Capítulo único
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Nota: Llegamos al día 26, la historia es retorcida, depresiva y con temas no aptos para gente sensible, pero si te gustó no olvides dejar un comentario y voto.
El alfa miró con adoración al omega, quien era el amor de su vida, con quién habían atravesado un sinfín de vicisitudes, eligiendo un lugar alejado del mundo para ser felices y vivir en paz…
Acarició el rostro de su omega, volviendo a ceñirse sobre él.
—Te amo, Tomi, mi amor, mi todo —susurró Bill contra los labios llenos de su omega, quien le sonrió, acariciándole las mejillas, en lo que correspondía al beso de su alfa.
—También te amo, Bill —musitó el omega, para luego sentir la lengua del alfa meterse entre sus labios, haciendo que el omega le siguiera el ritmo, correspondiéndole, percibiendo la urgencia en su gesto, cómo es que Bill soltaba sus feromonas de alfa, invadiendo sus fosas nasales con su aroma que lo estaba haciendo lubricarse, con su propia excitación enervándose.
El omega lo sabía, era el rut de Bill, que no es que sólo tuvieran sexo en aquel momento del celo del alfa, sino que esa intensidad entremezclada con el amor que le profesaba, por ello es que el omega se dejó desvestir, en lo que abría sus piernas más para que Bill desquitara su necesidad de anudarse con él, ya que eran así, si él entraba en celo, buscaba a Bill para que lo ayudara con el dolor, y Bill hacía lo mismo durante su rut.
Bill le mordisqueó el cuello, dónde estaba la cicatriz de la marca que le hizo a su amante, y luego chupó la zona, escuchándolo sisear, percibiendo el temblor del cuerpo de Tom, y oliendo su aroma… A veces Bill se sentía confundido por ello, porque tenía recuerdos vagos de que las feromonas de Tom eran de fresas, no de cerezas, pero su mente le fallaba en ocasiones así que Bill decidía no atormentarse con ello, porque era su Tom, el amor de su vida, su omega, su todo, quien había nacido como su hermano pero que ellos se enamoraron desde pequeños, por lo mismo es que decidieron huir lejos para ser felices.
Bill acarició los muslos de su hermano con veneración, en lo que sentía su propia erección latir fuertemente, casi saboreando la lubricación de su amante, el omega empujó sus caderas, erizándosele la piel, mientras que Bill guió su dureza debajo de sus testículos, en su entrada palpitante, hundiéndose en él.
—Oh, Tomi… Te amo mucho, mi amor —jadeó Bill, embistiéndolo con rudeza, con todo el ímpetu de alfa saliendo a flote, pero aunado al amor inconmensurable que tenía por su hermano.
—Yo te amo más, Bill —respondió el omega para luego gemir, sintiendo cómo es que su alfa estaba apretándolo por las caderas, para luego chuparle el cuello, dándole más estocadas profundas sin detenerse, estimulándole la próstata, sí, pero también con una fuerza tan grande que hacía que el omega sintiera que iba a partirse en dos, pese a ello, su miembro latía erecto en medio de sus cuerpos, porque esto era algo instintivo pero también lleno de amor…
El omega amaba a Bill, y siempre iba a ser todo lo que necesitara Bill, su desfogue, su amante, su compañía, el omega se había habituado a ser todo lo que Bill quisiera para que estuvieran bien, por el bienestar de ambos.
Bill seguía meciendo su pelvis, percibiendo la humedad y presión de la entrada de Tom alrededor de su miembro, iba a dejarle marcas en las caderas de su omega de la forma que estaba apretándolo, metiéndole las uñas en su carne, mientras que lo chupaba con posesividad, iba a dejarle toda clases de huellas en su cuerpo, como cada que le daba su rut, teniendo más latente el anhelo de hacerlo suyo, de seguir fundiéndose en su interior, siendo uno solo.
Bill siguió arremetiendo en su interior, en lo que el omega abrazaba a Bill con sus piernas, con las lágrimas asomándose por sus cuencas de lo intenso que estaba siendo esta entrega carnal.
El omega sentía cómo su canal latía, y también Bill estaba palpitando dentro suyo, iría a correrse pronto, y el omega se relamió los labios, contrayendo más su interior.
