El fallo de Cupido

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Summary

Capítulo 1 – De vuelta a Canadá: Bianca, una joven canadiense que estudió en Colombia gracias a una beca, se prepara para su graduación de secundaria. Nerviosa y emocionada, asiste a la ceremonia donde recibe su diploma y descubre que, gracias a su esfuerzo, puede continuar sus estudios en una prestigiosa universidad en Canadá. Emocionada, regresa a su país natal y se reencuentra con su familia y sus viejas amigas. Sin embargo, pronto nota que no todo será tan fácil: mientras intenta adaptarse a la universidad, percibe actitudes extrañas en algunas personas, especialmente en su amiga Andy, presagiando que alguien más, un chico llamado Marcus, cambiará su vida.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Chapter 1

Capítulo 1: De vuelta a Canadá

Una chica llamada Bianca se fue a estudiar a Colombia gracias a una beca. Aunque estaba feliz por la oportunidad, a veces sentía nostalgia de su país natal, Canadá, y de su familia que no veía desde hacía años. Esa tarde, mientras miraba por la ventana de su dormitorio en la residencia estudiantil, pensaba en todo lo que había pasado durante sus estudios.

Estaba nerviosa porque al día siguiente sería su graduación del último curso de secundaria. Era un momento muy esperado: pronto comenzaría la universidad, pero todavía no sabía qué carrera elegir. Tenía tantas dudas en su cabeza que, mientras doblaba cuidadosamente su ropa de graduación, imaginaba cómo sería caminar hacia el escenario con todos aplaudiendo.

Cuando cayó la noche, decidió acostarse temprano. Apenas podía dormir por la emoción, pero al final cerró los ojos, soñando con un futuro brillante.

A la mañana siguiente, el sonido del despertador la hizo saltar de la cama. Se vistió con calma, revisando que todo estuviera perfecto. Bajó a desayunar con prisa, casi sin probar la comida, y salió corriendo hacia el salón de eventos donde se celebraba la graduación.

Al llegar, se encontró con un ambiente lleno de emoción: globos, flores, música suave y estudiantes charlando nerviosos. Saludó a todos con una gran sonrisa y tomó asiento en la primera fila. La ceremonia comenzó con un discurso largo y emotivo de los profesores, que recordaron los logros de la promoción.

Después de un rato, llegó el momento más esperado: llamar a cada estudiante para entregar los reconocimientos. Cuando pronunciaron su nombre, Bianca sintió un nudo en la garganta. Subió al escenario con paso firme, aunque por dentro le temblaban las piernas. Al recibir su diploma, los aplausos resonaron con fuerza.

Pero la sorpresa fue aún mayor cuando el director anunció que, gracias a su esfuerzo y beca, tenía la oportunidad de estudiar en una prestigiosa universidad de Canadá, el país donde había nacido. Bianca no pudo evitar sonreír con lágrimas en los ojos. Sentía que la vida le estaba dando una segunda oportunidad para volver a sus raíces.

Ese mismo día, al regresar a casa, Bianca subió corriendo a su cuarto. Llenó la maleta de ropa, libros y recuerdos que había guardado durante su estancia en Colombia. Cada prenda que metía le recordaba un momento vivido, y eso la hacía emocionarse todavía más.

Horas después, se encontraba en el aeropuerto. El bullicio de los viajeros la rodeaba, pero ella solo pensaba en reencontrarse con su familia. Subió al avión, y tras despegar, los nervios y el cansancio la vencieron. Se durmió profundamente durante tres horas.

Cuando despertó, escuchó al piloto anunciar que ya habían aterrizado en Canadá. Miró por la ventana: la ciudad estaba cubierta por una ligera nevada que hacía brillar las calles. Bianca fue la última en salir del avión, corriendo con emoción hacia la salida.

Pidió un taxi y, con el corazón latiendo a mil por hora, llegó a la casa de su familia. Apenas abrió la puerta, la recibieron con abrazos, risas y lágrimas de alegría. Bianca se sintió más feliz que nunca; por fin estaba de vuelta en casa.

Esa noche no pudo dormir. La emoción de volver a empezar en una universidad en Canadá, y además reencontrarse con sus amigas, la mantenía despierta.

Al amanecer, se levantó con toda la energía del mundo. Estaba convencida de que ese sería el mejor día de su vida. Sin embargo, pronto descubriría que las cosas no serían tan fáciles como imaginaba.

En la universidad, Bianca saludaba a todos con entusiasmo, pero se dio cuenta de que algunos hablaban a sus espaldas. Intentó ignorarlo y mantener la sonrisa. Minutos después, se encontró con sus viejas amigas Amanda y Andy, a quienes no veía desde hacía mucho.

Bianca: ¡Cuánto tiempo sin verlas! Las extrañé muchísimo.

Amanda: Nosotras también. ¿Cómo te fue en Colombia?

Bianca: Muy bien, aprendí mucho. ¿Y a ustedes?

Amanda: Excelente, ¿verdad, Andy?

Andy: Sí, nos fue bien… Bueno, si no les molesta, me voy. ¡Adiós!

Bianca: ¿Qué le pasa a Andy? No me pareció muy contenta de verme.

Amanda: No sé, nunca había actuado así…

Bianca se quedó pensativa. No podía entender por qué Andy estaba tan extraña. Lo que no sabía era que no se trataba de ella, sino de alguien que estaba a punto de cambiarlo todo: un chico llamado Marcus.