A la luz de la luna

Summary

Stiles es herido durante una misión de la manada. ¿Que hará cuando pierda la capacidad de comunicarse? ¿Por qué Derek Hale se ofreció a cuidar de el De él? 🐺 La pareja principal es Sterek por lo que no deben esperar mucha referencia a otras parejas. 🐺 Si no estás de acuerdo con este Shipp eres bienvenid@ a leer cualquier otra cosa, no dejes malos comentarios. 🐺 Los personajes no me pertenecen, son de la serie Teen Wolf creada por Jeff Davis.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

A la luz de la luna I


Ok, tal vez intentar parar la bala con su cuerpo para proteger a un hombre lobo que podía curarse no fue su mejor idea. Sabía perfectamente que Isaac podía sanar debido a su condición de hombre lobo, pero cuando vio al cazador acercarse por su espalda con pistola en mano no pudo evitar lanzarse para cubrirlo, así es, era un estúpido.

Un terrible dolor que jamás creyó que podría llegar a sentir le invadió cuando la herida en su abdomen comenzó a sangrar sin control, un grito silencioso dejó su boca, fue como si todo el aire se le escapara en tan solo un instante.

El cazador fue fácilmente abatido por Derek quien con rapidez le sostuvo en sus brazos cuando se desmoronó.

- Hey, Hey, quédate conmigo - dijo mientras colocaba su mano sobre la de él para hacer presión sobre la herida. -¡Stiles, mantén tus ojos abiertos!

Scott y Isaac se acercaron con rapidez - Ya llame una ambulancia - Habló el Moreno apenas debido al pánico.

Los ojos lagrimosos de Isaac le miraban fijamente mientras sostenía su mano buscando quitarle el dolor, porque demonios, dolía demasiado. - Eres un imbécil... Un grandísimo estúpido - gimoteaba.

- ¡Maldita sea, la ambulancia demorará demasiado! ¡Scott, saca las llaves de mi bolsillo!

La simple tarea a Derek se le era imposible, no se atrevía a quitar su Mano. Temía que el menor se desangrara si tan solo se movía un centímetro. Sus ojos observaron el rostro contraído del castaño, tenía los ojos fuertemente cerrados y su respiración era absolutamente errática. En alguna otra situación el humano habría sentido regocijo porque el gran Derek Hale sostuviera su mano, pero ahora su mente no le daba espacio para nada más que el dolor.

Abrió sus ojos y se encontró con las lágrimas de preocupación de Isaac y Scott, y los profundos ojos verdes que desde hace ya mucho tiempo se habían vuelto su cosa preferida en todo el mundo. ¿Realmente iba a morir? porque así es como se sentía. Un gran temor se apoderó de él y apretó con toda la fuerza que le quedaba la mano del hombre, sus manos estaban cálidamente unidas debido a la sangre.

Cuando Scott abrió el auto y le dio el aviso a Derek este le miro avisando lo que haría, Stiles dio su consentimiento con un leve y forzado movimiento de cabeza. Con mucho cuidado, pero con rapidez tomó al humano en sus brazos y le alzó para llevarlo a la parte trasera del camaro. El joven soltó un fuerte quejido de dolor cuando fue acomodado en los suaves asientos de cuero del lobo, definitivamente Derek se lo haría pagar muy caro por manchar su preciado auto con sangre.

Derek hizo el ademán de intentar quitar su mano de sobre la de Stiles - Isaac mantén presionada su herida. - le ordenó al beta que intento subir al lado del humano, pero el castaño con la poca fuerza que le quedaba y lo borrosa de su vista le retuvo. - No me dejes...

Derek no quito su mano, le ordenó a Isaac que se subiera al asiento del copiloto mientras Scott encendía el auto y él acomodaba al humano en sus brazos. Ambas manos unidas ejercían presión, el lobo tomó su mano libre y también entrelazo sus dedos. Las venas negras no tardaron en recorrer su brazo. Repentinamente Stiles sintió la sangre subir por su garganta y se vio obligado a expulsarla, manchando la ropa del mayor. Esperaba que esa no fuera su chaqueta de cuero favorita.

- Maldición, Stiles aguanta. - le hablo el hombre extrayendo aún más dolor.

- Eso no es bueno ¿verdad? - lloriqueo Isaac.

- Lo... siento... te compraré... Otra chaqueta...después, Sourwolf.

