“Entre Bosques y Serpientes”- Snow & Lucy Gray

Summary

¿Qué hubiera pasado si Snow no hubiera delatado a Sejanus?, Una historia que sigue siendo relatada por Coriolanus, el dejaría su deseo de pertenecer al Capitolio, a la vida "digna" que el había deseado, todo por ella. Snow seguiría con su personalidad y Lucy Gray con la suya, juntos comenzarían una vida llena de problemas pero estando juntos se sienten menos las precariedades.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

El plan.

Era lo único que pensaba, había terminado mi tarea de encerrar a esas horribles criaturas, los Charlajos. Tuve casi un impulso de presionar el botón, para que el charlajo grabara toda la conversación que tuve con Sejanus y de su plan de rebeldía con los del 12, pero no lo hice.

Sejanus no es mi amigo, nunca lo será. Pero no pude simplemente entregarlo al Capitolio como en ese momento pensé, de solo imaginarme la repercusión que eso llevaría, y a Lucy Gray. No dejaba de pensar en ella, nunca pensé que llegaría a tal punto de frenar mis pensamientos ambiciosos y egoístas por ella, podría considerarla un estorbo si se tratase de mi yo del pasado, siendo su mentor en ese entonces, pero ahora no.

Camine hacia la base muy pensativo, los demás me veían pasar y me saludaban, pero no tenía mucho interés en buscar una conversación con ellos. Fui hacía los dormitorios, y me recosté en mi cama, no sabía que pasaría conmigo. Sí el plan de los rebeldes continuaba nunca tendría una oportunidad de volver al Capitolio, de solo recordar a la abuela o a Tigris se me revolvía el estómago, sabía qué la estaban pasando mal, no podía abandonarlas pero tampoco dejaría a Lucy Gray, soy egoísta, lo sé.

Nuestras miradas se cruzaron y me lanzó una sonrisa desgarradora, era encantadora y lo sabía, no podía dejar de ponerme celoso incluso en esos momentos donde estaba en crisis conmigo mismo. Cuando cantaba en repetidas ocasiones nos mirábamos por momentos, no quería que mirara así a alguien más, ella sería mi todo si fuera lo único que se podría decidir en la vida.

Después de una hora Maude Ivory pasó con una sonrisa a las mesas para recoger el dinero, yo subí a el escenario donde vi a Lucy gray con una sonrisa, se la devolví pero no con el mismo entusiasmo, se notaba mi preocupación. Me tomó de la mano y me llevó a los vestidores, Ahí estaban los de la bandada guardando sus instrumentos y platicando entre ellos, nos vieron pasar pero llevé a Lucy Gray afuera de vestidores, en medio de la calle, o parecía más un lugar abandonado y solitario.

-Necesito hablar contigo.- dije con un poco de nerviosismo, solté mi agarre y la miré.

-¿Qué pasó?.- respondió con preocupación.

-Sejanus con otros del 12 están planeando escapar , planean ir al norte donde quedaba el distrito 13. Me lo contó esta mañana, tienen armas y un plan completo pero que podría salir mal.- dije preocupado mientras la miraba, podía ver su rostro también con preocupación.

-No sé qué pasará si lo logran, mi oportunidad de volver se acabaría, las ejecuciones en público aumentarían y la seguridad mucho más, si se llega a enterar el Capitolio cambiarán a la mayoría de agentes de La Paz por otros más estrictos.- lleve una de mis manos a acariciar mi cabello con un estrés evidente.

-¿Qué planeas hacer?, ¿Detendrás a Sejanus?.- preguntó con una preocupación evidente, podía verlo en su rostro y tono de voz.

-No, está tan centrado en el plan que es la cabeza de casi todo, me lo contó ya como un hecho de lo que harán.- la mire con frustración y me senté en el suelo frío. Ella se sentó a mi lado mientras me miraba.

-Tenemos que unirnos.- me dijo mientras me miraba, yo le devolví la mirada incrédulo.

-¿Qué?.- dije sin creerlo.

-No nos quedaremos aquí viendo como torturan a más gente, si hay un plan de escapar yo iré.- dijo Lucy Gray sin dudar.

-Pero es que no hay seguridad en nada, creen que lo pueden lograr pero los pueden descubrir antes de que lleguen. ¿Cómo van a sobrevivir en tierras tan desconocidas?.- dije con un poco de enojo en mi frustración, sabía que era una posibilidad que Lucy Gray se quisiera unir para irse, pero no creí que fuera a pasar.

-No pertenecemos a estas tierras, si hay una posibilidad de ir en grupo hacia una libertad y no suena tan descabellada, yo iré. No te pido que vayas con nosotros, pero sí que me apoyes con mi decisión.- dijo la castaña mientras me miraba con esperanza de que asintiera o dijera algo, para confirmar lo que quería pero no pude decir nada o hacer algún movimiento.