—Quiero tanto que tengas mis cachorros, Tom… —farfulló Bill contra el cuello de su amante, porque precisamente el instinto de procrear y embarazar a Tom era algo que Bill como alfa tenía bien marcado, principalmente cuando estaba en su rut, y ellos lo habían hablado antes, que tendrían un bebé, sin importar que fueran hermanos, querían tener hijos.
El omega sujetó el rostro de Bill.
—Sí, córrete dentro, Bill, hazme papi de tus cachorros —rogó el omega, porque eso ayudaba a su alfa, el que lo escuchara así de dispuesto para gestar a sus bebés.
Bill lo besó, mordisqueándole el labio inferior, en lo que lo embestía más duro, hasta venirse con fuerza en el interior de su amante, anudándose después, con el rubio jadeando, en lo que se mantenían unidos por la hinchazón del nudo, con Bill respirándole sobre la boca, y el omega compartiendo aliento con él, al sentir aquella inflamación terminando por explotar entre ambos cuerpos, aún teniendo el calor del esperma de Bill en su canal.
—Vas a ser el mejor papi de todos, mi amor, yo te voy a cuidar siempre, nunca me separaré de ti, porque eres mi todo, mi hermano, mi amor, para siempre, Tom —soltó Bill con solemnidad a su omega, besándolo nuevamente.
—Sí, mi amor, y tú también serás el mejor papá, te amo —le respondió el omega, en lo que Bill sonreía feliz, aún dentro de su pareja, sintiendo la hinchazón bajar poco a poco.
—Lo hemos intentado tantas veces… Que me sorprende que no hayas quedado embarazado, Tom, pero no importa, aún somos jóvenes y ya podremos ser papás más adelante, para que tengamos un bebé, uno que salga idéntico a ti, mi Tomi, le pondríamos Tom Jr., y sería el bebé más bello del mundo, y también el más amado —comentó Bill con cariño, en lo que seguía bajando el nudo poco a poco.
—Sí, mi amor —respondió el omega, comenzando a llorar.
—¿Estás mal, mi amor? ¿Por qué lloras? ¿Te hice daño? —inquirió Bill con preocupación, en lo que terminaba de bajar su nudo y salía con cuidado de su omega, luego podrían retomar su sesión amatoria por su rut, primero quería asegurarse que él estuviera bien.
—Lloro de felicidad, mi amor, porque a tu lado tengo todo, y ya seremos padres, yo lo sé, estoy seguro de ello. Seremos excelentes padres —masculló el omega, acariciándole la mejilla al alfa.
—¿Tengo mucha barba, no? Deberías dejarme que me corte solo, sólo que desde que desaparecieron los espejos no he podido hacerlo y sólo tú te encargas de rasurarme —musitó Bill.
—Porque sólo yo puedo hacerme cargo de ti, Bill, sólo yo —mencionó el omega con una mirada que Bill no supo identificar pero le gustó lo que dijo su amante y lo besó, en lo que volvían a excitarse para seguir teniendo relaciones.
El omega sólo quería hacerse cargo de Bill por siempre… Recordando que así había sido desde hace algunos años…
El incesto sólo estaba justificado en caso de ser predestinados, Bill no era predestinado de Tom, Bill era el hermano mayor de Tom por sólo dos años, pero que Bill siempre estuvo muy enamorado del menor, teniendo ambos una relación a escondidas, donde se ayudaban en su rut y celo, con Bill anudándose en su boca porque no podían tener bebés, no cuando estaban dentro de casa.
Sólo que era difícil ocultar los aromas, y la protección enfermiza que tenía Bill sobre Tom, por lo que terminaron por escapar juntos siendo menores de edad.
Ambos tuvieron que huir porque sus padres no entendían su amor, habían golpeado brutalmente a Bill para hacerle entender que tenía que dejar a su hermano y cuando Tom le dijo que Bill no abusaba de él, sino que lo amaba, intentaron entregarlo a un alfa, por ello es que terminaron por huir.
Robaron dinero, joyas y lingotes que tenían sus padres a modo de ahorro, y se fueron lejos, ubicándose en una cabaña a las afueras de otra ciudad, comprando semillas y animales para tener su propia vida alejada de todos. Tendrían su propio alimento, su propia comida, todo para vivir en paz.
