Chapter 1
Sonic llegó a Tokio. Junto a Tails y Knuckles. La misión era clara: neutralizar a la forma de vida definitiva denominada como Shadow el erizo.
—Esto será pan comido —exclamó Knux. Trono sus nudillos en señal de estar listo para la pelea apenas bajarán del helicóptero de G.U.N.
—No lo creo —Respondio Tails, agitando sus colas con nerviosismo. Llevaba una tablet en sus patas, checando la información que se les había dado—. Según informes, no podemos subestimar al enemigo —. Mostró la pantalla encendida con una imagen difusa. Mostraba señales de poder y varias cosas señaladas e importantes.
—Sea lo que sea, no podrá tan fácil contra nosotros —. Por primera vez Sonic hablo, emocionado por otra misión. Corría de un lado a otro, «entrenando». Hacia largatijas allá. Fingía cargar pesas por acá. Simplemente, un remolino inquieto en un espacio tan pequeño.
—Bien, es hora —anuncio una mujer. Encargada de haberlos llevado al punto de ataque—. Los tres tienen sus rastreadores en caso de emergencia. No subestimen y sigan el protocolo —. Amenazó. La mujer no era amable, y no pretendía hacerlo. Si tan solo los mobianos adolescentes no estuvieran tan distraídos e emocionados, notarían el disgusto de la humana por tener que hablarles.
—Si, si. ¡Vamos ya! —Sonic fue el primero en lanzarse, siendo seguidos por sus dos amigos. Los tres soltaron un grito parecido a uno de guerra.
Tails se encargo de agitar sus colas para comenzar a volar, tomando a sus amigos para amortiguar la caída. Los tres cayeron al pavimento con «estilo».
—¡Es hora! ¡¿Dónde está la tal «forma de vida definitiva»?! —Sonic observo a su alrededor, con su clásico entusiasmo.
Tails solo viró los ojos, con una sonrisa. Saco su fiel tableta para rastrear señales de poder. Knuckles estaba alerta, más serio que Sonic pero sin dejar el entusiasmo de querer pelear.
De pronto, arriba de lo que quedaba de un helicóptero roto y en llamas, una figura se dejó ver. Los pasos sobre el metal fueron firmes, sonoros. La amenaza era inminente. Los tres adolescentes miraron hacia allá, en guardia.
—Que grupito tan pintoresco. ¿Y ustedes que son? —La burlá no fue disimulada, a pesar del rostro duro y serio. Su voz, bastante madura para ser de un adolescente, expresaba más de lo que parecía.
Tails respondió, y Knuckles dijo algo... Pero Sonic, oh ese chico. Estaba perdido, y dejo de escuchar cuando el erizo negro con detalles rojos dejo de hablar. Sus ojos estaban perdidos en el cuerpo ajeno, en cada facción, en cada púa ajena. Ese pelaje negro, y ese pecho, lleno de mechones blancos y sobresalientes que parecían ser tan... suaves. Algo se alboroto en todo su ser, y no fue por la emoción de la posible pelea.
—Woah, eres más impresionante que el erizo con el que tuve que pelear la última vez.
Eso lo saco de su ensoñación. Sonic parpadeo y frunció el ceño, volteo ofendido, sonriendo con sarcasmo hacia su querido amigo rojo.
—Auch... Oye... ¿Sabes que estoy aquí, no?
—Ah... ¿Fuiste tú? Para mí todos los erizos se ven iguales.
—Eso sonó muy... —Tails se rió ligeramente. Y antes de que pudiese decir algo más. Un harto erizo negro volvió a hablar.
—Si solo han venido ha hablar estupideces. Salgan de mi vista y no estorben. No me detendré a matarlos.
Shadow amenazó con su voz atrayente. Sonic volvió a sentir algo, y un calor en sus mejillas. Su atención había vuelto a él. El azul, trago en seco antes de responder.
—No venimos a pelear —trato de dialogar. Su mente vagaba entre la misión y el hecho de seguir explorando la tentación.
—De hecho Sonic, yo sí quiero —. Knuckles sonrió, golpeando sus puños para amenazar. Eso basto para ser el primero en ser atacado. Una embestida que nadie esperaba, le mando a volar metros atrás, contra una tienda.
El siguiente fue el zorro. Shadow desapareció y agarro al zorro de las colas, girando sobre si para aventarlo lejos con su propio impulso.
