Prólogo
Todos en la ciudad conocían su nombre, o bueno mejor dicho sabían cómo referirse a el.
K.L era como un fantasma entre las sombras, nadie sabe quién es en realidad, nadie había visto su rostro, tampoco sabían su nombre.
Cada robó suyo se convertía en notícia, y cada huida en una humillación para la policía.
K.L era el ladrón más buscado de la ciudad.
Y Seo Derek el mejor agente de la ciudad era conocido por jamás fallar en una misión, por atrapar a cada delincuente que se cruzará por su camino.
Era el terror de cada delincuente, pues sabían que si el agente ponía sus ojos en ellos su futuro estaba definido.
Derek siempre tenía el control.
Hasta esa noche.
En medio de el caos y el sonido de las sirenas, por primera vez vio escapar a su presa, no supo su nombre, tampoco vio su rostro, pero si observo esa sonrisa burlona que se clavo en lo más profundo de memoria.
Ese encuentro marco el inicio de una persecución que ninguno de los dos olvidaria.
El juego comenzó en el que las líneas entre el deber y el deseo, la justicia y la traición, el odio y el amor por primera vez se volvieron peligrosamente borrosas.