Nuestra primera vez

Summary

A veces, los celos nos impulsan a dar el paso que nos hacía falta

Genre
Lgbtq
Author
Spring
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1


Últimamente había estado un poco distraído en la universidad debido a que recientemente mi pareja se había convertido en la Luna de su facultad mientras que por mi parte me había unido al club de música dentro de la mía y no podía cumplir con todas las exigencias que solicitaba el club, por ello junto con un compañero intentaba ponerme al corriente con la nueva etapa, pero había otros compañeros que me hacían pasar malos ratos por qué no aceptaban que no le dedicara tanto tiempo como ellos, sin embargo, Gemini ya había quedado en ayudarme.

Mientras me alistaba después de una presentación el entro para recordarme sobre las próximas actividades de los clubs, entró al baño donde estaba, por suerte tenía ya puesto mi pantalón, pero aun así no fue impedimento para que me mirara de una forma lasciva, después de un breve momento me sorprendí y el salió. Me desconcerté por ese comportamiento de mi pareja, aunque algunos amigos dijeron en forma burlona que él no podía mantener sus manos alejadas de mí, sonreí por un momento y simplemente dejé pasar el momento.

Dos semanas después, con las evaluaciones a unos cuantos días, practicábamos casi a diario, sin embargo, una compañera me aviso que tendríamos la práctica por la tarde a las 5:00 pm

Al llegar al club se me hizo extraño no ver a ninguno de mis compañeros, pero no le di mucha importancia ya que varios podían seguir en clases, en lo que llegaban fui a prepararme. Para esa ocasión, traía una guitarra, a pesar de que el reglamento nos pide usar exclusivamente los instrumentos de la universidad, nuestro líder nos permite llevar otros instrumentos para los entrenamientos, esto con el fin de poder practicar en nuestros hogares. Pasaron como 45 min. Y aun no llegaba nadie, así que decidí no esperar más y regresar a mi casa; cuando de pronto escuche que alguien venia, para mí sorpresa voy viendo que se trataba de mi novio, pensé que el estaría en sus asuntos de luna y algo inseguro le pregunte:

– Gemini ¿qué haces aquí?

– ahh Fourth, vengo a dar una entrevista de lunas y estrellas para los próximos eventos ¿qué haces por aquí solo?

– Hoy tocaba práctica por la tarde, pero al parecer nadie asistirá

De pronto noté que me miraba de la misma forma de aquella ocasión en el baño y un poco distraído le dije que me tenía que retirar porque se me hacía tarde.

– mmm ya veo, ahora que me doy cuenta, dejar que la estrella responda a la entrevista no estaría mal, ¿por qué no tomamos un rato ahora que ambos tenemos un poco de tiempo?

– No en verdad no quiero que dejes tus responsabilidades por mí, además ya es un poco tarde y tengo que regresar a casa.

Pero de pronto me tomo de uno de mis brazos y me jalo hacia él, en ese momento grite, pero con su otra mano me silencio. Trate de librarme, pero me sujeto muy fuerte y me era imposible moverme.

Susurrándome en el oído me dijo:

– De hecho, nadie de los integrantes del club vendrá todo fue una mentira para estar tú y yo solos en tu facultad, ahora te llevare a los vestidores y te daré una entrevista especial solo para ti.

Al escucharlo decir eso, me sorprendí, los vestidores no se encontraban especialmente solo es estas fechas y traté de golpearlo con el brazo que tenía libre, pero fue en vano. De tanto tratar de librarme termine cansándome más, cosa que aprovecho para llevarme al vestidor de chicos, al entrar me aventó al suelo y mientras trataba de levantarme cerró la puerta y puso candado.

Me puse travieso y mientras estaba distraído aproveche para levantarme, pero se dio la vuelta rápido y me tomo de las muñecas.

– Veo que tu también esperabas esto, también eres muy lascivo – Y acercando su cara a la mía me robo un beso

– Eres un pervertido, como se atreves a tratarme así –Emocionado por lo que le dije, me empujo al piso.

– Eres un maldito provocador, como te atreves a mostrar esa sonrisa tuya a otros, así que prepárate porque tengo un amiguito que te va a enseñar muchas cosas.