Nunca le había molestado realmente ser llamado de esa manera, sabía que Stiles solo lo decía para bromear un poco, pero, ahora en estos momentos no deseaba escucharlo. No deseaba escuchar aquel apodo que más de una sonrisa interna le había sacado de su boca llena de sangre y su voz moribunda.

Lo último que Stiles vio antes de perder la conciencia fue los hermosos y centelleantes ojos de Derek que llamaban su nombre una y otra vez.



Por un momento, cuando creía que realmente iba a morir había deseado con toda su alma poder ver una última vez a Derek y decirle todos los sentimientos que habían estado naciendo en su corazón desde que lo conoció. El como le encantaba admirar cuando tenía ese porte tan serio y cruzaba los brazos sobre su pecho, cada vez que alzaba su ceja a cada comentario sarcástico que él hacía y cómo con tan solo cruzar miradas sabían perfectamente lo que el otro quería decir o sentía.

Le había sido muy molesto sentir como su corazón deseaba abandonar su lugar cada vez que veía a Derek o sabía que tendría que compartir algún momento con él. Muchas veces se había abofeteado negando el palpitar de su corazón, el calor de su cuerpo y el deseo que en él se encendía, pero finalmente todo terminaba siendo inútil ¿Cómo se podría negar la evidente atracción que sentía por el hombre lobo? ¿Cómo rechazar aquel deseo de permanecer para siempre entre sus brazos que nacía desde lo más profundo de su ser?

Sin embargo jamás se había atrevido a decirle sus sentimientos. Era evidente el rechazo de Derek ya que era imposible que no escuchara su acelerado pulso cada vez que aparece en su punto de visión o cómo cambia su aroma cuando le mira a los ojos. Incluso Scott y Isaac se habían dado cuenta. Pero todo eso dejó de importarle y realmente deseo habérselo dicho.

Sus ojos escocieron al intentar abrirlos debido a la molesta luz del foco en el techo justo sobre su cabeza, por el pitido repetitivo de la máquina supo que se encontraba en una habitación de hospital y su brazo dolía levemente, probablemente se debiera a la aguja de intravenosa que tenía puesta (Por supuesto aguja que detestaba).

Intentó moverse pero eso solo provocó un gigantesco dolor en su abdomen que le hizo soltar un pequeño grito. Su padre que se encontraba durmiendo en el pequeño sofá en una esquina de la habitación se coloco de pie con rapidez y corrió hasta él.

- Dios santo, Stiles - dijo su padre con un tono de alivio que jamás había oído en él - No puedes imaginarte lo preocupado que estaba. - el hombre acarició con extremado cariño la mejilla de su hijo.

- Lo... - dios, su voz salió terriblemente rasposa y su garganta dolía horrores, de seguro así se sentía comer vidrios o alguna estupidez como tal.

- No hables, tu garganta quedó dañada luego de... Toda la sangre que... Vomitaste.

En ese momento Melissa entró en la habitación seguida de Scott y Isaac. Stiles se sintió decepcionado de no ver a Derek con ellos.

-¡Stiles! -- gritaron ambos chicos acercándose a su cama con una feliz expresión en su rostro. Tal vez no fuera tan malo no tener a Derek allí. - ¿Cómo te sientes?

Antes de que pudiera intentar hablar Melissa le detuvo con un quejido - El doctor dijo que pasarían unos días antes de que pudieras volver a hablar con normalidad, así que no te esfuerces y mantente en silencio ¿Entiendes?

El muchacho asintió levemente con la cabeza, aún se le dificultaba mucho cualquier tipo de movimiento. Pero ¿Realmente tendría que estar tanto tiempo en silencio? Intentaría no volverse loco en ese período.

La pregunta implícita estaba escrita en su rostro por lo que Melissa suspiro y respondió a su duda - La bala tenía impregnado un tipo de veneno que incluso te afecto a ti, ahora la oficina del Sheriff está estudiando esa bala. Los efectos solo fueron momentáneos pero tu garganta quedó dañada por la expulsión del mismo.

Así que eso era lo que le había hecho vomitar en el carro del lobo, al parecer los cazadores habían dejado de medir la mortalidad de sus intentos para asesinar a los lobos, porque para que un veneno de esa naturaleza llegue incluso a afectar a un humano... Stiles no quería imaginar que tan fuerte podría haber sido para Isaac. Su curiosidad pico, tal vez cuando se recupere podría...

