Prólogo
En el tranquilo pueblo de Driwer, dónde la cotidianidad se mezcla con la calma de sus paisajes, en este pueblo tan tranquilo esta historia tendrá lugar. Aquí no hay lugar para lo paranormal, los extraterrestres o las brujas ¿Y asesinos? No lo creo. Sin embargo, en medio de las rutinas y la aparente normalidad de este pueblo existe el chico que se convierte en nuestro protagonista y él… él se enamora. Aunque pueda parecer un tema común, todos sabemos que es inevitable no hablar del amor y lo que sucede a su alrededor, tomamos decisiones influenciadas por nuestras emociones, pero ¿Por qué las consecuencias de actuar bajo las influencias del amor son tan dolorosas? ¿Por qué somos más vulnerables cuando esto pasa? Contemplamos y admiramos, tanto que ello podría hacer que perdamos la cabeza. En esta historia el vínculo afectivo que se puede dar por nuestro amor ciego es el que juega un papel fundamental. En Driwer puedes enamorarte, aquí cada vez que tu corazón se acelera por amor se desencadena un torbellino de emociones que avivan los sentidos de aquellos dispuestos a explorar sus enigmas más profundos y dispuestos a salir heridos.
Esta historia relata cómo nos enamoramos profundamente y damos todo por esa persona, cómo un corazón embrujado es el que toma el volante y nos lleva directo al acantilado mientras estamos felices por ello.
Mi corazón vulnerable ha bebido la posición de tus palabras.
¿Alguna vez las dijiste?
Sigo el camino que señalaste, solo porque fuiste tú el que lo señaló.
¿Fue tu dedo o el mío?
He tropezado muchas ya en este camino.
¿Curarás mis piernas heridas para seguir avanzando?
Estoy ciego ante tí, solo escucho el palpitar de mi corazón.
¿Podrías quitarme las vendas?
Ya nada de mí sirve ahora.
¿Podría amar y no amarte?