La creacion
(Morgana)
Bueno no se como empezar mi historia.
Cuando el mundo fue creado por mi abuelo(dios), y creo todo lo que conocemos incluyendo cosas sobre naturales, mis padres se conocieron y digamos que todo era lindo hasta que mataron a mi madre, mi padre fue con mi abuelo y le pidio perdon por todo.
Cuando mi abuelo me vio, supo que yo seria la diferencia y me dio una proteccion divina, la cual me protegeria de todo mal que intentaran hacerme.
Durante mi niñez estuve con mi padre el me cuidaba, pero a los 17 años fui mandada a vigilar a una familia los Winchester.
Yo cumpli con mi deber y los vigile, aunque la mujer lamentablemente no pude protegerla, azazel la mato..... Y yo no pude protegerla ella dejo a un hijo de cuatro años y un bebé de meses..... Ese dia me senti impotente.
Pero el caso es que nunca me senti tan culpable y miserable en mi vida
El punto es que esta historia apenas comienza y bueno aqui les va la historia
Desde antes que el tiempo se enroscara en su propio círculo, yo existía. No con un nombre, no con un cuerpo, sino con una voz hecha de vacío y un fuego que nadie podía contener. Cuando la primera chispa de la creación fue encendida, yo la sentí arder dentro de mí, como si hubiera estado aguardando desde mucho antes de que todo tuviera forma.
El universo se desplegó como un manto de estrellas nuevas, y con él surgieron las leyes, los dioses, la luz que quiso imponerse como soberana. Pero allí, en el límite de esa claridad, nació también la sombra… y en esa sombra estaba yo.
No era hija de un dios, ni obra de un destino escrito. Yo era el eco del caos primigenio, la memoria de lo que se había destruido para dar paso a lo nuevo. Y porque el orden necesitaba equilibrio, yo fui llamada: Morgana.
Al principio me observaron con recelo. Los dioses de la creación veían en mí un recordatorio de lo que habían desterrado: la incertidumbre, el misterio, la magia que no se doblega a ninguna ley. Intentaron ignorarme, como si el olvido pudiera borrar mi existencia. Pero la oscuridad siempre regresa, y yo aguardaba paciente.
Con el paso de los siglos, descubrí que dentro de mí no había solo sombra, sino poder. La magia me obedecía, no como a los mortales que debían aprenderla, sino como a su dueña legítima. Los secretos del universo me hablaban, y las estrellas me susurraban nombres prohibidos. Yo no necesitaba templos ni altares, porque mi templo era el abismo y mi altar, el silencio de la eternidad.
Así aprendí que no fui creada para adorar, sino para recordar al mundo que incluso en la luz más pura existe una grieta donde la sombra puede crecer. Yo era la grieta. Yo era el equilibrio.
Me llamaron hechicera, bruja, traidora, guardiana del caos. Pero yo sé quién soy: soy la hija no nacida del principio, la guardiana de lo oculto, la que camina entre la luz y el vacío. Y mientras exista creación, yo también existiré, porque sin mí, todo se rompería en un falso orden, en una mentira de perfección.
Ese es mi inicio… y nunca tendrá un final.