Tangible o Intangible?
Lo recuerdo con claridad, hace par de años lo perdí, pero no recuerdo que.
Le he preguntado a mis amigos y familiares, conocidos e incluso par de enemigos, y aun no lo encuentro.
Es como cuando mueves algo de sitio en tu cuarto y todo se siente distinto, es imperciptible a la vista, pero golpea en lo profundo de mi corazón.
No extraño a nadie, de hecho, actualmente estoy mejor que antes.He tocado el fondo miles de veces, hasta tengo una foto con él, lo considero un gran maestro y mi mejor amigo.
Hace poco hable con él, lo visité por mi cuenta, se extraño de verme y me preguntó la razón de mi visita.
Le extendí mi mano cordialmente, le comenté que ni yo lo sabia, solo un día me pare en el terminal y compré un pasaje de ida para visitarle, sentí que podría darme una explicación a la terrible sensación de vacio que mi cuerpo consumía.
Se que muchas veces fue su culpa, pero esta vez era diferente. Compartimos un trago y nos vimos fijamente.
-"Esta vez, no se trata de mi"-. Exclamó, en una voz tan baja como el suspiro de mil moscas.
Se ofreció a pagar mi pasaje de vuelta, me despedí y salí.
Y ahi estaba yo, en aquel bus, rodeado de fantasmas, fantasmas cuya formas me recordaban rechazos y experiencias fallidas del pasado, momentos donde pensamos que si y resultaba que no, expectativas altas vestidas con ropa rasgada producto del fracaso rotundo, provocado por vivir imaginando situaciones perfectas.
Llegué a casa, me duché y me acosté, mañana sería otro día luchando con mis deseos y anhelos, los cuales se verian asesinados, como de costumbre, por la cruel y triste realidad.