Todo fue tan rápido que incluso Sonic no lo vio venir. Su mente estaba tan distraída, además que, fue sostenido por el cuello y siendo elevado hacia arriba por un furioso Shadow.
—Esto es una advertencia —. Aclaró. No era amenaza vacía, era una promesa. Con sus propulsores los elevó a ambos más lejos del suelo. En el aire giro, con Sonic agarrado del cuello.
Ambos cayeron, pero fue la espalda del erizo azul la que recibió el golpe del pavimento. Shadow no se conformo con ello. Sin soltarlo, lo alzó de nuevo antes de volverlo a azotar contra el concreto fracturado. Sonic soltó un quejido ahogado, mientras agarraba la pata enguantada que lo ahorcaba con las suyas propias.
—No volveré a repetirlo... Fuera de mi camino.
El onix lo soltó. Se teletransporto a otro punto, donde una motocicleta le aguardaba. Subió en ella y arranco con furia.
—¡Sonic! —Tails fue el primero en levantarse e ir a su resguardo. Pero Sonic no escuchaba, solo veía hacia la dirección donde el otro erizo había huido.
Sonic gruño débil, antes de levantarse enseguida. Ignoro los llamados de sus amigos y corrió. Su velocidad furiosa fue tanta que no tardo nada en alcanzar a Shadow, quién al notar con sorpresa el borrón azul que le seguía, chasqueo la lengua con molestia. Saco su arma para empezar a dispararle, sin lograr darle ni una.
Sonic esquivaba con facilidad, hasta llegar a su lado.
—¡Oye! ¡Woah! De erizo a erizo, ¿quién te pinta las púas? —Trato de bromear, a pesar de que su cara molesta y su sonrisa forzada no mostraban señales de broma. Su carisma debatía entre ser serio o ser el mismo.
—¡Te dije que no me siguieras!
La persecución fue larga. Shadow hizo de todo para perderlo de vista. La velocidad de la moto mejorada con su poder no era suficiente. Esa bola de pelos color azul era demasiado veloz.
En algún punto, la moto se perdió y él quedó varado en una pelea contra el maldito erizo azul. Hubo de todo. Golpes, ataques disparejos, carreras, sobre autos y edificios. Empujones, gruñidos. Fue justo en el edificio más alto donde se detuvieron por un momento.
—¡Esto ya ha sido suficiente! —Shadow soltó uno de sus ataques más fuertes, dando de lleno en Sonic, quién soltó un gemido adolorido y cayó al techo de aquel edificio. Por unos segundos, todo quedo en silencio—. Esto termina aquí.
Shadow fue claro, y creyéndose vencedor, estuvo a punto de irse. Sin embargo, Sonic soltó una risa adolorida, antes de volver a poner de pié.
Estaba realmente herido, mientras el otro muy apenas y tenía algunos rasguños y golpes.
—No creas que has vencido.
Shadow soltó una risa, sarcástica, cansada. —He subestimado tu estupidez.
—Estupidez, terquedad. Llámalo como quieras. Pero si crees que dejaré que dañes a estas personas, estás equivocado.
Sus púas, ojos y pelaje brillaron, de un azul intenso e eléctrico. Este era lo último de su energía, era un todo o nada. Shadow sonrió, por primera vez en todo este tiempo, sonrió. Interesado, tal vez. Aquel erizo débil al fin le llamo la atención.
—Si es así... —Se preparo para contra atacar. Su voz sonó tan...
Esa sonrisa, ese tono. Sonic se distrajo lo suficiente, sus orejas se movieron ligeramente. ¡Maldita voz!
Y Shadow, sin saberlo, lo aprovechó. Lo noto, aquella distracción en el cuerpo ajeno. Se abalanzó hacia él. Una embestida que los saco volando fuera del techo. Ambos cayendo, juntos, pegados, pero no quietos. Se golpearon, se patearon. Se peleaban entre mordidas y garras. Y antes de caer más allá. Shadow nuevamente activo sus propulsores, tomando a Sonic firme entre sus patas. Le llevó hacia enfrente, hacia la ventana de cristal. Fue la espalda de Sonic quién recibió de nuevo el impactó. Desde la ventana hasta la pared más cercana. Los vidrios más pequeños se atoraron entre sus púas y pelaje, y al ser demasiados, también cortaron parte de su piel. Ya ni siquiera se quejo por el nuevo dolor, no pudo, estaba cansado, agotado. Shadow tenía la ventaja, desde un principio. Pero Sonic dio pelea, una increíble.
