La Gigante de Cristal

All Rights Reserved ©

Summary

Lía es una joven marcada por una condición única: crece físicamente de forma descomunal cuando sus emociones se desbordan. Desde que perdió el control por primera vez, su vida cambió para siempre. Separada de su familia, confinada por una organización secreta liderada por el frío Doctor Eccleston, y observada como si fuera una bomba viviente, Lia lucha por no perderse a sí misma. Pero en medio del encierro surge una chispa de humanidad: Ricky, un técnico con más corazón que autoridad, y los recuerdos de Hannah, la única amiga que alguna vez supo calmar su tormenta. Cuando monstruos titánicos (Kaijus) comienzan a emerger por el mundo, Lía se convierte en la última esperanza... aunque ella nunca pidió serlo.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1. Proyecto Lía

Alguna vez has sentido que por ser diferente, tener algo que te hace único… ¿Sientes que todos te miran como un monstruo?

Desde hace más de un año he estado encerrada en ese lugar, unas instalaciones secretas del gobierno, solo por ser… Diferente.

???: Buen día Lía, es hora de despertar.

Esa voz… es la del Doctor Eccleston, la persona que me trajo a este agujero. -¿Qué es lo que te hace diferente a los demás?- dirás. desde hace casi 2 años tengo una condición muy peculiar, me hago una gigante cada vez que me estreso o presento emociones extremas; eso es lo que me hace “Única”.

Desperté y me senté en la cama de mi habitación, todos los días desde que estoy aquí me hacen pruebas para ver qué tanto puedo controlar mis “Poderes”.

Dr. Eccleston: Tus ondas cerebrales estuvieron normales toda la noche, eso ya es un avance. -Decía él, mientras miraba su tableta-.

Lía: Es la primera noche en la que no revivo ese momento… -Lo decía en un tono apagado y con la cabeza baja-.

Era como una maldición revivir cada noche el día que… Crecí por primera vez.

Dr. Eccleston: Poco a poco Lía… Poco a poco… -Puso una mano en mi hombro, él pensaba que así podía tranquilizarme- hoy tenemos un tipo de prueba diferente, ponte tu traje y nos vemos en el área de pruebas. -Dijo para después salir-.

Solo me limité a suspirar y a ponerme ese traje, asegurándome de que las cámaras no me vieran; parecerá tonto pero no confío en quienes me mantienen vigilada, no se que clase de personas estén viendo esas cámaras. Me quité el camisón que traía puesto, me puse ese traje gris con la parte delantera del torso y parte de los brazos de color blanco; parecía que iba al espacio con esta cosa puesta.

Caminaba por largos y grises pasillos de este lugar, han visto esos lugares en los que no hay nada, pero aun así sientes que alguien o algo te observa? así es más o menos el sentimiento que tengo casi a diario, con la única diferencia es que hay cámaras en cada esquina y de vez en cuando hay científicos y personas que trabajan aquí, mirándome como si fuera a hacerles daño… pareciera que no me importa, pero de verdad me duele que la gente de este basurero me trate como un monstruo.

Llegue a la sala de pruebas, es casi como te lo imaginas; un lugar amplio con una cabina donde están el Dr. Eccleston y un par de técnicos. Me puse en el centro de la habitación, justo donde estaba un círculo rojo.

Dr. Eccleston: Perfecto Lía, este día trataremos de que puedas hacerte gigante a voluntad -Lo decía a través del micrófono de la cabina- Solo debes concéntrate e intenta alcanzar tu altura máxima.

Lía: Jamás intente hacerlo a voluntad, usted sabe más que nadie que es por accidente.. -lo decía con un tono pesimista-.

Dr. Eccleston: Los accidentes no existen, mucho menos en estos casos… solo inténtalo.

Suspire un poco, molesta y respondí con un “Bien” de mala gana.

Cerré los ojos y me puse a pensar: “Como hago para crecer a voluntad?” El estrés es lo que activa esta cosa, pero… ¿Qué me estresa? Eccleston? No, solo es molesto, ¿Las pruebas que me han hecho desde que llegué aquí? No, esas son tolerables, ¿Estar encerrada y ser vigilada 24/7 en este lugar? No, ya me acostumbre a eso o tal vez… pensar en ese día.

