the watchman

All Rights Reserved ©

Summary

Yan, un estudiante de medicina, inicia su carrera en su ciudad después de haber terminado la Universidad, por lo cual, al iniciar con su primer trabajo empezó su cambió de vida de un registro. Nunca pensó que llegaría su tormento de manera tan fuerte, viendo como alguien lo vigila o el mismo se convirtió en "El Vigilante".

Genre
Mystery
Author
Marbella
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Mi Inicio

Alguna vez te preguntaste, ¿Que se siente ser vigilado por alguien? Tal vez te sentirías incómodo, e incluso no te gustaría que lo hagan porque ver que alguien te vea todos los días te produce miedo. Pero ... Que harías si te digo que ese vigilante eres tu mismo, ¿entenderias? O no? Bueno...

Yan, después de terminar la universidad y estudiar medicina que tanto le pasionaba, empezó en la búsqueda de trabajo, sí, ese momento complicado, por lo cual lo consiguió en un Hospital demasiado grande de la ciudad aunque no lo creas, lo pacientes eran demasiados y el lo vio como una oportunidad. Entro como Doctor, y para el era algo sumamente importante, iba iniciar al día siguiente y debía estar preparado aunque nervioso.

Yan - Creo que es algo estúpido de mi parte pensar en nervios - pensaba mientras estaba hechado en su cama. - llamaré a mi madre para contarle la buena noticia

Madre de Yan - Hola?

Yan - Mamá, soy yo, Yan, perdón por la llamada inesperada cambie de número de teléfono...

Madre de Yan - Está bien hijo, no te preocupes, ¿cómo te encuentras?

Yan - Bien mamá, ya conseguí trabajo después de días y te llamaba para contarte. No sabes ¡Cuanto te extraño!

Madre de Yan - Qué bueno hijo, yo también, ya debo cortar, ahora mismo festejaremos el cumpleaños de tu hermana y la casa está de fiesta. Cuídate y con cuidado - colgó el teléfono.

Yan - Madre, deseale feliz cumpleaños de mi parte, dile que... la quiero... - escucho el sonido de la llamada terminada

Su madre corto la llamada demasiado rápido, se quedó con las palabras aunque tenía que pensar en su trabajo, y no debía estar triste por lo mal que se llevaba con su hermana. Decidió salir a comer, pero solo, sus amigos ya tenían trabajo y la verdad salían demasiado tarde.

Camino hacia un cafetería que quedaba frente a su cuarto, pero decidió ir a otra calle donde vendían comida china, era un restaurante que le llamaba la atención por el sabor delicioso de la comida y ese olor que lo atraía. Entro tranquilo y se sentó, el lugar estaba cálido

Yan - Buenas noches, me da un plato de arroz frito con pollo.

Mesera - Si, ahora mismo traemos su comida

Se quedó esperado sentado en la silla, mirando su teléfono, hasta que llegó la mesera y le entrego su pedido. Comenzó a comer y se le ocurrió por la cabeza buscar información sobre el hospital donde empezará a trabajar

Yan - ¿Quien sabe? Tal vez, encontremos algo misterioso - murmuraba en voz baja, mientras pasaba la comida por su garganta.

Al investigar no encontró nada, más que solo información de la fundación del hospital y como desde entonces ayudo a muchas personas a poder tener sus citas médicas a tiempo, por lo grande que era y la oportunidad de trabajo que les brindaba a los estudiantes de medicina, que ahora mismo buscaban trabajo para ejercerlo. Cuando termino de cenar, dejo el dinero de la cuenta y se retiró, tenía planes de llegar a su cuarto y descansar porque mañana empezaría su trabajo y lo quería hacer con la mejor actitud posible, camino hasta su departamento, subió las escaleras e ingreso a su cuarto, se cambió de ropa y se hecho a dormir, pero en la madrugada escucho su teléfono timbrar :

Yan - Hola? ¿Quién es? - preguntaba mientras apenas se recuperaba del sueño.

