C1
La luna era la única fuente de luz en kilómetros a la redonda. Estaba montado sobre la rama de un árbol, junto a mi primo, en silencio. Frente a nosotros, el complejo de habitaciones de la academia donde alguna vez estudié... donde viví algunos de mis mejores momentos.
Y en el techo, uno frente al otro, estaban dos personas... si es que si quiera se les puede llamar asi. Qué creía que conocía... Ambos en posición de combate. Ambos dispuestos a matarse. Por una razón que hace muy poco entendí...
En esos momentos recordé mi primer día aquí
El día en que esta gran aventura empezaba
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El sonido de una despertador inunda el lugar
Los primeros rayos de sol atravesaban la ventana de una habitación mediana. Un chico de cabello castaño, piel clara y figura delgada seguía dormido en la cama. La alarma y la luz lo obligaron a moverse con torpeza para apagar el despertador.
Se sentó, tallándose los ojos. Al mirar por la ventana y ver el sol asomándose entre las montañas, esbozó una sonrisa tranquila.
-Hmm...
A su lado, una chica se movió, aún dormida. Parecía tener frío. El chico la miró, se inclinó hacia ella y le sobó suavemente la cabeza. Ella, con ternura, tomó su mano, como una niña aferrándose a su peluche favorito.
-Solo estabas soñando... sería raro que despertaras ahora -murmuró con una sonrisa somnolienta.
Jin se levantó y se dirigió al baño. Momentos después, la chica también despertó, con el cabello alborotado y los ojos medio cerrados.
Tenía el pelo largo, blanco con un leve matiz rosado. Al igual que él, era esbelta y de piel clara.
Se peinó un poco con los dedos, se estiró y caminó hacia el baño. Al intentar entrar, notó que la puerta tenía seguro.
-Jin...
-Ahora no...
-Hmph...
Dio media vuelta y fue hacia la pequeña cocina. Abrió la nevera, buscando algo para comer. Encontró un bote de galletas de leche y, sin dudarlo, se llevó algunas a la boca.
En ese momento, Jin salió del baño como un rayo y le arrebató el bote.
-¡¿Qué crees que haces?!
-¡Oye, dámelas!
-¡Te acabaste un bote entero la semana pasada!
-¿Y qué? ¡Yo siempre las compro!
-Ja, sí, claro...
Ella chasqueó la lengua y se dirigió al baño, pero antes de entrar, le dio un leve rasguño en la espalda con las uñas.
-¡Abre la puerta! -gritó Jin.
-¡Pervertido! -le respondió desde adentro, cerrando con seguro.
-Serás... -suspiró, rascándose la espalda.
Ya vestidos con sus uniformes, Jin y Kurumi estaban por salir. Revisaron sus mochilas, llaves, y se aseguraron de cerrar todo antes de marcharse.
Afuera, el sol estaba más alto. Jin se detuvo un momento frente a la puerta, observando el cielo como si algo en él lo hipnotizara.
-Jin, ¡¿qué esperas?! -le gritó Kurumi, unos pasos adelante.
-¡Ya voy!... Ve tú primero.
Cerró con llave y la alcanzó, caminando juntos hacia la academia.
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La academia
El bullicio era constante. Cientos de estudiantes de todas las edades, desde primaria hasta casi adultos, ingresaban al edificio. Jin y Kurumi atravesaron los pasillos hasta llegar a su nuevo salón.
Dentro, los alumnos reían, jugaban y corrían entre los escritorios. La atmósfera era informal... hasta que una voz grave interrumpió.
-¡Todos a sus puestos ahora mismo si no quieren ir a dirección!
Un hombre mayor acababa de entrar. De inmediato, todos se sentaron como si nada hubiera pasado.
-Hoy recibirán a dos nuevos estudiantes. Sean respetuosos, por favor. Pueden pasar.
Jin y Kurumi entraron y se colocaron a la izquierda del profesor. Las miradas se clavaron en ellos, especialmente en Kurumi.
-Pueden presentarse -indicó el maestro.
Kurumi dio un pequeño paso al frente, con una sonrisa animada.
-Hola... mi nombre es Kurumi Negami. ¡Espero que nos llevemos bien!
Un murmullo de silbidos y álagos recorría el salón. Como si se tratara de alguien famosa
-¡Silencio! -tronó el maestro.
Jin habló enseguida, con voz firme pero seca.
-Hola a todos. Soy Jin Masama, vengo de Kioto.
Algunos alumnos le dieron la bienvenida con un gesto o un saludo casual.
-Muy bien -dijo el profesor-. Me llamo Renaro Tukamoto, pero pueden decirme Terano. Seré su profesor de Ciencias y Matemáticas. Sus asientos están al fondo, junto a la ventana.
Jin levantó el pulgar con una leve sonrisa antes de dirigirse al fondo.
Ya sentados, Kurumi murmuró con tono burlón:
-Parece que ya soy popular...
-Y yo no, lo sé.
-No te importa, ¿verdad?
