CapΓtulo 1. Cuando el enojo me atrapo
Nunca voy a olvidar la primera vez que me enojΓ© de verdad. No era un simple βme molesta estoβ o un βme puse bravo un segundoβ, noβ¦ era un enojo gigante que parecΓa vivir dentro de mΓ y no querΓa salir. Era como si mi corazΓ³n estuviera haciendo un tambor gigante y mi cabeza estuviera llena de chispas que no paraban de saltar.
Todo empezΓ³ un dΓa normal. Estaba haciendo mi tarea, concentrada, cuando alguien dijo algo que me sacΓ³ de quicio. No era nada tan grave, pero mi cuerpo reaccionΓ³ como si fuera el fin del mundo. SentΓ calor en el pecho, la cabeza me dolΓa un poco y mis manos se apretaban sin que yo quisiera. QuerΓa gritar, llorar, salir corriendoβ¦ pero nada de eso parecΓa suficiente.
Me fui a mi cuarto y cerrΓ© la puerta. RespirΓ© hondoβ¦ y fracasΓ©. ContΓ© hasta diezβ¦ y mi mente no dejaba de dar vueltas. GolpeΓ© la almohada, apretΓ© los puΓ±os, me tumbΓ© en la cama, me levantΓ© otra vezβ¦ Todo estaba mal. No sabΓa cΓ³mo calmarme, y lo peor era que no entendΓa por quΓ© me sentΓa asΓ.
Mientras me miraba en el espejo, vi mis ojos rojos y mi cara caliente. Me dije a mΓ misma: βEsto no es normal, ΒΏquΓ© me pasa?β Pero con el tiempo aprendΓ algo importante: no es que estΓ© mal sentir enojo, es que no sabΓa manejarlo todavΓa. Ese fuego dentro mΓo no era enemigo; era una seΓ±al de que algo me importaba demasiado.
PensΓ© en todo lo que me habΓa hecho sentir esa rabia. Me di cuenta de que muchas veces no explotamos por cosas grandes, sino por pequeΓ±as cosas acumuladas. Una palabra, un gesto, una injusticiaβ¦ todo se va acumulando hasta que llega un momento en que tu cuerpo y tu mente no pueden mΓ‘s. Ese fue mi primer fuego, pero no el ΓΊltimo. Y aprendΓ que nadie se salva de sentirlo. Todos tenemos nuestros momentos de explosiΓ³n.
Al final de ese dΓa, me sentΓ© con una libreta y empecΓ© a escribir. EscribΓ lo que sentΓa, lo que me habΓa hecho enojar, cΓ³mo reaccionΓ© y cΓ³mo me hubiera gustado reaccionar. Fue la primera vez que entendΓ algo clave: si no le das salida a tu enojo, se queda adentro y duele mΓ‘s.
Ese dΓa no lo solucionΓ© del todo, pero aprendΓ algo que nunca voy a olvidar: el enojo va a aparecer siempre, lo que importa es quΓ© haces con Γ©l. PodΓ©s dejar que te queme y te haga explotar, o podΓ©s aprender a usarlo, a transformarlo en fuerza, en palabras, en acciones que te ayuden a mejorar o a defender lo que te importa.
Y yo decidΓ que querΓa aprender a controlarlo. No para dejar de sentirlo, sino para que ese fuego deje de atraparme y se vuelva un motor para ser mΓ‘s fuerte y mΓ‘s tranquila al mismo tiempo.