Cuando Tom tenía diecisiete años, y Bill diecinueve, es que hablaron sobre tener hijos, y así es como Bill ya no se anudaba fuera sino dentro, y así es como el omega se embarazó, haciendo que a sus dieciocho años naciera Tom Jr., un bebé idéntico a él, que también era omega.
Bill amaba mucho a su hermano, y a su hijo, Tom Jr. creció en un hogar peculiar, porque nunca le mintieron sobre su origen, diciéndole que eran hermanos y que el mundo no entendería su amor, pero no eran malos. Sólo que sí le dijeron al menor que no podía ir a la ciudad.
Tom Jr. se mantuvo estudiando desde casa, sintiéndose muy solitario a veces, pero feliz de tener a sus padres, amaba a su papi omega y a su papá alfa.
Sólo que por la misma curiosidad es que conforme fue creciendo, a veces se alejaba de la cabaña… Y cuando Tom Jr. tenía quince años, es que vio a algunos hombres extraños, que le preguntaron quién era, pero el menor se fue corriendo.
Sin embargo, aquello bastó para que la civilización diera con ellos.
Al parecer estaban buscando a sus padres, y esos hombres eran investigadores… Que una vez que dieron con ellos, los hicieron vivir una pesadilla en carne viva.
Tom fue torturado de todas las formas posibles y asesinado, con Bill encadenado viendo todo, perdiendo la voz de tanto gritar y sin poder hacer nada para detenerlos.
—Es un mensaje de tus padres, lo mejor que tendrás es eso, vivir con tu miseria, con el cadáver de tu hermano al cual no respetaste y… También tendrás que lidiar con decirle a tu hijo, esa aberración, que se quedó huérfano, y que con ustedes muere su estirpe, porque ya no serán Kaulitz, le quitamos el útero a su abominación así que no podrá tener hijos nunca —escupió las palabras uno de los torturadores, mientras que otro lanzaba el cuerpo de Tom Jr. al suelo, junto al de su papi omega sin vida.
Tom Jr. había perdido el sentido en aquel punto. Sólo fue consciente de que pasaron días, que cuando despertó, observó cómo su papá alfa se había liberado, abrazando el cuerpo de su papi omega, hablándole como si estuviera vivo, besándolo con cariño, a pesar de que su papi estaba empezando a descomponerse.
—¿Papá? —llamó Tom Jr. a Bill, pero el alfa no respondía, era como si viviera en una realidad alternativa.
Su papá no volvió a ser el mismo desde entonces.
Tom Jr. lidiaba con el haber perdido a sus dos padres, tanto su papi que estaba muerto, y su papá que vivía en algún lugar de su mente… Dónde él no existía, dónde sólo su papá Bill podía pensar en su papi Tom, incluso si este estuviera sin vida.
Lo que hizo que Tom Jr. al menos cocinara y le diera comida a su padre, quien empezó a comer luego de varios días.
El olor del cadáver de su papi omega era penetrante, pero Bill no se alejaba de él, de hecho cuando dejó la sala, fue para llevárselo a su habitación y dormir con el cuerpo.
Tom Jr. sabía lo que pasaba tras esa puerta, y él mismo se sentía en parte horrorizado, pero también lo comprendía, de algún modo que su papá había enloquecido por estar enamorado de su papi.
Siguió buscando atenderle, en lo que por momentos Bill parecía tener consciencia de quién era, porque le decía querido Tomi, le sonreía y luego volvía a llorar, diciéndole que era un mal padre, que por su culpa él había perdido todo.
Luego su papá volvía a su estado catatónico aferrado al cadáver de su papi.
Pero un día Tom Jr. le puso las pastillas para dormir a su papá, haciendo que se separara del cadáver de su papi, con todo su esfuerzo lo llevó al patio, enterrándolo para que por fin su papi omega descansara en paz, y también su propio papá pudiera estar mejor, buscando que empezará a recordar quién era.
Tom Jr. se fijó en su papá durmiendo, por lo que aseó a su padre buenamente con una toalla remojada en agua, para quitarle todos los restos del cuerpo pútrido de su papi.
Pero Bill se despertó y palpó al lado de su cama, encontrándola vacía.
—¡Tom! —gritó Bill con la mirada perdida, y su hijo lo abrazó.
—Shh, calma, calma, todo está bien —pidió Tom Jr., sin saber qué hacer para que su papá se calmara, abrazándolo por detrás.