Sonic cayo al suelo, exahusto. Shadow se mantuvo de pie, observando. El pejale azul llamativo. El color melocotón de su pecho, parte del hocico y brazos. Ahora fue él quien vaciló ante tal cuerpo. Los vidrios atorados entre las púas y pelaje, gracias a la luz que se coloba de edificios ajenos lo hicieron relucir, brillar.
Shadow soltó un gruñido, furioso. Tomo del cuello al jadeante erizo, quién a puras penas estaba consciente, para azotarlo de nuevo, contra la pared. Poniéndolo frente a frente, forzandolo a estar de «pie».
—Es... Estás disfrutando esto de ahorcarme —Sonic intento bromear, hablando con dificultad. El cansancio y la falta de oxígeno no hacían buen juego.
—Puedes callarte, bola de pelos —. Apretó más fuerte. Noto como las piernas contrarias buscaban un soporte contra el muro, mientras sus patas se apoyaban contra su brazo. Estaba desesperado por aire, por qué lo soltara... por respirar.
Eso, solo provocó que sus propias púas se erizarán. Un cosquilleo recorrió su cuerpo, un ronroneo involuntario salió desde su pecho. Su garganta se seco, pero no de sed.
Otra vez sonrió, pero no de amenaza, era... diferente.
Entonces lo soltó, permitió que el erizo tomaría aire desesperado, pero no le dejo caer. Lo tomo del hocico, de ambas mejillas con sus dos patas, y lo forzó a un beso, nada suave, brusco. Sonic soltó un gemido, de sorpresa. Shadow le mordió el labio inferior, obligándolo a abrir la boca para meter su lengua, demandante.
Las púas de Sonic se erizaron. La baba bajo por su hocico, gracias a aquel beso salvaje. Intento apartarse, pero no lo logro, el oxígeno le estaba haciendo falta. Con las fuerzas que le quedaban, intento meterle un puñetazo al contrario en el estómago. Fue lento, y fallo. Shadow lo sintió, y lo soltó, solo para detener el golpe. El beso fue roto, y ambos comenzaron a jadear. Más Sonic, quién tocio un poco, necesitando respirar, mareado.
—Vuelve a intentar golpearme y te rompo el brazo.
Shadow amenazó en un gruñido. Apretando el agarre en la muñeca ajena. No dejo que Sonic respondiera, volviendo al ataque. Pero está vez, le acorraló aún más contra el muro, besándolo de nuevo. Fue brusco, no fue delicado. Fue la tensión del libido de ambos subiendo a mil por minuto.
Shadow no dejo sus patas quietas. Recorrió desde la cintura ajena hasta el pecho ajeno, donde apretó la parte melocotón con demasiada fuerza, donde acaricio sin permiso y sin limitarse. Rompió el beso solo para lamer la mejilla ajena, limpiando la sangre que manchaba aquel pelaje melocotón. No se detuvo ahí. Bajo las lamidas al cuello ajeno, limpiando, acicalando cada parte cercana. Cuello, pecho, el hombro. Regreso al cuello, donde mordió salvaje, sacando sangre.
—¡Ah! —Sonic soltó un grito por la mordida, apretando los dientes por el ardor. Llevo sus patas al pecho contrario, y con sus pocas fuerzas quiso empujarlo, apartarlo. No lo logró.
Solo provocó que Shadow lo empujara aún más a la pared, metiendo una de sus piernas entre las suyas, haciendo presión en su entrepierna. Un gemido salió de sus labios, sin evitarlo. A pesar de todo, y de una forma bizarra, lo estaba disfrutando.
Las hormonas de un adolescente pueden ser peligrosas...
Pero, antes de que llegara a más, todo se detuvo...
El sonido de su rastreador de emergencia retumbó por todo el cuarto donde se hallaban. A lo lejos, las aspas de los helicópteros funcionando los puso en alerta. G.U.N estaba cerca.
—¡Sonic!
El grito inconfundible de Tails hizo que las orejas de Sonic se movieran. Le estaban buscando.
Shadow gruño suave. Mirando con fastidió la cara golpeada del otro erizo. Le sonrió con sorna por última vez, antes de soltarlo por completo y alejarse.
Sonic cayo de lleno al piso, incapaz de sostenerse por su cuenta. Solo pudo ver cómo el erizo negro se teletransportaba hacia el helicóptero más cercano. Seguramente para acabar con las personas en el. Soltó un jadeo, intentando detenerlo, antes de caer inconsciente...

Si tiene trama xd.