®Prólogo®
YEJI
Tropecé con una piedra y caí al suelo. El dolor en mi tobillo me impidió levantarme; estaba atrapada en aquel lugar. A mi alrededor solo había árboles altos y pasto verde que se agitaba con el viento. Entonces, un relámpago iluminó el cielo y, como si fuera una señal, la oscuridad se apoderó de todo. La lluvia comenzó a caer con fuerza, empapándome mientras trataba inútilmente de arrastrarme.
El sonido de unos pasos se acercaba. El choque de los zapatos contra el suelo húmedo me heló la sangre. Estaba desesperada, temblando, con la respiración entrecortada. No podía moverme. No podía escapar.
Giré la cabeza y lo vi. Su cuerpo estaba cubierto por ropa ancha, la gorra le ocultaba el rostro. Intenté encontrar sus ojos, pero era inútil. Bajé la mirada… y lo único que pude ver fue el filo del hacha brillando bajo la tormenta.
No tenía adónde ir.
No tenía salida.
La oscuridad me envolvió, y con ella…








