómodo posible, para así lograr dormir algo.
Pero tan solo se acostó en la cama, los recuerdos de ella, llegaron a su mente.
Nunca, podría olvidarla.
Ya estaba cansado de este infierno, la extrañaba y quería saber de ella, un suspiro salió de los labios del Uchiha, quien decidido llamo a su compañera de trabajo.
La cual no tardó en responder la llamada.
-¿Sucedió algo capitán?-pregunto Karin del otro lado de la línea.
- perdón si interrumpí algo, pero necesito un favor.
-no interrumpiste, estaba llevando a Kenshi con mi hermana, ¿Que favor necesitas?-contesto.
- voy hacerlo.
-¿Que?.
- voy a divorciarme, necesito que hables con tu hermana, para saber si, pudo solicitar de sus servicios como mi abogada- pidió.
-hablaré con ellos, tu no te preocupes por el pago.
- gracias Karin.
-para eso están los amigos Sasuke, tengo que colgar.
Respondió la pelirroja, para luego contar la llamada, una sensación de alivio se instaló en el pecho del pelinegro, quien ya había tomando una decisión.
Se iba a divorciar y recuperaría su vida, ya no seguiría viviendo más este infierno.
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🥳🤗Hasta aquí llego el primer capítulo, espero les haya gustado, no olviden quela imagen de la portada no es mía, el creído es para:La flor de cerezo Kunoichi de la hoja.🥳🤗
No olviden comentar y darle una estrella.⭐💬,Sin más que decir me despido Sasusaku.👋😉