The Smith's || Levi Ackerman.

Summary

Episodios cortos de situaciones cotidianas de la hermana del comandante de la Legión de Reconocimiento. En donde Serena Smith pone de cabeza a toda la legión, en especial a cierto capitán de baja estatura.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

one.

Sabía que entrar sin permiso a las instalaciones de la Legión de Reconocimiento era una falta.

Sabía que tomar prestado un equipo de maniobras era una falta. Una muy grave.

Sabía que amenazar a Armin con ayudarla a entrenar era una falta.

Pero, ¿Qué sería Serena Smith sin romper las reglas?

Exacto, nada.

Había crecido en un hogar sobreprotector, en especial por ser la única mujer de la casa. Su hermano era el comandante de la Legión de Reconocimiento, Erwin Smith, y a pesar de ser muy unidos, Serena detestaba estar bajo su sombra.

Y peor si su hermano era un bastardo suicida, que no le importa dejarla tirada con tal de saber si fuera de las murallas hay más personas. Cejón de mierda.

Ella era profesora. Siguiendo el legado de su padre, se dedicó a enseñar a niños pequeños sobre historia. Pero recientemente había cambiado el rubro, ahora se encargaba de la agenda de Erwin.

Era básicamente su asistente.

Erwin le había dado ese trabajo para que esté cerca de él. Y lo detestaba.

Ella quería ser soldado, una soldado ejemplar.

No era loca como él, apreciaba su vida, pero ella no servía para estar frente a mocosos de 6 años, enseñándoles la etiqueta social que ella se pasaba por el culo.

Lo que Serena quería era portar la capa de la legión, usar las cuchillas, rebanar cuellos a las afueras de las murallas.

Y sobre todo, demostrarle a su hermano que era fuerte, que ya no era una niña pequeña.

Y ahí estaba ella, entrenando con Armin, cuando debía estar sirviendo el té para el escuadrón de Erwin.

— ¡Armin! — dijo entre risas, cuando el joven Arlet trató de alcanzarla mientras usaban los equipos tridimensionales — ¡¿Es todo lo que tienes?!

El rubio solo pensaba en el castigo que le pondría el comandante al robar dos equipos y usarlos para jugar a las atrapadas. Si, a las atrapadas.

Según Serena, aumentaba la agilidad y la capacidad de reaccionar ante otro ser el movimiento.

Según Armin, la mujer estaba realmente loca.

El chico estaba tan perdido en sus pensamientos que, sin darse cuenta, terminó en el suelo, con Serena encima suyo, riendo fuertemente.

— ¡De eso estoy hablando! — la muchacha alzó sus brazos, agitada y algo sudorosa, pero con la energía de un niño al comer dulce. — Te atrapé.

El rubio estaba en blanco, sonrojado hasta los pies, y pensando hasta de lo que se iba a morir. ¿Levi lo haría limpiar las habitaciones con la lengua? ¿Erwin lo usaría de pisapapeles?

Aunque, por más de que esa mujer estuviera mal de la cabeza, Armin le tenía mucho cariño.

Desde que entró como cadete junto a Eren y Mikasa, siempre estaba Serena para cuidar las espaldas de todo el grupo. Parecía una madre, una muy amorosa.

Cada que Serena tenía que estar en la oficina de Erwin, se escapaba de vez en cuando a ver como sus niños entrenaban, y solía llevarles agua y comida. Así se ganó el corazón de todos, en especial de Sasha.

— Señorita Serena. — la voz temblorosa de Armin apenas y fue escuchada por ella, quien se levantó en un santiamén, toqueteando el contenedor de gas, revisando si había suficiente para seguir "entrenando". — Tenemos que irn-

— ¡Serena Smith!

Oh.