—Uhmn, Tomi, Tomi, Tomi —barbotó Bill acariciando el brazo de su hijo, en lo que volvía a dormirse.
—Sí, papá, estoy aquí contigo, no estamos solos ni lo estaremos jamás —juró Tom Jr., en lo que ambos lloraron hasta quedarse dormidos.
Al día siguiente, es que el omega consiguió cambiar las sábanas de su padre, y hacer que Bill comiera un poco más.
—Te pareces tanto a tu papi —mencionaba Bill en momentos donde era consciente, antes de volver a perderse en su propia mente, gritando y haciéndose daño al puñetearse el rostro.
Tom Jr. empezó a dormir con él para hacer que se calmara, porque tenía terrores nocturnos.
Dónde entre sueños llamaba a su papi, y al verlo cerca, se aferraba a él.
Incluso en su cumpleaños número dieciséis no tuvo celebración alguna, Bill a duras penas podía consigo mismo.
Tom Jr. es quien se encargaba del cuidado de la granja y de sus animales. Sin mencionar que también de Bill, recordándole que comiera, a veces dándole la comida en la boca, afeitándolo, porque había tenido que deshacerse de los cuchillos y navajas para evitar que su padre se suicide.
Bill seguía confundiéndolo con su papi, diciéndole cosas que hacían cuando eran jóvenes, cuando vivían soportando los abusos de sus abuelos, que eran padres de los suyos, y Tom Jr. notaba que cuando pasaba eso, Bill estaba más “cuerdo”, teniendo conversaciones, aunque no lo recordara.
Tom Jr. empezó a desear hablar con su papá, incluso si lo confundiera, porque Bill era lo único que le quedaba, ya que no quería saber más del mundo exterior si había tanta crueldad, si él mismo nunca podría ser padre porque le habían arrancado su útero, asesinado a su papi, y traumatizado a su papá…
Así que Tom Jr. a los diecisiete años empezó a buscar que su papá lo viera poniéndose las ropas de su papi, respondiéndole como si fuera su papi Tom, dejándose crecer más el cabello ya que él solía usarlo más corto a diferencia de su papi que lo llevaba largo en trenzas, por lo mismo es que guardó los espejos para evitar que su papá notara la diferencia que había entre ambos, porque Bill no era el alfa de diecinueve años de cabello negro, sino que Bill tenía treinta y siete años con el cabello negro con canas, y líneas de expresión en su rostro.
Tom Jr. también es que supo que cada que su papá lo miraba con cariño, viendo en él a su papi, él mismo es que empezó a desear serlo, de verdad, por ellos que cuando su papá lo besó, Tom Jr. le correspondió al gesto, Tomi quería ser todo lo que su papá quisiera, si ahora era su papi, lo sería en todo el sentido de la palabra.
Recibió la marca de su papá, incluso si no tuvieran la conexión por la marca debido a que Bill ya había marcado a Tom, y un alfa que marcaba de nuevo, ya no podía marcar a otro, físicamente sí, pero no tendría la fuerza ni unión que al primero.
Tom Jr. perdió la virginidad con su papá, quien nunca regresó, por lo mismo es que no podía decirle papá, era Bill, su alfa, su hombre, y a quien se aferraría para siempre.
Por eso Tom Jr. lloraba en el rut de su papá, que ya tenía cuarenta años, y él veinte, porque Tom Jr. nunca podría hacerlo papá, aunque Bill había sido el mejor padre, antes de que se enloqueciera, él nunca podría darle un hijo, porque no tenía útero.
Bill seguiría creyendo aquella mentira piadosa de su hijo, sin saber que ya fue padre, que perdió al amor de su vida, y que él se estaba acostando con su hijo que era la copia de su hermano.
Tom Jr. seguiría mintiéndole por siempre, porque era el único camino que les quedaba.
Se amaban sí, Bill no lo amaba como hijo porque no recordaba que había sido padre, el mecanismo de defensa por el estrés post traumático que tuvo al ver morir a Tom lo trastocó e hizo retroceder para que al tener a Tom Jr. pensara que era su hermano y novio y no su hijo, y Tom Jr… Tenía una mezcla de amor, del amor que sintió por Bill como su padre pero también como hombre, y que de algún modo todo se unía en su cabeza, así que sabía que tendría que ser todo lo que quisiera su papá, quien se había vuelto su todo.