Retrocedamos más o menos dos años antes de hoy, trabajaba en una cafetería en Trenton, Nueva Jersey; como mesera para ser exacta, no era el mejor trabajo del mundo pero mi mejor amiga Hannah me recomendó trabajar junto con ella. En uno de esos tantos días de trabajo, todo se vuelve estresante ya que habían muchos clientes por atender, la campanilla por parte de los meseros sonaba cada dos por tres, mucha gente hablando, me estaba sofocando en ese momento; .pero llegó Hannah para decirme que ella me cubre en lo que yo me tomo un momento para relajarme. Me senté en una de las sillas de la barra para luego empezar un ejercicio de respiración que me enseñaron, de repente sentí una gran tensión en el brazo, pero pasó de ser una tensión a ver como este se estiraba, por el susto me caí de espalda al suelo, todos voltearon a verme y Hannah se acercó a mí para ver si estaba bien, pero mi cuerpo me empezó a doler y sentía que mi ropa me quedaba cada vez más apretada, sentía como mi cuerpo se hacía cada vez más grande, tuve que usar mis brazos para cubrir mi busto y cruzar las piernas para que nadie viera la zona de mi entrepierna. Llegué a ser más grande que toda la cafetería, rompiendo el techo en mi repentino “estirón”. Me seguía cubriendo mientras tanto gente fuera y dentro del lugar me estaban viendo; algunos con asombro y maravilla, otros con miedo al ver a una mujer gigante frente a ellos, yo estaba muriendo del miedo y la vergüenza, rogaba que esto fuera un mal sueño y que en cualquier momento iba a despertar, nada más lejos de la realidad. Hannah se acercó otra vez a mi, aunque se veía asustada intentó hacer que me calmara, cuando por fin lo logró, volví a mi estatura normal y mis compañeros de trabajo me dieron ropa para cubrir mi cuerpo con mi uniforme totalmente rasgado y roto. Si, esa es mi historia de origen.

Al mismo tiempo que recuerdo ese momento; los gritos de la gente asustada, sus miradas, me hice más grande en la sala de pruebas, llegando hasta los 15 metros, era lo más alta que había llegado a ser jamás, el crecimiento repentino y exagerado me provocó un gran mareo. Podía ver la sonrisa soberbia de Eccleston, no sabía si estaba orgulloso de mi o de él mismo.

Dr. Eccleston: Perfecto, lo haces fantástico Lía -me hablaba como si fuera su hija o su mascota-.

Lia: ¿Terminamos? -lo decía mirando a la cabina- ni siquiera he desayunado, doc.

Dr. Eccleston: Ya casi, solo espera un momento… ahora -dijo eso último susurrando-.

El técnico que estaba en los controles presionó un botón y oí unos ruidos encima mío, volteé y había un enorme disco de metal cayendo hacia mí, obligándome a cargarlo, fue difícil al principio pero luego… lo cargue como si nada, era raro, nunca había cargado algo tan pesado. Siempre fui una chica débil físicamente, pero aquí me sentí como una diosa.

Dr. Eccleston: Fantástico! Ja! Fantástico! -Se notaba sorprendido y emocionado por lo que acabo de hacer- Estuviste increíble, descansa y ve a comer algo.

Lía: Ok? Gracias? -Deje el disco en el suelo y me sentía extrañada, normalmente las pruebas suelen durar horas incluso-.

Volví a mi tamaño normal y salí de la sala mirando confundida a la cabina, jamás me han hecho una prueba de fuerza, no sabía que era tan fuerte, ese disco debía pesar toneladas.

Llegue a la cafetería, pedí un simple omelette y un vaso de jugo de naranja, Seguía anonadada por la fuerza que presente, mientras comía y estaba hundida en mis pensamientos, escuche un “Hey”, voltee hacia arriba y ahí estaba; un chico afroamericano con cabello corto y rizado, parecía un estudiante por la mochila tipo bolso que traía.

