Chapter 3
Capítulo 3: El chico nuevo y la apuesta
La universidad estaba más alborotada de lo normal. Desde temprano, todos los estudiantes murmuraban en los pasillos y miraban hacia la entrada principal.
Amanda: ¿Qué estará pasando?
Bianca: No sé, parece que esperan a alguien.
Andy: Vamos, que me da curiosidad.
En ese momento un auto negro y elegante se estacionó frente a la universidad. De él bajó un chico alto, de cabello negro, piel blanca y ojos marrones que parecían observarlo todo. Su forma de caminar llamaba la atención: confiada, casi desafiante.
Estudiante 1: ¡Qué guapo es!
Estudiante 2: Escuché que viene transferido.
Estudiante 3: Seguro todas van a querer estar con él.
El profesor de ciencias apareció poco después con el chico.
Profesor: Chicos, les presento a su nuevo compañero, Bryan. Espero que lo reciban con respeto y le ayuden a adaptarse.
Bryan: (asintiendo con una leve sonrisa) Un gusto.
No dijo más y fue a sentarse al fondo, manteniendo cierta distancia. Nadie sabía que Bryan había hecho una apuesta con sus amigos antes de mudarse: debía enamorar a una chica de la universidad y luego dejarla, como un juego.
—Seguro no duras ni un mes— le dijeron sus amigos.
—Apostemos… voy a conquistar a la chica más difícil— respondió Bryan, confiado.
Durante los días siguientes, Bryan comenzó a acercarse a Bianca. Caminaba “casualmente” por los pasillos cuando ella estaba, la ayudaba con libros, le hacía preguntas y se interesaba por sus gustos. Todo parecía natural, pero cada acción estaba planeada para cumplir la apuesta.
Bianca, aunque se sentía incómoda algunas veces, comenzó a confiar en él y a disfrutar de su compañía. Amanda y Andy la observaban preocupadas, sin saber que todo formaba parte de un plan secreto.
Finalmente, llegó el momento en que la apuesta debía terminar. Bryan estaba caminando con Bianca hacia la salida de la universidad, y decidió confesar lo que sentía, aunque sabía que solo era parte del juego.
Bryan: Bianca… quiero decirte algo.
Bianca: ¿Qué pasa?
Bryan: La verdad… todo comenzó como una apuesta. Tenía que acercarme a ti y… bueno, lo hice. Pero algo cambió mientras te conocía. Me gustas de verdad.
Bianca se quedó sin palabras, sorprendida por la sinceridad en su voz. Durante unos segundos, todo pareció detenerse: el ruido de la universidad, las risas y pasos de los demás, nada importaba.
Bianca: (susurrando) ¿De verdad?
Bryan: Sí… y no quiero que esto sea solo un juego.
Sin pensarlo más, Bryan se acercó y la besó suavemente. Bianca, aunque sorprendida al principio, respondió con timidez. Fue un beso largo, dulce y lleno de emociones que ambos habían estado reprimiendo.
Amanda y Andy, que los observaban desde lejos, se acercaron después y sonrieron, felices de ver a su amiga con alguien que parecía genuino.
Andy: ¡Por fin!
Amanda: Me alegra que todo haya terminado bien.
Desde ese momento, la apuesta había quedado atrás. Bryan y Bianca comenzaron a conocerse de verdad, y aunque la amistad con Amanda y Andy seguiría siendo importante, ahora había un nuevo capítulo en sus vidas, lleno de emociones auténticas.