Me reí aun que seguía sin saber qué hacer, no podía pensar claro por la situación en la que me encontraba

– Mira Fourth como me tienes, de pronto se empezó a quitar el cinturón y pude notar un gran bulto en su pantalón.

– Eres delicioso, con solo verte en el escenario haces que piense miles de cosas, mmm que bien se ven tus piernas, bien torneadas y esa cara tuya ni se diga, siempre me pones tan caliente.

– Eres un pervertido, como te atreves a… –En ese instante se abalanzo sobre mí, y empezó a tocarme todo.

– Suéltame Gemini, aquí no, ¡estamos en los vestidores!

– Grita todo lo que quieras cariño nadie vendrá, hoy esta área le pertenece a la luna y querido tu eres parte de esta luna

Avergonzado me escondí entre sus brazos, pero eso no duro mucho ya que me llevo hacia un escritorio.

– ¡Este es el momento! –pensé, me incorpore de inmediato y corrí hasta la puerta, pero al querer abrirla note que estaba cerrada. Cuando de repente, el me toco del brazo y me llevo nuevamente con él.

– Con que intentas escapar precioso, de nada servirá, tú sales de aquí hasta que yo termine contigo

–De pronto tomo una de mis manos y con una soga me la amarro a uno de los tubos donde colgamos las toallas.

– Esas exhibiciones tuyas me ponen tan caliente, pero esto evitara que me interrumpas de nuevo.

Sentado en el piso y con mi brazo estirado por la atadura, no permitía que me moviera, estaba muy sorprendido y nervioso, me miro directamente a los ojos y sonrió burlonamente. Suavemente empezó a acariciarme los pezones por encima de la playera con sus dos manos haciendo círculos con ellos.

– ¿Que me estás haciendo?, déjame ir, por favor… -mi actitud traviesa de pronto cambio a la de una chico tímido e indefenso.

– Esto apenas comienza nene –me dijo en tono burlón. - que apetitosos pezones tienes, como me moría por tocártelos me dijo mientras me los apretaba.

Después de sobarme todo lo que quiso, comenzó a subir mi playera lentamente, desesperado trataba de impedírselo, pero en su lugar amarro mi otra mano, después siguió subiendo mi playera hasta dejarlo en mis brazos que se encontraban estirados por arriba de mi cabeza, dejando mi torso al descubierto.

– Que calientes se sienten tus pezones, que rico par tienes, no se ven tan ricos cuando están cubiertos por toda tu ropa.

Yo miraba tímido lo que me estaba haciendo y de vez en cuando observaba la expresión de su rostro. Era una mirada aún más lujuriosa y daba la impresión de que estaba imaginando miles de cosas.

De pronto noté como con su mano derecha se sacaba un frasquito del pantalón, me la mostro y me dijo

–Si decides portarte bien de ahora en adelante tendré que utilizar esto…

Después de eso clavo su mirada en mi pecho de nuevo y sonriendo, estaba muy avergonzado por la situación a la que había llegado todo esto, clavando su mirada en mis pezones noté como su cara parecía iluminada como si hubiera encontrado un gran tesoro. Jugando con la botellita rozo uno de mis pezones haciendo que se encogiera y se pusiera durito, enseguida hizo lo mismo con mi otro pezón y se quedó mirándolos por un rato.

Como si nada hubiera pasado acerco su boca a mis pezones y comenzó a lamerlos y a chuparlos

Al poco tiempo de haber comenzado, empecé a tener una sensación que invadía mi cuerpo, pude sentir como mi cara se ponía roja, me sentía de lo peor por lo que estaba sintiendo, por una parte mi mente decía que luchara que no me dejara ganar, pero mi cuerpo decía lo contrario, comenzaba a gustarle esa sensación de placer. Desesperado comencé a moverme y a recordarle donde estábamos. No prestando atención a mis reproches comenzó a darme mordiditas en los pezones ocasionando que la excitación que me daba aumentara más, ahora lo único que se escuchaba eran mis leves gemidos.

