Refugio de Espinas

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Summary

Escarlata era el paisaje tras surcar los zarzales y, tan penetrante como una púa, el perfume de las rosas, impregnaba todo el lugar con una abrumadora presencia. Eso debería haber sido suficiente advertencia para que él se mantuviera al margen, sin embargo, cuando te deslumbras por los pétalos de las rosas, olvidas lo punzante que son las espinas, o que las poseen en primer lugar. Éramos solo nosotros dos, y eso era suficiente. Viviendo plácidamente en aquel apartado páramo, solo los temporales estacionales lograban irrumpir en nuestro apacible aislamiento. Y así habría continuado, de no haber sido por su abominable intromisión. Gracias a él, ella había comenzado a mostrar interés en algo más que los rosales. No obstante, eso no sería más que un deseo fugaz, pues yo me encargaría de recordarle al nefasto forastero lo dolorosas que podían ser las espinas, y porqué nunca debió amenazar con despojar al rosal de su más preciada rosa.

Status
Complete
Chapters
14
Rating
n/a
Age Rating
18+

Dedicatoria

Refugio de Espinas”, mi segunda novela, plantea una premisa muy distinta a “Placentera Disrupción”. Aquí, el perfume de las rosas impregna cada rincón de una hacienda victoriana en lo profundo del bosque, en el que sus únicos dos habitantes, Dominic y Blanche, viven aislados de la crueldad exterior, disfrutando de los frutos del jardín de rosas con el que fueron bendecidos y condenados en igual medida. 

Ambientada a mediados del 1800, ambos residentes desarrollan una vida relativamente apacible, hasta que la llegada de un inusitado invitado, Benjamín, tras haber sido atacado por una manada de lobos, irrumpe en la cotidianidad de los parientes, suscitando una serie de situaciones que desencadenan más de una pasión entre los tres, cuyas consecuencias no fueron más que el preludio de un desafortunado final. Después de todo, Dominic sabía muy bien que, no se podía cuidar de las rosas, sin ensuciarse las manos.

Como insinúa la historia, es un triángulo amoroso con toques diversos, en el que se mezclan la introspección, el drama, la pasión por la lectura, el amor a la naturaleza y muchas, muchísimas rosas.

Admito también por esta vía que, como amante de las antigüedades, peco mucho de romantizar el siglo diecinueve, pero cuando las pintorescas vestimentas e ingeniosos artilugios de una vida más simple me deslumbra con la simplicidad de una cotidianidad libre de la tecnología convencional, pierdo la noción del tiempo imaginándome cómo habría sido vivir en una época, mientras me sumerjo en sus pasionales intrigas y me maravillo por su curiosa visión del futuro.

...

Desde la sutileza de una caricia, hasta la más vehemente devoción, amar corresponde a un instinto básico que, más allá de la supervivencia, alude a un anhelo de complicidad, cercanía y refugio.

Para todos aquellos que desean tantear la delgada línea entre veneno y antídoto, este relato les reclama.