Andrea - Yan? Eres tu? Soy Andrea tu hermana...- con voz baja y nerviosa

Yan - Hermanita? Andrea? - sobre salto de su cama con nervios.

Andrea - Perdón por llamarte tan tarde, gracias por felicitarme, mamá me contó que me enviaste saludos. La verdad no podía dormir, y conseguí tu número desde su teléfono.

Yan - Andrea, se que no hablamos desde que ya no estoy en casa, y desde lo sucedido, pero te quiero hermanita eres todo lo que tengo y no sé que haría...

Andrea - Yan, perdóname, si no fuera por mi culpa... no estarías fuera de casa, y yo no debía haberte dicho todo, todo lo que dije. Creo que mejor debo cortar , debo dejarte... - lo decía mientras lloraba desesperada.

Yan - Andrea, ¡No! No, hermanita por favor, no me cortes la llamada, no sabes cómo me siento ahora de escucharte, por favor, aún no cortes. - hablaba de manera preocupante mientras se levantaba de su cama para sentarse.

Andrea - Está bien - con tono seguro - Desde lo que pasó aún no me siento bien, sien- siento que me vigila, siento que- que quiere matarme...

Yan - Hermanita, no lo hará, te prometo que no lo hará, sabes que no lo permitiré ¿Papá te sigue llevando a la secundaria, o no?

Andrea - Sí, el sigue llevándome para protegerme, aún no me recupero ¡ Quiero mi vida de antes Yan! ¡La quiero devuelta! - entre sollozos y gritos

Yan - ¡Por favor!, quisiera que todo vuelva, pero no sé puede, sabes que estaré para ti, no estaré en casa pero yo...yo te protegeré por favor, no llores Andrea . - entre lágrimas - sabes que hubiera hecho lo posible para encontrarlo y hacerlo pagar por lo que te hizo, pero no puede y me siento inservible. No fue un buen hermano, ¡¡Debí protégete!!.

Andrea - No, Yan, no es tu culpa, hermano te quiero ya debo cortar, por favor ya no quiero seguir hablando más, déjame cortar... Por favor - con tono calmada

Yan - Yo también te quiero hermanita, por favor perdóname, ya no llores, la siguiente semana iré a verte, por lo menos dejame verte .

Andrea - Si Yan - corta la llamada

Yan, no podía dormir desde esa hora, los recuerdos le invadieron, su corazón latía tan fuerte y su rostro pálido y su conciencia lo invadía de culpa, consumiendo todo sus pensamientos, pero...tenía que dormir, porque mañana tenía que trabajar y era algo que no podía cambiar.

A la mañana siguiente, se despertó temprano, tomo sus cosas listas y salió de su departamento para poder dirigirse al hospital, tomo un auto que lo ayudo a llegar rápido e ingreso presentando sus documentos, al momento de entra se dirigió a recepción. Ahí estaba una Enfermera, de unos 30 años aproximadamente y se acercó para preguntarle, sobre su inicio en el hospital.

- Señorita, buenos días viene por el trabajo de doctor el día de ayer...yo quería saber...

Enfermera - Eres el nuevo Doctor, ¿Verdad? buenos días, camina de frente, volteas a la esquina y ahí estará tu consultorio, gracias.

Yan se dió la vuelta y se dirigió a la esquina, la verdad le sorprendió lo apresurado que le informó la Enfermera pero no dijo nada y siguió.

- Qué rápido, la verdad no me imagino como será mis días aquí - pensaba mientras se dirigía a su nuevo consultorio.

Cuando ingreso, se sintió nervioso ver cómo todo estaba tan limpio y los documentos agrupados por secciones, como también los libros de informácion y las recetas médicas. Se sentía feliz, pero no sabía cómo reaccionar y empezar ahora que ya tenía todo frente a sus ojos. Empezó a revisar las recetas médicas cuando una paciente toco a su puerta :

- Buenos días, Doctor, el día de hoy vine porque no me encuentro bien de salud, ¿cree poder resetarme algo para el dolor de espalda y cabeza?