Así me tubo por unos minutos cuando de pronto sentí que algo se metía por mi bóxer, bajé la mirada para ver como había metido su mano y comenzaba a jugar con mi pene. Por fin el se levantó y me mira a la cara.

– Mira como estas estas súper mojado y no llevamos ni 15 minutos, vaya que te excitas muy rápido.

Me bajó un poco el bóxer para poder mover su mano más libremente.

– mmm que rico, bien depiladito, no sabía que eras tan caliente.

Me dijo mientras palpaba suavemente con la yema de sus dedos mi pene.

-- Ahora prepárate porque vas a disfrutar aún más.

Dicho eso se quitó encima de mí y se sentó a un lado, mis ojos lo miraban tratando de adivinar qué haría ahora, en eso pone su mano en mi entrepierna y palpo una vez más mi sexo y me dijo

–Mira que excitado estas tus pezones están bien duros y tu pene parece apunto de explotar.

Me dio vergüenza lo que me decía, pero era la verdad y sin decir más comenzó a masturbarme conociendo cada rincón inexplorable de mí.

Sin dejar de tocarme me pregunto que si me estaba gustando

– ¡SII!, le respondí entre gemidos

– mmm pues qué bien para ti porque no te dolerá mucho cuando te la meta.

Continúo masturbándome un rato cuando de repente me metió dos dedos y comenzó a meterlos y a sacarlos muy rápido, eso ocasiono que soltara unos gemidos muy fuertes y comenzara a moverme mucho. Parecía que estaba poseído y al él le gustaba mirarme como me retorcía por todo el placer que me estaba dando.

Con su otra mano volvió a tomarme los pezones, me los sobaba y me los apretaba con fuerza. Mientras yo seguía sintiendo como sus dedos entraban y salían de mí sin cuartel. Lentamente comenzó a rosar suavemente mis pezones ocasionando que se encogieran y se pusieran duros a más no poder.

Él comenzó a lamerlos, a morderlos y tirar de ellos con fuerza, más que sentir dolor sentía un placer sin igual, tenía los ojos cerrados y mi respiración era muy rápida, de pronto sentí que la mano que tenía en mi sexo se detuvo y rápidamente me apretó con fuerza mi pene ocasionándome un intenso orgasmo y un gemido que de seguro se escuchó más allá de los vestidores.

Inmediatamente Gemini bajó un poco más mi ropa interior, me abrió las piernas y hundió su cabeza en mi pene, aprovechándose del orgasmo que estaba teniendo comenzó a hacerme un oral, haciendo que la fuerza del orgasmo aumentara más, comencé a gemir sin resistirme y varios espasmos llegaban uno tras otro haciendo que me temblaran las piernas.

Estaba extasiado, por mi mente cruzaban miles de imágenes, mis gemidos los escuchaba como si estuvieran a la distancia, mientras que yo me retorcía de tanto placer en el suelo. Por un momento comencé a imaginar su lengua moviéndose por todos lados. Al parecer mi mente me decía que me dejara vencer y disfrutara de las perversiones que mi novio estaba haciendo con mi cuerpo.

Al cabo de 10 minutos ya comenzaba a calmarme, mi respiración volvía a la normalidad, los espasmos habían desaparecido, la sensación de placer en todo mi cuerpo también disminuía, mientras tanto mi novio continuaba hundido en mi sexo, extrayendo con su lengua los restos de humedad que había producido con el orgasmo. Estaba agotadísimo y levantando mi cabeza note como mis piernas aún seguía temblando por todo lo que le habían hecho.

En ese instante sentí como la lengua de Gemini se detenía, levantó su cara y pude ver que tenía la barba llena de pequeñas gotas blancas, sus labios eran de un color rojo intenso y en su rostro pude nota una sonrisa de victoria.

–Veo que disfrutaste todo lo que te hice verdad, gimes muy rico precioso, me hiciste saber que a pesar de mi inexperiencia puedo complacerte.

Dicho eso me desato las manos y me recostó en el escritorio, no opuse resistencia, me dolía todo, mis manos y brazos estaban entumidos y mis piernas apenas las podía mover. Me levanto las piernas y tiro de mi ropa hasta dejarme completamente desnudo en el escritorio.

