❁ TWD — Bajo las sombras del santuario. || Negan.

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Summary

En un mundo devastado por los muertos vivientes, Negan y Abyzou lideran con astucia y fuerza un grupo de sobrevivientes, navegando entre alianzas peligrosas y traiciones inesperadas. Mientras Negan lucha con su temperamento y su oscuro pasado, Abyzou demuestra ser la estratega que mantiene unido al grupo. Entre saqueos, enfrentamientos y secretos, surge una conexión intensa y compleja entre ellos, donde la lealtad y la atracción se entrelazan. Sin embargo, las amenazas externas y los juegos de poder internos ponen a prueba su vínculo, obligándolos a tomar decisiones que podrían salvarlos… o condenarlos para siempre.

Genre
Romance
Author
௮ B.
Status
Complete
Chapters
92
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Capítulo 01.


Gustavo se encontraba de rodillas detrás de la caja registradora de lo que alguna vez fue un minimarket. Habían pasado meses, quizá años, desde que la sociedad había colapsado por la epidemia zombie que se propagó implacable. Con cuidado, sacaba algunas cosas escondidas debajo del mostrador: un puñado de baterías, vendajes comunes e incluso una pequeña bolsa de gomitas ácidas caducadas que guardó en su mochila, pues todo tenía valor en aquel mundo desolado.

El silencio se rompió abruptamente con un golpe estruendoso en la puerta principal.

Wow, wow, ¿qué tenemos aquí? Una rata en mi tienda… La voz era grave y burlona. Un hombre alto, con chaqueta de cuero y un bate de béisbol con púas apoyado sobre sus hombros, entró con una seguridad imponente. En el mango del bate, una inscripción: Lucille.

Gustavo se quedó inmóvil, escondido detrás de su pequeña barricada improvisada, pero era evidente que ya había sido descubierto.

Sal de ahí, pequeño roedor grosero… ¿No sabes que es de mala educación irrumpir en las tiendas de otra persona? —El hombre avanzó lentamente, golpeando la vitrina con Lucille, y el estruendo resonó por todo el local—. Sal o te haré salir a patadas, cabrón.

Gustavo sabía que no tenía sentido seguir escondiéndose. Con lentitud, levantó las manos, mostrando que estaba desarmado.

—Wow… ¡Y es una rata grande, eh! ¿Qué estás haciendo aquí? Espera… dame un momento, conozco esa cara… especialmente esos jodidos ojos grises —dijo señalándolo con el bate, arqueando una ceja con sonrisa burlona—. Berlingeri. Te vi en muchas revistas de negocios, con tus padres y eso… Veo que el dinero no te salva el trasero de algunas cosas, eh.

—No suelo dar autógrafos ni fotos a los fans, solo quiero irme… —respondió Gustavo, balanceando su mochila sobre uno de sus hombros.

El hombre soltó una risa seca y cruel:

—No soy fan, estúpido. A decir verdad, siempre me han disgustado los millonarios como tú… —Negan, como pronto se presentaría, apoyó su espalda contra la pared, bloqueando el paso de Gustavo—. Ya te dije que solo quiero irme, no me estoy llevando nada… —dijo Gustavo, dando un paso adelante, pero se detuvo al sentir el balanceo amenazante del bate.

—No, no, no te puedo dejar ir ahora… no, ya sabes lo peligrosas que son las plagas como tú, una sola rata puede reproducirse y enfermarnos a todos. —Negan levantó el bate sobre su cabeza, listo para golpear, pero se detuvo abruptamente, quedando inmóvil cuando escuchó el cargador de un arma detrás de él—.

—Ya escuchaste a mi hermano… Nos vamos ahora. —una voz femenina y aguda resonó, presionando el cañón de una Glock19 contra la parte posterior del cuello de Negan. Él se giró y vio a la joven: cabello castaño claro, piel pálida y ojos grises que lo atravesaban como dagas. Era Abyzou, la hermana de Gustavo.

El bate permaneció inmóvil sobre la cabeza de Negan, sus ojos marrones evaluaban a Abyzou mientras ella mantenía firme el arma contra su cuello. Una sonrisa lenta y burlona se extendió por su rostro.

—Ah, una niña pequeña con un pequeño juguete… Sabía que los ricos y famosos, tarde o temprano, serían difíciles de tratar, pero ¿tan difíciles como ustedes…? Tienes agallas para hacer eso, muñeca. —dijo él, con su tono sarcástico y desafiante—. Parece que la niña quiere jugar a pisarle la cola al tigre… ¿Vas a apretar el gatillo, belleza?

Uno de sus hombres; Simon dio un paso, pero Negan lo detuvo con un gesto.

—No te preocupes, Simon. Parece que solo tenemos una situación familiar aquí. No hay necesidad de alarmarse, todavía. ——Negan bajo a Lucille lentamente.

—Entonces, ¿cuál es el problema, cariño? ¿Vienes a salvar a tu hermanito o a unirte a la diversión? Porque las cosas pueden ponerse interesantes muy rápido, y no quiero que te pierdas nada. —Negan inclinó levemente la cabeza acortando la distancia, dejando que el cañón rozara su piel—. Tienes un extraño y delicioso olor a rosas… Interesante. Por cierto, soy Negan.