El secreto de Marjorie

Summary

¿Sabían que los padres estrictos crean a los mejores mentirosos? Butters se aburre de que sus padres controlen su vida, necesita vivir, así que crea a Marjorie, una doble identidad con la que sale en las noches a fiestas y poder vivir todo lo que sus padres no le dejan sin que nadie lo reconozca. Pero todo cambia el día que se pilla a Kenny en una fiesta ¿Descubrirá Kenny su secreto? ¿Butters podrá resistirse a los besos de Kenny? ¿Le importará a Kenny que Marjorie tenga pene? Palabra a palabra lo sabremos.

Genre
Lgbtq
Author
Humitas
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

1

A mitad de la noche, sonaba musica juvenil a todo volumen, dentro de una casa iluminada con luces de colores, ahí se encontraba entre varios adolescentes una linda chica de melena rubia y ojos claros, besando a un chico que acaba de conocer - besas bien, linda - le dijo el chico entre besos.

La rubia deja de besarlo para hablar - lo sé, me lo dicen seguido - dice con voz coqueta mientras se separa de el chico, ve la hora en su celular - ups, lo siento, debo irme antes de que pierda mi zapatilla de cristal - habla al tiempo que se arregla el pelo.

- está bien cenicienta, espero nos volvamos a encontrar - dice el chico y se aleja.

Cuando el chico se va, ella empieza a caminar en dirección a la puerta, una vez afuera camina con cuidado hacia su casa, antes de llegar toma un desvío, entrando a una pequeña casa vieja y rota que hay en un terreno sucio y abandonado en la calle donde vive, entra y saca un bolso que tenía escondido debajo de una tabla rota en el suelo, dentro del bolso había un espejo, maquillaje, perfume, ropa de mujer y productos de belleza e higiene.

La rubia se mira en el espejo y retira su peluca dejando al descubierto un rubio y corto pelo de chico, se desmaquilla con cuidado la cara poco a poco dejando ver un rostro menos femenino y una fina cicatriz cruzando su ojo izquierdo, se cambia de ropa rápidamente, guarda con cuidado su peluca con la ropa que estuvo usando, esconde el bolso nuevamente debajo de el suelo, se dirige a su casa, donde con sumo sigilo y habilidad escala un arbol cerca de esta, se acerca a su ventana, la abre y entra silenciosamente a su habitación, se recuesta en su cama con una sonrisa de satisfacción en los labios después de haber disfrutado de otra noche de su no tan nueva doble vida.

Los rayos de sol entraban por la ventana, dando comienzo a una linda mañana, bueno, linda mañana para los que hayan dormido más de 8 horas - ¡Butters! hijo baja a desayunar - Butters levantaba su cuerpo de la cama como si hacerlo le tomara toda la energía de su cuerpo.

- ¡Ya voy mamá! - el rubio corrió al baño mientras se vestía rápidamente por el camino, se lavo la cara y se vio al espejo, tenía ojeras, pero valían la pena por algo de libertad, bajo a la cocina - buenos días mamá -

La madre de butters lo miro - buenos días hijo ¿Por que demoraste tanto en bajar? - cuestionó

- no encontraba mis zapatillas - mintió, termino rápido su desayuno y salió de casa para caminar a la escuela, que horrible lugar, en la escuela de south park era siempre lo mismo, que bueno que por fin era viernes.

Al otro lado del pueblo, en los barrios más pobres, en una casa llena de drogas, alcohol y basura, se escucha la voz de una niña - ¡Kenny! - golpea la puerta de la habitación - ¡Kenny ya despierta! ¿O es que ya te moriste? - golpea fuerte y repetidamente la puerta - ¡Kenneth voy a llegar tarde y tengo examen! - mientras habla un chico con el pelo muy desordenado abre la puerta.

- perdoname princesa, me quedé dormido - se disculpa preocupado mientras toma el cepillo para peinar a su pequeña hermana, ella solo hace una mueca de dolor porque le está tirando el pelo, su hermano no era el mejor peinando - ya estás lista bonita, anda a buscar tu mochila para que te pase a dejar - y así ambos hermanos salen de casa rápidamente para que Karen no llegue tarde, Kenny pasa a dejarla a la primaria y afortunadamente llegan a tiempo, después se dirige a su escuela con calma, llegando tarde a clases, pero eso a nadie le sorprende.

Las clases pasan normal, con butters ansioso por sus notas, ya que si no sacaba 10 lo castigaban, y ya estaba castigado

Y así transcurrió el día, cuando empezó a caer la noche, butters se preparaba para una fiesta que escucho que habría esa noche, quería salir, necesitaba escapar de su realidad, como cada noche espero a que sus padres se durmieran, salió con sigilo por su ventana y se dirigio a su escondite para cambiarse ropa y maquillarse, Marjorie era su máscara perfecta.

Cuando llegó a su destino, disfruto un tiempo del ambiente, pero lo que no sabía es que esa tranquilidad no le duraría mucho tiempo, no tan lejos de donde estaba vio a uno de sus compañeros de clase, Kenny, ¡oh no! El lo iba a reconocer, tenía que salir de ahí, pero antes de que pudiera hacer nada escucho como una voz conocida hablaba - hey... Linda - butters, bueno, Marjorie, se volteo lentamente a para ver a Kenny - hola guapa ¿Estas sola? - le dijo Kenny mientras se acercaba, había escuchado antes que él era el tipo de chico que coqueteaba con cualquier chica en una fiesta, no esperaba que fuera tan literal, Kenny al ver que la chica no contestaba y solo lo miraba con cara de horror, se incómodo - lo siento ¿Fui muy directo? No quise incomodarte, me llamo Kenny¿Y tú? -

Butters lo miraba sin poder creerlo, tal vez era por la iluminación, o porque Kenny apestaba a alcohol, pero al parecer no lo reconoció - S-soy Marjorie - dijo butters maldiciendose por decirlo tan avergonzado, siempre solía hablar con confianza cuando era Marjorie, pero ahora le aterraba que pudieran reconocerlo.