Se puso enfrente de mí y pude sentir como su mirada recorría todo mi cuerpo.

Yo le decía «por favor Gemini no me vayas a lastimar» pero estaba como hipnotizado

– ahora por fin podré cumplir mi fantasía, no sabes cuantas veces me eh corrido viendo los videos que tienes en tu Instagram en especial en las que sales con tu short en la playa, me vuelves loco precioso. Pero ahora eso quedo en el pasado, ahora te tengo completamente desnudo y a mi merced.

No podía creerlo, me excitaba escuchar todas esas cosas y aun mas que se masturbaba viendo mis videos. De pronto se abalanzo sobre mí y me empezó a besar el cuello y a tocar con sus manos, sacando fuerzas de flaqueza hice un esfuerzo por apartarlo de mí, pero mis brazos aún no se recuperaban del todo.

– Si vas a tomarme, entonces hazlo

– Eso me excita más. Eres riquísimo Fourth

– Me tomo de los brazos y me sentó en el escritorio y viéndome a los ojos me dijo veo que lo estas volviendo a disfrutar, no llevamos ni 8 min. Y ya estas excitado.

Desgraciadamente volvía a estar en lo cierto mis pezones y mi parte delantera me había delatado. Bajé la cabeza y cerré los ojos avergonzado

–Esto apenas empieza –Acerco su cara a la mía, mientras estaba ido, se acercó más y más y con uno de sus dedos me levanto la cabeza y me asesto un beso metiendo su lengua en mi boca, en ese instante reaccione, sentía como su lengua buscaba la mía y comenzaba a jugar dentro de mí boca, el sabor de su boca era delicioso.

Cuando por fin dejo de besarme me tomo del cabello y me acomodo en el escritorio boca abajo, mis brazos quedaron extendidos hacia adelante y mi pecho quedo aplastados sobre el escritorio, me tomo de las piernas y las acomodo de tal forma que mi parte trasera quedara al descubierto.

-Bueno llego el momento que tanto eh esperado. Te la voy a meter.

Entre gemidos suplicaba

“por favor ya no me tortures… si vas a tomarme solo hazlo” y mientras se desabrochaba el pantalón me dijo

-mejor aún precioso, te lo voy a romper con ganas.

Y sin decir más acomodo la cabeza de su polla en mi entrada mientras me decía.

– Sientes eso atrás de ti, es el amiguito que te dije, estaba ansioso por conocerte.

Me tomo de la cintura y empujo bruscamente

– Kyaaaaaaaaaaaaaaaa……. Despacio… solo un poco… duele…. Por favor…

– Solo dame un momento más para que te acostumbres

Sentía horrible, como si me estuvieran desgarrando las paredes de mi interior. Cada embestida que me daba era más fuerte que la anterior.

– Despacio… desp… Ahh… por favor

Pero a él no le importaba, él seguía dándome más y más, yo trataba de acostumbrarme, pero era imposible. Al poco rato el dolor comenzaba a disminuir y en unos instantes yo también estaba muy excitado.

-ohhh si precioso… mmm

Sentía como su polla se inflaba dentro de mí y el roce de la mesa en mis pezones ayudados por las embestidas que me daba, ocasionaban que tuviera una excitación extra, una vez más la excitación se apoderó completamente de mí y comencé a gemir cada vez más fuerte, eran los momentos de excitación que hacían que me olvidara de poner resistencia y hacían que me entregara al placer. De pronto empecé a escuchar que el comenzó a gemir también.

– sii… Fourth… Siiii. ohhh. Toma… toma…. Ummm… Ahh…

Cuando de pronto sentí como algo caliente me llenaba mi interior, podía sentir como su polla vibraba dentro de mí y como su semen salía a presión.