-Ni un poco.
Kurumi soltó una pequeña risa.
-Bien -dijo Renaro-. Empecemos con la clase.
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Más tarde, en la cafetería
-¿Y bien, qué vas a pedir? -preguntó Jin.
Kurumi observó el menú.
-Hmm... solo arroz y un café.
-Lo mismo para mí -dijo Jin al encargado.
-Listo, aquí tienen -respondió el cocinero, sirviendo sus bandejas.
Se sentaron en una mesa junto a la ventana. El ambiente era tranquilo... hasta que Kurumi notó algo extraño.
-Estás muy callado. ¿Qué pasa?
-Nada importante... creo.
-Hmm... ¿Estás celoso?
-¿Celoso de qué?
-Ya veremos...
-¿Eh?
-Olvídalo.
Siguieron comiendo, pero Jin empezó a mirar hacia un punto al otro lado del comedor. Algo -o alguien- había captado su atención, y eso lo puso inquieto.
-¿Crees que fue buena idea venir aquí?
-¿A la cafetería?
Él negó con la cabeza.
-A la academia.
-¿Por qué lo dices?
-Hay un pequeño problema del que me enteré.
Kurumi iba a preguntar cuál, pero Jin solo dirigió su mirada hacia la derecha. Ella siguió su dirección con la mirada, hasta que la vio.
-¿Hitomi?
-Exacto...
-¿¡Cómo...?! ¿Qué hace aquí?
-Ni idea.
-¡Hola, Jin! -interrumpió una voz femenina y animada.
-Demonios... -murmuró Jin entre dientes.
Una chica con el mismo uniforme de la academia se acercaba rápidamente. Al llegar junto a él, lo abrazó con fuerza.
-Te extra... digo, ¡te extrañamos mucho!
-¿Ah, sí? Pues... qué bueno, supongo.
Jin se notaba incómodo, intentando mantener algo de distancia. Pero ella no se lo permitía.
-Hitomi... -dijo Kurumi, con el ceño fruncido.
-Ah, hola Kurumi -respondió Hitomi con una sonrisa casi automática. Luego miró de nuevo a Jin-. ¡Cuéntame todo lo que ha pasado este tiempo!
-No mucho, en realidad... Y por favor, ¿puedes dejar de pegarte tanto?
-¿Eh...? Vale... ¿me das un poco de tu café?
-No -respondió, tomando la taza antes que ella.
-¿Qué pasa?
-¿Qué pasa de qué?
-¿Por qué eres así conmigo?
-Porque te estás acercando demasiado. La gente ya nos está mirando raro.
-¿Y qué con eso? Solo quiero estar cerca de mi mejor amigo.
Y volvió a abrazarlo aún más fuerte.
-Hitomi, por favor... en serio, ahora no.
Ella finalmente aflojó el abrazo y se marchó sin decir nada, con una expresión imperturbable.
Kurumi lo miró de reojo.
-Parece que has cambiado...
-¿Tú también?
-Lo digo porque antes eras un simp detrás de ella.
-Hmph... Cierra la boca.
-¿Y si no quiero qué?
-Te lanzo el café en la cara.
-No lo harías.
-Oh, claro que sí.
-Hmph...
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Afuera de la cafetería
-vas a la academia o a dormir
-y eso a que vino?
-ese camino es el de las habitaciones
-ah... jaja... no me di cuenta
-si claro...
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- *en todo el camino no ha dicho nada... que raro... casi siempre esta hablando*
Dicha chica parecía evitar mirarlo
-*definitivamente le pasa algo... y no es por lo de hitomi... mejor se lo pregunto después*
ya estaban en el portón de la academia y se adentraron junto a otros más a terminar la jornada
.
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Tiempo después, se puede ver a todos salir con cierta prisa, hablando entre ellos sobre varios temas, otros corriendo y demas
-me dolerá admitirlo... pero las clases no estuvieron tan mal, sobre todo la de arte
-si, a mi me gusto mucho el como el profesor convertía esa bola de masa en un hermoso florero
-cierto
Meciona. Con una sonrrisa
-hoy el atardecer se ve muy lindo ¿no? Kurumi
-si... así parece
A lo lejos se ve a un chico acercarse a ellos dos, de una edad mayor... talvez 20 años, está vestido con ropa casual y es rubio
-hola chicos. Hola kurumi...
-¿ha? Si, hola
Dice, sin despegar su vista del celular
Lo cual molesta un poco a Jin
-bueno y... ¿podrías darme tu número?
-hemm... no, ya tengo novio
-si ya lo se, lo tienes alado
Eso la alerta, levantando la mirada
-¡haa!, e-eres nesgen, h-hola nesgen, perdón, no te reconocí
-si, ya veo porque
Voltea y se dirige hacia Jin, a quien lo saluda de manera natural, como si la última vez que se vieron fue hace solo una semana
-veo que tu novia esta distraída últimam...