???: Tu debes ser Lía, verdad? Soy Ricardo, pero todos me llaman Ricky -extiende su mano hacia mi, pero no hice ningún movimiento y lo miraba de forma extrañada- Veo que no hablas mucho, no importa -desde que llegó mantenía esa sonrisa en la cara-.

Se sentó en mi mesa, en el asiento frente a mi.

Ricky: Lamento si te interrumpo o algo por el estilo, pero de verdad quería conocerte, a decir verdad, pensé que eras más alta -soltó una risita, puse una mirada levemente molesta-.

Lía: Eso se supone que es un chiste? -se notaba mi molestia hacia Ricky-

Ricky: Lo siento, pero… ya sabes… por lo que me contó el Doctor Eccleston- -lo interrumpí. ¿De verdad ese imbécil habló de mí con gente que no trabaja aquí?-.

Lía: Qué? Ese idiota te contó de mi? Quien más sabe? -parecía paranoica preguntando eso-.Ricky: Solo yo y los que trabajan en este lugar, nadie exterior aparte de mi sabe de… la gigante de Trenton -detestaba ese apodo con todo mi ser-.

Lía: tengo nombre, y tu sabes cual es -solo seguía comiendo, con la mirada en mi comida-.

Ricky: si… para serte honesto… leí tu expediente, eras una chica normal hasta ese accidente en la cafetería… te alejaron de tus padres y tus amigos, sobre todo de una chica llamada… Hannah creo que era? -No sabía si se compadeció de mí o se burlaba-.

Solté mi tenedor, me levanté de mi asiento y del enojo que sentía lo agarre del cuello de su playera.

Lía: Escucha bien, payasito, no me importa quien seas, será mejor que no me provoques porque sino; me haré gigante y te daré un pisotón. -En mi voz había un gran enojo hacia Ricky-.

Sentí una mano en mi hombro, volteé y era Eccleston.

Dr. Eccleston: Veo que ya se conocieron -dijo, con su tono serio y algo siniestro-.

Solté a Ricky, cayendo este al suelo. Me fui de la cafetería, se me había quitado el hambre por el amargo momento, se que parece que exagere pero de verdad me molesta que me hablen de ese día; sobre todo un desconocido que acabo de conocer hoy. Volví a mi habitación, me recosté en mi cama y solo me tocó esperar a que Eccleston me llamara para que me hiciera otra prueba.

Me quedé viendo el techo de mi habitación. Empecé a recordar los lindos momentos que pasaba con Hannah y mi familia, hace mucho que no me pongo a pensar en ellos; siempre que puedo, me gusta recordar en esas veces que Hannah y yo íbamos de camino al trabajo solo escuchando Black Sabbath en su auto, sabía que ella no era muy fan de esa música, pero ella solo la escuchaba porque a mi me gustaba, era muy lindo de su parte el dejarme casi siempre escoger la música, aunque era su auto y luego ponía canciones de chicas pop. Otro recuerdo lindo que tengo con ella es que cuando éramos niñas compartimos la comida que llevábamos a la escuela, la veces que ella siempre me ayudaba con mis tareas, que cuando me sentía triste siempre me acompañaba cuando mis padres estaban trabajando… recordar todo eso me rompió el corazón, porque sabía que ya no podría volver a tener momentos como esos y sólo recurrí al llanto. Mientras intentaba auto-consolarme, oí que la puerta de mi habitación se abrió, era Ricky, me senté en la cama y limpié mis lágrimas de los ojos.

Lía: Y ahora que quieres?... -le decía con molestia y vergüenza, no soy el tipo de persona que le gusta que la vean llorar-.

Ricky: Oye… lamento mucho lo que dije hace un rato… no sabía que reaccionarías así, apenas te conocí y el Doctor Eccleston no me dijo que… bueno, ya sabes…-se veía que se sentía mal, pero mi molestia por él era más grande-.Lía: A ese idiota nunca le preocupo el como me siento, solo lo hace cuando tengo que usar mis “Poderes”...-lo decía, con una tristeza notable en mi voz, se notaba que todavía quería llorar-.

