Capรญtulo 1 - El Gas
El motor rugรญa bajo mis pies, vibrando en cada curva que mi papรก tomaba. Nadie hablaba. Afuera, la ruta parecรญa infinita, pero el silencio en el auto pesaba mรกs que cualquier distancia.
No sabรญa de quรฉ huรญamos exactamenteโฆ solo sabรญa que no debรญamos detenernos. Hasta que lo vi.

Entre la neblina densa que comenzaba a cubrir el asfalto, una figura corrรญa. El sol apenas alcanzaba a tocarlo, y aun asรญ podรญa ver que estaba exhausto, los hombros hundidos, la respiraciรณn rota. Detrรกs de รฉlโฆ algo se movรญa en el aire.
No era neblina normal.
Eran partรญculas suspendidas, flotando como si el viento no existiera. Verde. Un verde imposible, fluorescente, casi hermosoโฆ si no me hubiera erizado la piel al verlo.
โPapรกโฆ โmi voz saliรณ tensa, como si tuviera miedo de romper algo. รl no respondiรณ, pero lo vi mirar por el espejo retrovisor.
El chico levantรณ una mano, pidiendo ayuda. Su rostro estaba sucio, las lรกgrimas mezcladas con sudor y polvo. Algo en su mirada me atravesรณ.
โFrenรก. โLo dije mรกs fuerte, casi ordenรกndolo.
Mi papรก apretรณ los frenos. El auto chirriรณ, y el chico no esperรณ invitaciรณn: abriรณ la puerta y se dejรณ caer en el asiento de atrรกs, a mi lado. Jadeaba. Lloraba. Miraba hacia atrรกs como si lo que dejaba pudiera extenderse y alcanzarnos.
โยฟQuรฉ pasรณ? โle preguntรฉ, girรกndome hacia รฉl.
Negรณ con la cabeza, tragando saliva.
โNadaโฆ โdijo, pero la voz le temblaba.
โSรญ pasรณ. Decime.
Me mirรณ. Sus labios se apretaron antes de rendirse.
โMi hermanaโฆ โtragรณ aire, como si la palabra le dolieraโ. Tiene problemas para movilizarseโฆ me pidiรณ que corriera, que pidiera ayuda.
No tuve que decir nada mรกs. Busquรฉ la mirada de mi papรก en el retrovisor. รl suspirรณ, ya sabiendo lo que iba a pedir. En un segundo girรณ el volante, y el auto se lanzรณ en una vuelta cerrada, de regreso hacia el peligro.
El gas ya se veรญa mรกs cerca, flotando como una cortina venenosa.
El chico, que ahora sabรญa que se llamaba Jaesung, seรฑalรณ un camino rural, angosto y lleno de maleza. Al fondo, un bloque de cemento abierto, como un tรบnel improvisado, se tragaba la luz.
โVivimos mรกs allรกโฆ โsusurrรณ.
Me inclinรฉ hacia la guantera, abrรญ la bolsa de emergencia y saquรฉ cuatro barbijos. Le coloquรฉ dos y le puse los otros en el bolsillo.
โPara ella. โdije.
Jaesung me sostuvo la mirada un segundo, como si no encontrara las palabras. Luego saltรณ del auto y corriรณ.
El tiempo se volviรณ pesado. Cada minuto era una aguja. Finalmente, dos figuras aparecieron. รl la cargaba a cuestas, su cabello oscuro cayendo por su hombro. La chica tosรญa incluso con los barbijos puestos. Sus brazos colgaban, pero su mirada estaba fija en nosotros.
โPrendรฉ el auto โle dije a mi papรก.
Cuando subieron, mi papรก puso un nylon en el baรบl, creando un espacio improvisado de cuarentena. Ella, Hysen, no protestรณ. Jaesung asintiรณ en silencio, entendiendo que era lo mรกs seguro.
En un momento, su voz temblรณ.
โยฟY mamรก y papรก? โpreguntรณ ella.
Jaesung bajรณ la mirada.
โEstรกn ahรญโฆ โdijo, y el peso de esas palabras no necesitรณ mรกs explicaciรณn.
Mientras el auto se alejaba, por la ventanilla trasera vi cรณmo el gas se tragaba el horizonte. A lo lejos, la silueta oscura de una fรกbrica recortaba el cielo. Y supe, sin que nadie me lo dijera, que todo habรญa comenzado allรญ.








