The IceLands - Vol.1

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Summary

La misteriosa llegada de dos principes a un planeta frio y congelado, Entre el misterio, la angustia ellos Tratarán de sonbrevivir, Aunque no será por el frio..

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

En un Planeta Desconocido.

El viento frío siseaba entre los árboles secos de la loma.

La nieve era tan densa y espesa que parecía cubrirlo todo con una manta blanca y pesada. Dos hombres principes, ambos de 16 años estaban acostados en el suelo, aturdidos, sin saber cómo habían llegado a ese lugar.

Girasol se puso de pie primero. Sus puños temblaban, no se sabía si por el frío o la ira, y sus ojos brillaban con cólera contenida.

—¡Diablos, príncipe! —gruñó—. ¿Cómo hemos llegado aquí?

Glace lo miró, todavía confundido, y negó con la cabeza.

—No lo sé… Fue enviado a este mundo… ¡Maldita sea! —empujó fuertemente la nieve, de modo que un puñado de ella quedó flotando en el aire.

Nadie habló unos segundos. Sólo se escuchaba el frio y el silencio en tomo a ellos.

—Tendremos que buscar algún lugar en el que quedarnos —volvió a hablar Girasol, mirando en tomo suyo—. Aquí no viviríamos mucho tiempo.

—Sí… príncipe —le respondió Glace—. Tendríamos que esconderse, al menos esta noche.".

Ambos fijaron la vista en una masa brillante que destacaba en la distancia: un enorme bloque de hielo que se observaba como una muralla en medio de la nada.

—Mira eso —dijo Girasol—. Es gigantesco.

—Exacto —contestó Glace con un poco de esperanza—. Vamos, tal vez podamos construir algo a partir de ahí.

Pero Girasol frunció el ceño y desvió la mirada.

—No. Prefiero quedarme solo y empezar desde cero.

—¿Qué? ¿Por qué? —preguntó Glace, sorprendido—. ¿Sucede algo?

—No… no quiero estar contigo —le dijo Girasol, suavemente—. Buscaré mi propio camino.

—¡Pero ven! —insistió Glace, abriendo los brazos—. Si exploramos juntos será más fácil sobrevivir.

—No, disculpa… no puedo estar contigo, ¡Ya sabes lo que sucedio entre nosotros!.

El viento le llevó esas palabras. Y así, cada uno se fue por un camino diferente.

Al caminar por la nieve Glace, resoplaba de frustración.

—Ese egoísta Girasol… —se reconvirtió a sí misma—. Pero le voy a enseñar que puedo sobrevivir. A lo mejor algún día cambiare de parecer.

Girasol, por su parte, bajaba la colina con los puños apretados y mirada airada.

—Ese inútil… siempre pensó que estaría con él. Le voy a enseñar lo contrario. Yo seré mucho mejor, aunque tenga que hacerlo yo solo.

La ventisca rugía a su alrededor. No lo sabían, pero su desacuerdo apenas era el principio de lo que les esperaba en Este Frio y misterioso planeta.