Todo pasó muy rápido, Lucy Gray habló con los de la bandada contándoles el plan a medias pero que tuvieran la seguridad que se irían. Me quedé en una esquina reflexionando todo, pensando si tomé la mejor decisión, pensando en mi futuro y Tigris con la abuela, apenas llegara a la base necesitaba escribirles una carta. Sé que por parte de mi abuela nunca podría aceptarlo, pero por parte de Tigris sé que me apoyaría, ella es fuerte y trabajadora, ahora son dos bocas que alimentar, algo más sencillo para sobrellevar pero la vida del Capitolio no se podrían dar. Dejaba mucho atrás pero era un nuevo comienzo, era como si comenzara a vivir la vida dejándome llevar por lo que siento y no por lo que llevo planeando como meta, prefiriendo la opinión pública.

Lucy Gray me sacó de mi trance, me miró y tomó mi mano, su toque era cálido, casi para llamarlo un poco familiar.

-Todavía te puedes arrepentir, no quiero que te sientas obligado a venir por mí decisión.- dijo entrelazando mi mano con la suya, se veía tan bonita, con esos ojos y ese gesto preocupado.

Con mi otra mano la dirigí a su mejilla derecha y la miré con decisión.

-Esto es lo que quiero.- acerqué mis labios a los suyos, me sorprendió sentir que su respiración se aceleraba un poco, el aire que sacaba era cálido.

Nuestros labios se unieron en un beso lento, se podía sentir el deseo entre los dos y de lo que estaba surgiendo, entre nosotros no podíamos mentir, nunca podría mentirle, pero necesitaba mi tiempo para que supiera todo lo que he pasado. El beso siguió y nuestras lenguas se unieron para hacer el beso más profundo, sentía el calor que estaban desprendiendo nuestros cuerpos. Nos estábamos entregando toda nuestra confianza, una nueva vida empezaría y posibilidades de un noviazgo no eran tan lejanas.

Lleve mi mano a su cintura acercándola más a mi, no quería que se terminara este momento pero Maude Ivory nos encontró, soltó un susto de sorpresa y se fue por dónde vino. Lucy Gray fue la primera en separarse con una sonrisa avergonzada, yo todavía la sostenía de la cintura y me miró con una sonrisa.

-Creo que tengo que ir a ver que era lo que ocupaba, no quiero que se enfade por dejarla.- dijo todavía avergonzada, podía ver su mirada y seguía con un gesto de deseo, mirando mis ojos y labios al mismo tiempo.

Me costó soltarla pero cuando pude fue a buscar a Maude Ivory por donde se fue, no sin antes darme una sonrisa, no sé si podría controlar mi corazón la última vez que la vea. Después de unos minutos me despedí de Lucy Gray y los de la bandada, Maude Ivory me miraba un poco celosa mientras abrazaba a Lucy Gray pero lo único que me causó fue una sonrisa.

Camine exhausto hacia la base, muchos habían regresado y otros seguían en el comedor conviviendo, yo me fui directo hacia mi cama, me quité las botas y la camisa. Me recosté en la cama mirando hacia arriba, estaba pensativo pero no arrepentido, pasaron unos minutos y decidí levantarme a hacerme al baño. Cuando salí camine al baúl de mis pertenencias, saqué papel y una pluma, se senté en la cama para pensar qué palabras podría escribirle a Tigris.

Tal vez un "Hola, me iré con la chica que fui su mentor hace unos meses, viviré como un furtivo el resto de mis días y las abandonaré". Pensé sarcásticamente pero eso no funcionaría, estaba demasiado cansado para pensar en algo más.

Me recosté en la cama dejando por un lado el papel junto a la pluma, pensé que me tomaría minutos pensar en algo que escribir pero me quedé dormido. Parece que ganó el No procrastinar. Dormí con el corazón acelerado sabiendo que mañana cambiará todo para siempre.

Muchos sucesos de lo qué haría se me vinieron a la mente, el más loco era escapar con Lucy Gray, pero ella nunca dejaría a su bandada y yo no dejaría a lo que pudiera considerar mi familia.

Preferí dormirme y dejar de pensar, después de un rato que quedé dormido alguien me despertó, era uno de mis compañeros diciendo que irían a cenar y después al quemador.

Me levanté sin ánimos pero de recordar que Lucy Gray daría su espectáculo me puso después mejores humos, Vi a Sejanus de lejos en otro comedor pero no volví a mirarlo, estaba algo enojado por su plan pero ya no era mi problema en lo que se metiera. Terminando, todos se dirigieron al quemador, la brisa de la noche se sentía fría pero con llegar al quemador empezó a sentirse ese calor abrumador de la gente bebiendo en un lugar tan pequeño.