Mi sexy guardaespaldas || Kookmin

Summary

Dado que sus padres están fuera por trabajo, Jimin un joven de 20 años está atrapado en la mansión familiar de vacaciones con un soldado de las fuerzas blindadas de 35 años, contratado para ser su guardaespaldas por su padre. Está castigado. No hay fiestas, no puede salir, y no puede beber. Todas son órdenes de su padre. -Jk top -Jm bttom -Escenas +18

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Unico

—No puede irte, órdenes de tu padre.— Dice mientras se cruza de brazos y me mira desafiante.

—Pero él no está aquí, y tu no eres quien para decirme que hacer.—Me estaba empezando a enojar.

—Cariño, no te equivoques. Soy yo quien manda mientras tu padre no esté. Y él me dijo que te mantuviera a salvo. Eso significa que no sales de mi vista.—Sus ojos se recorren por mi cuerpo con una mirada penetrante—¿Entiendes, muñeca?.

Como odio a este tipo, lo que tiene de guapo y sexy lo tiene de idiota.

Jungkook se acerca un paso más a mi—No es una opción, es una orden. Tu padre me pagó para que te proteja, y eso es exactamente lo que voy a hacer. No importa si te gusta o no. —Sus ojos se detienen en los míos, desafiándome.—Así que, ¿vas a cooperar o voy a tener que tomar medidas más... drásticas?

—¿A si? ¿Que medidas según tu?

Jungkook sonríe, su mirada se suaviza ligeramente, pero su voz sigue siendo firme —Ah, querido, eres muy valiente, ¿verdad? —Se acerca un poco más — Pero no te equivoques, no estoy jugando. Si no cooperas, te llevaré a tu habitación y te quedarás allí hasta que tu padre regrese.

Una risa seca se escapa de mis labios.

—¿Encerrarme? —repito, inclinando la cabeza con una sonrisa ladeada—. ¿Y qué vas a hacer? ¿Arrastrarme tú mismo?

Jungkook no dice nada. Solo me sostiene la mirada, esos hermosos ojos oscuros mirándome con advertencia.

Así que doy un paso adelante.

Y otro.

Hasta que lo tengo tan cerca que mi pecho casi roza el suyo. Levanto la barbilla, mi rostro a escasos centímetros del suyo, lo suficiente para sentir su respiración mezclándose con la mía. Nuestros labios no se tocan, pero están tan cerca que podría inclinarme un poco más y borrar esa distancia. Sim embargo no lo hago.

La tensión entre nosotros es palpable.

—¿Vas a desafiarme, pequeño?—susurra, su voz ligeramente ronca —¿Realmente crees que puedes manejarme?

—Claro que puedo manejarte —le respondo —. El problema es que tú no sabes cómo manejarme a mí.

El solo suelta una risita, sus ojos brillan de deseo.Se inclina hacia mi, haciendo que su aliento caliente acaricie mi oído.

—Es una apuesta interesante, querido. Pero no me subestimes. Sé exactamente cómo manejarte.— Su mano se desliza por mi cintura y me atrae hacia él, su cuerpo duro presionándose contra el mío.

Y dar aviso sus labios chocan contra los míos con fuerza, como si no pudiera soportar un segundo más. Es un beso demandante, hambriento, lleno de deseo acumulado. Mis manos se aferran a su camiseta, atrayéndolo más hacia mí, como si nuestros cuerpos no pudieran estar lo suficientemente cerca.

Su cuerpo se mueve contra el mío, haciendo notar su erección a través de la ropa, sacándome un gemido.

Mi respiración se vuelve errática cuando sus labios se separan apenas de los míos y se deslizan por mi mandíbula, bajando hacia mi cuello, dejando un rastro de calor ardiente que me hace cerrar los ojos.

Jungkook se detiene en la base de mi cuello, su aliento caliente y húmedo rosando mi piel, sus labios se curvan en una sonrisa perversa. Luego, con una lentitud tortuosa, se desliza más abajo, su boca recorriendo mis clavícula y deteniéndose en el borde de mi pecho. Sus dedos se deslizan bajo la tela de mi camiseta, acariciando mi piel.

—Quiero verte— susurra—Quiero verte desnudo, preciso.