– Tómalo todo, eso es lo que te ganas por ser tan sexy … Como me moría por romperte el culo … Ufffff, que rico se siente follarte amor… Ummm…

Estaba inmovilizado y aun recuperándome de tremenda cogida que me había dado. Cuando salió de mí su pene aún continuaba chispeando semen y termino de llenarme todo el culo con él, se recargo un momento en la pared tratando de agarrar un poco de aire. Yo también estaba cansado y apoyando mis manos a la tabla del escritorio me reincorporé quedando en 4 y después me senté sobre los talones. Eso ocasiono que mi parte trasera se abriera y de repente comenzara a salir el semen que había quedado dentro de mí.

Creí que todo había terminado ya, pero no fue así. Se puso detrás de mí y me empujo dejándome nuevamente de la forma en la que estaba al principio.

–perfecto amor, estas exactamente donde quería

– ahh… ¡¿Que está haciendo?!, estoy cansado

sin darme tiempo, tomo con su mano su polla y la coloco en mi entrada y la metió de un solo movimiento

– te gusta Fourth ehh te gusta me decía mofándose. A ver si ahora te quedan ganas de andar sonriendo a otras personas.

Empecé a gemir como nunca, esta vez ya no podía reprimir mis gemidos. Estaba agotado.

– Ummm… Ummmmm… ahhhh…. Mmm… Siiii… ahhhh

– Eso es precioso, vamos, sigue gimiendo, que me excita escuchar tus gemidos.

Al poco tiempo me empezaron a llegar los espasmos, note que él ya estaba un poco cansado, se apartó de mí, mientras un temblor me recorría todo mi cuerpo y terminaba en un Orgasmo.

– Ummmmm… mmm…. ahh ahhhh ahh

Vi como el me observaba teniendo orgasmos arriba del escritorio, llegaban uno tras otro pero eran más intensos que los de la vez anterior, terminé rendido y no podía levantarme.

Me quedé tendido encima del escritorio y el ya hacia sentado en un mesa banco, estábamos exhaustos, como pude me puse de pie, pero al dar unos cuantos pasos mis piernas temblaron y caí sentado en el piso. Mire como tenía su mirada bien puesta en mí y de pronto se reincorpora.

-bien precioso ya falta poco para terminar, solo falta una cosa, ahora me vas a cabalgar y tomándome de la cintura se acostó en el piso y me acomodo encima de él, yo no opuse resistencia y fue mucho más fácil para el acomodarme encima de su polla, la metió despacio dentro de mí y dijo

–Bien precioso ahora quiero que me des tus mejores sentones, lo mire con una cara de desconcierto, era vergonzoso lo que me pedía y al ver que no le hacía caso, me dio una nalgada

–haz lo que te digo, entre más rápido lo hagas más rápido nos iremos a casa.

Comencé a moverme lentamente encima de él y hacer un vaivén de adelante hacia atrás, puso sus manos en mis pezones y comenzó a masajearlos.

Nuevamente la excitación empezó a invadir mi cuerpo, quito sus manos de mis pezones, me tomo de las caderas y empezó a rematarme muy fuerte, básicamente estaba brincando encima de él comenzamos a gemir descontroladamente los dos y de nuevo se descargó dentro de mí.

Comencé a tener otro orgasmo, el acerco su cabeza hasta mis pezones y comenzó a chuparme los pezones. De pronto se me nublo la mente y veía como toda la habitación se iba oscureciendo hasta que caí desmayado….

Al despertar vi que ya no me encontraba en el vestidor, ahora me encontraba en la habitación de Gemini todo estaba oscuro y recordé lo que me había pasado, avergonzado, miré a todos lados buscándolo, pero no se encontraba, estaba completamente solo. Quise ponerme de pie, pero no podía, estaba muy adolorido.

Busque mi teléfono, cuando me fije ya eran las 1:26 de la noche, llame a Gemini y dijo que vendría en un momento

No paso mucho tiempo cuando lo vi entrar por la puerta

– Hola precioso, espero no haber sido muy duro contigo

– No lo fuiste, solo mañana definitivamente no iré a la facultad, tendrás que darle explicaciones a mi madre

El simplemente rio y se acostó a mi lado, me tomo entre sus brazos y me deje caer en un profundo sueño

Desde ese día, cada que podía me follaba, era bastante bueno todo, me llenaba y luego me daba mimos.

FIN...