- Oh no, ni lo pienses jovencito. - le riño repentinamente su padre - Conozco perfectamente esa expresión y no lo permitiré. Debes descansar. Y le harás caso al doctor en TODO.

Si hubiera podido, hubiera bufado. Por lo que solo se limitó a fruncir el ceño, tal vez podría pedirle a Derek que le diera un tutorial en su lenguaje de cejas amargas. Detestaba que fuera su padre quien lo conociera tan bien, ahora, el sarcasmo era su única defensa ¿Cómo podría defenderse si no podía hablar?

- La herida fue de salida y no dio a órgano vital, tuviste mucha suerte Stiles. Puede que en una semana te den el alta. Espero que lo pienses dos veces antes de volver a saltar de esa manera.

Luego de escuchar unas cuantas indicaciones más y de ser fuertemente reñido por Isaac y Scott ambos muchachos debieron irse a la escuela y su padre con todo el pesar en su corazón tuvo que volver a la comisaría. Stiles le dio una cálida sonrisa dándole a entender que lo comprendía y que se fuera sin problemas.

Se aburría terriblemente pasando los canales de la televisión entre un aburrido reality show y una pantalla gris sin señal.

No puedo creer que Marta se pelee con las demás por Jake.

El visillo se movió por el viento y una sombra apareció en el marco de la puerta llamando su atención.

Derek con ese porte tan atractivo, cruzando sus brazos sobre su... Gran pecho (no sabía cómo le hacía para no babear cada vez que lo veía) le veía fijamente con aquellos intensos y hermosos ojos verdes.

- Escuche que tu garganta se llevó la peor parte de todo esto.

Por supuesto no obtuvo respuesta del muchacho, pero solo bastó con que observara sus ojos para obtenerla.Avanzó hasta sentarse en un pequeño banquillo que había a un costado de su cama. No llevaba demasiado tiempo sin poder hablar, pero ya se estaba comenzando a poner nervioso, tenía tantas cosas que decirle.

Derek pareció percibir la señal química del estrés en el humano, volvió a buscar su mirada y lo siguiente que dijo si le tomó por sorpresa.

- Lo siento... Yo era quien dirigía la misión y fui descuidado contigo. No debí permitir que fueras...

No, no quería escucharle decir eso, no quería que fuera Derek quien lo tratara como si fuera un estorbo. Con la poca fuerza que había logrado recuperar golpeo levemente el hombro del lobo mientras sentía que las lágrimas se le comenzaban a acumular en los ojos.

- ¿Qué sucede?- el mayor pareció preocupado - ¿Te duele algo? Iré por un doctor.

Stiles le retuvo por la manga y volvió a golpear su brazo, no creía que en tan poco tiempo pudiera volverse loco por no poder expresarse. No le gustaba llorar frente a otras personas pero ahora su agobio era inmenso.

El pelinegro volvió a tomar asiento intentando comprender lo que el menor quería decirle. Entonces recordó la razón por la que no había entrado en la habitación luego de escuchar las palabras de Melissa y en cambio se había dirigido al centro comercial. Rebusco en los bolsillos interiores de su chaqueta de cuero y sacó un cuaderno dorado y un lápiz que tenía un lobo de resina en la punta. Aquella compra había sido un gran acierto.

Stiles le vio con sorpresa - Alguien tan parlanchín como tu se volverá loco si no encuentra alguna manera de comunicarse, creí que podrías necesitar algo así. - Stiles le observó con un brillo de agradecimiento que provocó que su corazón diera un salto.

Si me atreviera, te besaría- pensó Stiles. Se apresuró a comenzar a escribir en el cuaderno lo que en ese momento deseaba gritar.

“No me trates como a un estorbo, no tú”

Derek abrió los ojos con sorpresa y rápidamente frunció severamente el ceño. - ¡No es eso lo que quise decir! Stiles, pudiste haber muerto.

El joven volvió a escribir lo más rápido que pudo.“Estoy bien, pudo haber sido mucho peor para Isaac”

- ¡Piensa solamente en ti por una vez! - alzó la voz asustando un poco al muchacho. - Si hubieras muerto... Jamás podría perdonármelo.