—Si tanto lo quieres, hazlo por ti mismo.— lo reto.

El sonríe divertido para empezar a subir mi camiseta deslizándola de mi cuerpo hasta dejar mi torso al desnudo, el hace lo mimo con la suya récela do asi su torso musculoso. Muerdo ligeramente mis labios.

—Voy a desvestirte y luego...

—¿Luego que? — lo interrumpo.

Se acerca a un centímetro de mis labios. Su aliento caliente me hace temblar — Luego te voy a hacer mío — susurra. —Te voy a hacer sentir cosas que nunca has sentido antes, precioso . Te voy a hacer gritar de placer, te voy a hacer suplicar por más.

—Entonces menos palabras y más acción.—Digo mientras termino de desnudarme por mi cuenta.

Se abalanza contra mi, mientras sus manos tocan mi cuerpo desesperadamente, entre besos y toqueteos nos movemos en dirección a mi habitación y me lanza contra el colchón. Lo miro detalladamente sin perderme ninguno de sus movimientos mientras se desase de su pantalón seguido de su bóxer revelando a si su creciente erección. Y vaya que esta bien dotado, se me hace agua la boca de solo verlo.

Se sube sobre mi cubriéndome con su cuerpo, su erección presionando contra mi, y me besa dejándome sin aliento. Sus manos me acarician, explorando mi cuerpo. Sus besos defienden a mi pecho, su lengua lame mis pesones, los chupa haciendo que mis gemidos aumenten.

—Ahh

Sigue bajando hasta llegar a mi erección, besa la punta para de golpe metérselo a la boca sacándome un gemido gutural.

Sigue chupando hasta que siento ese conocido cosquilleo en mi abdomen y cuando estoy a punto de liberarme se aparta dándome una mirada divertida mientras le miro con reproche.

—Te correrás hasta que este dentro de ti. Pero primero voy a prepararte.

Dice para luego llevar sus dedos a mi entrada, sus dedos se deslizan dentro de mi, explorando mi interior, haciéndome sentir placer, de rrepente se detiene. Me abre las piernas y se coloca entre ellas, listo para entrar en mi.

Si erección presiona mi entrada y lentamente comienza a entrar sacándome suspiros. Su respiración se vuelve más rápida mientras siento su cuero tensarse.

—Mm Joder que apretado estas.

—Ahh mmm

Empieza a moverse lentamente como si lo hiciera de hecho para fastidiarme.

—Más rápido.

Jungkook sonríe, y aumenta su ritmo. Sus movimientos se vuelven más fuertes y rápidos, y su erección se desliza dentro y fuera de mi con una fuerza que me hace gritar de placer. Su respiración se vuelve más rápida.

—Me encanta cómo te sientes alrededor de mí.

— Ah Daddy

Eso parece enloquecerlo porque aumenta sus embestidas a un ritmo bestial, y me encanta. Pronto encuentra mi próstata haciéndome retorcerme de placer, estoy pronto a correrme.

No pasa mucho tiempo antes de correrme manchando nuestros abdómenes, el cuerpo de Jungkook se tensa con anticipación.

—Ah

Suelta antes de correrse dentro de mi, llenándome con su semen mi interior. Sus brazos me rodean, sus labios rozando mi oreja.

Sonrio con diversión y le digo:

—¿Qué le dirás a mi padre ahora?

Jungkook se ríe, un sonido profundo y resonante que me hace sentir vibrar.

—No te preocupes, cariño. susurra, su voz ronca —Me encargaré de él.

—te va matar.— digo con diversión.

—Que lo intente —dice con una sonrisa pícara, besando mi hombro desnudo—. Aunque dudo que me dispare en el desayuno.

—Eso si es que llegas vivo a ese desayuno —le respondo, aún riendo.




La mansión estaba en calma. Demasiado calma.

Jimin dormía plácidamente, aún enredado en las sábanas, su cabello revuelto y su torso expuesto al aire tibio del atardecer. Jungkook, en cambio, estaba ya vestido, junto a la ventana, observando con atención la entrada de la propiedad.

El rugido inconfundible del motor de un auto de lujo lo hizo fruncir el ceño.

—Mierda... —murmuró para sí, al ver el coche negro detenerse frente a la entrada principal.