Prólogo:
Lo que nos asusta a veces está más cerca de lo que nosotros creemos, y se puede variar de forma de una manera espeluznante, de modo que llorar no servirá de nada una vez conozcamos esta verdad, sin embargo, el único alivio que podemos encontrar dentro de esto, es que mientras más experimentamos, más fuertes nos volvemos, y eso es algo que decidimos nosotros mismos.