Stiles se sintió extrañamente conmovido por su preocupación, dejó la libreta y el bonito lápiz a un lado pero aun cerca para poder alcanzarlos sin tener que esforzarse. Estiro su mano y la posó sobre la grande y cálida mano del gran lobo. Un sentimiento muy agradable se alojó en su pecho al volver a sentir su piel, sus nudillos y sus dedos que estaban cerrados en un puño.

El lobo se vio obligado a levantar la mirada al sentir como Stiles deshacía su puño y entrelazaba sus dedos de la misma manera que lo había hecho él cuando fue herido. Conocía a la perfección esa mirada y lo que esos hermosos ojos avellana querían decirle. Aquello siempre había sido algo muy especial solo entre ellos dos, solo ellos tenían la capacidad de entenderse con tan solo mirarse a los ojos y de esa manera muchas veces las palabras no eran necesarias.

Derek suspiro y luego embozo una sonrisa correspondiendo al agarre del muchacho, eran muy pocos los momentos en los que estaban a solas ya que siempre estaban rodeados por el resto de la manada y si era sincero, esto le agradaba. Un toque curioso en su hombro hizo que nuevamente fijara su atención en el humano.

“Sourwolf, tendrás arrugas si sigues frunciendo el ceño”

El mayor dejó escapar un bufido y con su dedo pulgar acarició la palma de su mano con suma delicadeza, Stiles se quedó hipnotizado con la intensa mirada de sus claros ojos verdes. - Yo... realmente no sé qué hubiera hecho si te hubiera perdido.

Su corazón dio un violento vuelco, no se esperaba que esas palabras salieran de la boca de... bueno, Derek. Él era el gran lobo malo, las expresiones de cariño no eran para él y el único lenguaje que había demostrado conocer era ceja, gruñido y cruzar los brazos. El que ahora estuviera diciendo esas palabras y correspondiendo a sus afectos realmente le tenía sorprendido.

El aroma a mandarinas y café tan característicos del humano dotado de un exquisito aroma aun más dulce embriago sus fosas nasales y un suave gruñido salió de su garganta.

“¿Qué fue eso?”Escribió con rapidez.

Sintió el calor subir a su rostro y Stiles se sorprendió aún más, realmente odiaba no poder hablar. Derek comenzó a acercarse lentamente, el castaño entro levemente en pánico pero no se movió y el lobo noto eso, con su mano libre acuno la mejilla del joven con tanto asesoramiento que Stiles solo se permitió sentirlo y dejarse hacer.

El hombre fue acercándose aún más, su objetivo era claro. Aquellos hermosos, carnosos y rosados labios que desde hace muchísimo tiempo se moría por probar. La primera vez que se había fijado en ellos fue cuando escondido en su habitación había acorralado al castaño para que no dijera palabra sobre él a su padre.

Y en aquella ocasión como en muchas más que le vinieron siempre se preguntó qué sabor tendrían sus labios. Sus narices se rozaron por la cercanía y sus alientos ya se sentían como uno solo, tan solo unos centímetros más y podrían probar el paraíso que con tantas ansias habían estado añorando.

Y entonces alguien carraspeo interrumpiendo el momento por completo, Stiles maldijo en su interior y Derek se separó tan rápidamente de él que estuvo a punto de caer de su silla. Ambos voltearon entonces hacia la puerta para ver a una enfermera de pie con una bandeja de comida en la mano.

La mujer tenía las mejillas ligeramente sonrojadas y parecía avergonzada - Lo siento, pero es hora de que el joven Stilinski coma y necesita tomar su medicina.

- Esta bien - Derek se colocó de pie pero Stiles le retuvo aún sosteniendo su mano, le miro con ojos de cachorro preguntando con su mirada ¿Dónde vas?a Derek se le derritió un poco el corazón y se zafó del agarre con suavidad aun acariciando su palma - Debería irme y tu deberás comer ahora, y descansar. - Stiles busco el cuaderno para replicar pero el mayor le detuvo - No seas testarudo ¿si? ... Mañana nos veremos. Lo prometo.

Sin que pudiera replicar nada más Derek dejo la habitación dejando a Stiles deseoso de lo que podría haber pasado entre ellos y decepcionado porque fueron interrumpidos. La enfermera se acerco a él dejando en la mesilla frente suyo la bandeja de la comida y dos vasos, uno con unas cuantas pastillas y otro con agua.

- Se ve que su novio realmente lo ama - dijo la mujer colocando la cuchara de plástico en su sopa.

Él no es mi novio.