Y en dicho momento tanto Kurumi como Jin interrumpen a nesgen -¡n-no somos novios!-
-si bueno a otro perro con ese hueso... y antes de que digan algo más, kurumi, te pedía el número ya que seré quien vigile las habitaciones, y necesito el de todos, para emergencias
Ya con más calma, y entendiendo la situación, kurumi le entrega su número a nesgen. Y este luego solo se va, no sin antes despedirse de ellos, claro
.
-"ya tengo novio" jajajaja...
Dice nesgen en la distancia
.
-para la próxima piensa antes de hablar
Rápidamente la chica se acerca al castaño y posa su puño cerca de su rostro rápidamente
El cual se sobresalta un poco, pero se calma rápidamente
- huy si mira estoy muy asustado
El castaño movió su Mano de su rostro y siguió caminando
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-me dirás o no
-decir que cosa
-he visto desde que salimos de la cafetería estas muy tensa, dime
La chica estaba acostada en la cama ya con ropa casual, mientras el chico aun seguía con el uniforme. el estaba preparando la cena
-no es nada importante
-entonces si no es importante, porque no me lo dices
-es algo personal
-¿el periodo?
-¡¡claro que no!!
Grita con un notorio sonrojo
-no insistiré más
El chico se dirige hacía el baño mientras tiene los brazos alzados
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A medida que pasaba el tiempo la chica solo se ponía más y más inquieta, moviendose de un lado a otro de la cama
Y poco tiempo después se levanta de la cama y se dirige al baño
-jin... hemmm... lo que pasa es q...
Cuando ella abre la puerta se ve a Jin aun desnudo mientras se ponía un pantalón, en eso cuando Jin se da cuenta, lanza un grito muy agudo que espanta a la chica la cual cierra inmediatamente la puerta
-¡¡para la próxima toca la puerta!!
La albina, con un notorio sonrojo, empieza a reír un poco suave, cada vez más aumentando la intensidad
No logro hacer que el castaño responda a su duda... pero parece que a otra pregunta un tanto curiosa si
-que pequeño...
Dice entre risas
-¡¡maldición!!
-¡¡jajajaja!!
-¡¡hoy te preparas tu sola la cena!!
-¡¡no me importa!!
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Y después de una pequeña discusión, los 2 se encontraban en la mesa de la habitación desgustando su comida
La albina, cada que veía a Jin, le daba espasmos por la risa que se contenía
-mmn... no me importa
Y eso provocó que se ahogara con su comida
Así estuvieron un buen tiempo, mientras hacían lo deberes, limpiaban la habitación y demás, entre momentos se lanzaban cosas, jugando claro, o también haciéndole bromas al otro, parece que ya llevaban un buen tiempo así, todo para ellos ya era una rutina
Ya era de noche, los dos se encontraban acostados en la cama y estaban a punto de dormir, todo parecía un día normal como cualquier otro en estos últimos meses
Hasta que ella mencionó esa pregunta
-jin
-dime
-... t-tengo dos preguntas... ¿p-porque me escogiste, antes que lanka?
-¿a que vino eso? *maldita sea hitomi*
-bueno... no... ya no importa
La chica se da la vuela, ahora estando frente a la pared, y tiene una expresión un tanto compleja
Y el chico, este se encuentra con el rostro tapado por sus manos, pero como si tratara de aguantar las ganas de gritar
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-Ya con todo esto claro. Imagino que ya hay más confianza. Entonces, ¿crees poder contarnos, sobre todo a el, toda tu vida?
-... he... b...
-no necesariamente todos los detalles. Solo los importantes
Jin suspira profundamente, tratando de calmarse. Lo cual no consigue con mucho éxito
-bueno... yo tenia una hermana... no no, esperen, así no... hemmm...
Mientras construye lo que está por contar, se le nota inquieto, ansioso
-será más que todo como un test... trata de calmarte, relájate, estando nosotros aquí no pasará nada, además, tenemos toda la tarde
Esta vez, el suspiro soltado por Jin es menor, pero, esta vez si que logró calmarse.
-OK... bueno, desde que tengo memoria, siempre e vivido los primeros años, en una casa de la ciudad. No era muy grande en mi opinión, pero si muy fresca y bonita
-y en ese tiempo vivía con mi madre y mi hermana...
-nunca vi a mi padre, mi madre me contó que el día que nací lo llamaron del trabajo, al parecer era algo super urgente, y ya mi madre estaba estable y yo durmiendo, por lo que no dudo en salir...
-Pero como si se tratara de un mal chiste, esa noche ocurrió un ataque terrorista, y pues, mi padre estaba cerca de eso, y no sobrevivió...
-... si en algún momento sientes las ganas de llorar. No te preocupes, solo liber...
-no... no es necesario, ya supere todo eso
-... entiendo... bueno, continua cuando desees
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Acá termina el primer cap. Espero sus opiniones, me son de mucha ayuda, es literalmente mi primera vez en esto, es mi primer libro.
Sin más que comentar, hasta la próxima.