Ricky: Lamento escuchar eso… Yo no conozco demasiado al Doctor, solo es mi profesor en mis clases de genética… -lo decía con una preocupación hacia mi-.Espera, Eccleston da clases? se que tenía otro trabajo aparte, pero no sabia que era profesor. Antes de siquiera poder preguntar en qué universidad trabaja Eccleston, sonó una pequeña alarma en mi habitación, para luego escuchar una voz diciendo: “Lía, por favor vaya a la sala de conferencias”; ¿ahora que quería? y por qué en la sala de conferencias? No tuve más que obedecer el mensaje e ir a la sala de conferencias, Ricky iba detrás de mí.

Al llegar, mire por un momento a la ventana y estaban tanto Eccleston, como militares de alto rango y gente importante del gobierno. Eccleston al notar que ya estaba afuera, me hizo una seña para que entrara, estaba confundida pero entre.

Dr. Eccleston: Damas y caballeros les presento ante ustedes mi mejor y más grande proyecto, Lía Carter, mejor conocida en los expedientes que les dimos como G-Nova. -Decía para luego estirar su brazo para mostrarme, como si estuviera vendiendo un producto-.

¿Qué clase de nombre es G-Nova? Parece un nombre generado por una página web generadora de nombres. Yo solo decidí quedarme callada, esto era una total sorpresa para mi.

General: Ok Eccleston, ya oímos maravillas de tu chica, pero de que nos servirá en la lucha contra esos monstruos? -lo decía en un tono serio, se notaba que no me tenía confianza-.

Dr. Eccleston: General, dejen les muestro un par de grabaciones que se hicieron en las pruebas de nuestra querida G-Nova -Dijo para luego mostrar en la pantalla varias grabaciones de mis pruebas con mi condición, eran desde resistencia, hasta la más reciente de fuerza; con que para eso era esa prueba-.

Muchos ahí estaban asombrados, incluyendo Ricardo, quien soltó un leve “Wow” al ver esos videos.

Dr. Eccleston: Como verán, ella es nuestra mejor arma contra los Kaijus -Al escuchar la palabra “arma” supe que ya no podía mantenerme callada-.

Lía: Espere un minuto, ¿Cómo que “arma”? -Se notaba mi molestia ante esas palabras-.Dr. Eccleston: Bueno, según los reportes, han habido varios avistamientos de monstruos gigantes en varias partes del mundo, solo que hasta ahora hay uno que se dirige a una ciudad totalmente habitada. Así que queremos usarte como una forma de vencer a estas cosas, las armas convencionales no le hacen ni cosquillas a esta criatura. -dijo con su tono serio pero siniestro-.

Lía: Y envés de crear nuevas armas para vencerlo, deciden mejor mandarme a morir peleando con esa cosa?! -a este punto estaba furiosa con Eccleston-

General: Nuestros recursos por el momento son limitados, además no sabemos si estas cosas tienen un punto débil -Se metió a la conversación, como típico oficial Americano-.

Dr. Eccleston: General… Déjeme manejar esto, si? -Manejar?-.

Lía: No soy una puta marioneta! Soy una Persona! Que todos en este lugar me traten como un objeto de experimentos no significa que lo sea! Saben Qué?! Jodanse! Todos y cada uno de ustedes! -lo dije furiosa saliendo de la sala, pero luego él preguntó eso…-.

Dr. Eccleston: Doctora Jane… Me puede recordar hacia dónde se dirige el Kaiju?

Dra. Jane: Se dirige hacia Trenton, Nueva Jersey -cuando ella dijo eso… me detuve de golpe-.

No podía escuchar otra cosa que los latidos de mi corazón, por qué específicamente se dirigía hacia allí?... Mi familia, mis amigos… Hannah!. Solo respire para calmarme y voltee a ver a Eccleston.

Lía: Está bien…. Lo haré… Pero solo esta vez -lo dije con molestia, pero solo era una máscara para encubrir mi enorme preocupación por los que amo-.

Dr. Eccleston: De acuerdo, solo esta vez -lo dijo con una sonrisa en su rostro, como si acababa de calmar a una bestia enfurecida-.

No sé en qué me está metiendo este tipo, pero espero que todos en Trenton estén bien.

Continuará….