Yan la vio, y noto que estaba bien pálida, y en sus ojos se mostraba una inquietud, y falta de nutrición y sueño.

Yan - ¿Se está alimentando bien señora? - con tono preocupante.

- No, Doctor- desesperada - como quiere que coma si, si, siento que me estoy volviendo loca - soltó una carcajada mientras trataba de tocarlo de una forma escalofriante.

Yan - Us- usted está muy enferma, creo que se equivocó de consultorio, ¡retirese! - con todo asustado, mientras se levantaba de su silla.

La señora se retiró, de manera tan tranquila completamente como si no hubiera pasado nada, cerro la puerta. Yan aún no entendía que le pasó, era su primer día y ya se sentía totalmente asustado. Luego de unos minutos ingreso una enfermera en su consultorio y le informo que era una paciente loca, al parecer escapó de un manicomio y llegó aquí.

- perdón Doctor, debió llevarse un susto por tremendo caos que vio y vivió.

Yan - si lo sé, gracias por informarme, creo que algunas personas no se dan cuenta de el tipo de gente que ingresa.

- Si, bueno Doctor, lo dejo cuidese y cualquier cosa puede informarnos , los de resepción harán bien su trabajo porque el Jefe está muy enojado desde hace dias - con tono tranquilo.

Yan - Gracias, igualmente - mientras tomaba un libro

- Por cierto, ¡Bienvenido! - cerro la puerta.

Luego de un tiempo, llegó la hora del almuerzo. Yan estaba alistándose para salir cuando le tocaron la puerta.

- Quién? - pregunto asustado.

- Doctor, le trajimos su almuerzo, espero le guste - desde el otro lado de la puerta.

- Gracias, puede ingresar.

Era un joven, con ropa de cocinero :

- Aquí está, disfrute del paladar del día de hoy Doctor, cualquier consulta avisa a resepción.

- No sabía que aquí daban almuerzo, pensé en salir - con tono nervioso, mientras acomodaba sus cosas.

- Es algo que sucede con los nuevos Doctores, siempre se olvidan de avisar, no se preocupe

Yan se quedó sin palabras, cuando el mesero lo miraba y se dirigió a preguntarle:

- ¿Algo más Doctor? - con tono serio

- No, gracias...puedes retirarte, muchas gracias - mientras se sentaba y agachaba la cabeza.

- Bien.

El mesero cerró la puerta y Yan, sintió escalofríos, pero decidió comer porque pronto tal vez, solo tal vez, entre un paciente loco a preguntarle algo o decirle cosas que no el sabía que estaba para escuchar. Empezó a comer, sentía mucha hambre y lo más raro era que...todo el hospital estaba en silencio pero no lo tomo importante, después del almuerzo fue llamado para ayudar en una cirugía, luego fue preguntar a resepción que paciente le tocaria, después del susto de mañana ya necesitaba saber con que tipo de persona iba a lidiar, pero, no fue tan peligroso, después estuvo atendiendo a más pacientes hasta que llegó la noche y empezó a alistar sus cosas.

- Falta que me digan, "También se pueden quedar a dormir en el hospital" JAJAJAJA - hablo con tono burlona.

Mientras se movía a salir, escucho por un micrófono que indicaban que ya podían salir del hospital y venir a las 7: 00 am al día siguiente.

- Excelente! - exclamó mientras salia de su consultorio, camino hacia la salida donde todos salía, mientras se dirigía a la puerta recordó que no logro hacer amigos y conocer a alguien para preguntarle sobre el hospital después del día pesado que tuvo.

- Mañana será - pensó.

Tomo un auto que pasaba justo como símbolo de suerte, por el camino, se bajó cerca de la cafetería pidió un café caliente acompañado de dos empanadas de carne y se sentó a cenar. Cuando termino, camino hacia su departamento, subió las escaleras habrio la puerta de su cuarto e ingreso, se fue a tomar un baño de lo cansado y estresado que estaba, se cambió rápido y durmió para el día siguiente...