El susurro de lo prohibido

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Summary

Madison lo tiene aparentemente todo para ser feliz: una hija encantadora, un esposo y una vida que, desde afuera, parece perfecta. Pero todo cambia cuando Alessia, la prometida del amigo de su esposo, irrumpe en su vida. Hermosa, cálida y segura, Alessia despierta en Madison una atracción tan intensa como prohibida. Lo que comienza con miradas furtivas y conversaciones triviales pronto se transforma en una tensión imposible de ignorar. Mientras ambas luchan contra lo que sienten, sus mundos internos se tambalean. Madison empieza a cuestionarse su vida entera, y Alessia se enfrenta a un compromiso que ya no le hace sentido y a un prometido al que creía diferente.

Genre
Drama
Author
Ales
Status
Complete
Chapters
22
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Madison

Todo estaba listo para la bienvenida del amigo de mi esposo y su prometida. Le pregunté por su comida favorita, pero él no sabía así que hice un poco de todo, en realidad lo hizo la señora que me ayuda en casa.

Le di un retoque a mi básico maquillaje, resaltando el verde azulado de mis ojos. Me vestí con falda tubo por debajo de las rodillas, camisa azul, tacones negros y mi oscuro y lacio cabello me lo recogí en una cola alta.

Pasaron cinco minutos cuando el timbre sonó, Gloria abrió la puerta y eran nuestros invitados. Samuel mi esposo ya me había hablado de Brandon su amigo, pero muy poco de la prometida de este.

Samuel se colocó a mi lado y ambos saludamos a nuestros invitados. Brandon era alto, de cabello castaño oscuro y barba bien cuidada. Vestía de manera formal y tenía un atractivo innegable; su prometida una hermosa mujer de cabellos rubios y ondulados, ojos color marrones y largas pestañas, la cual traía una hermosa sonrisa en su finos y rosados labios, era todo lo contrario a su pareja, ella iba vestida bastante casual con un vestido de tiras color verde y zapatos blancos.

-Hola -saludé a la señorita cordialmente. Ella me devolvió la sonrisa. Tenía un rostro muy bonito. Después saludé a su prometido

-hola, mucho gusto -me respondió -soy Alessia

Todos nos sentamos en la sala mientras Gloria nos traía una limonada a todos

-¿Qué tal el viaje? -preguntó Samuel

-Bien

-cansado, aunque Alessia diga lo contrario -dijo soberbiamente

-Estuvo cansado, pero bastante tranquilo -contradijo la rubia

Gloria llegó a interrumpir la incómoda escena

-Podrán descansar muy bien en la casa

-Solo será por hoy no queremos incomodarlos -explicó la bonita rubia

-No, no es molestia ¿verdad, Madison?

-Oh no -respondí mirando a la mujer -Será un placer que se queden todo el tiempo necesario, si lo desean hasta que su departamento esté listo

-¿En verdad no incomodamos? -preguntó Brandon

-Eres mi amigo desde la universidad ¿cómo crees eso?

La pareja estuvo de acuerdo en quedarse hasta que su departamento esté listo.

Hablamos unos minutos más hasta que Gloria nos comunicó que la comida ya estaba lista y fuimos al comedor

-Tienen una casa hermosa -indicó Alessia mientras observaba la gran casa

-Muchas gracias -respondí con una sonrisa

Después de la comida mi esposo y su amigo fueron al estudio a hablar mientras yo me quedé hablando con Alessia

-En verdad espero no ser una molestia estos días

-Para nada, la verdad no tengo muchas amigas y seria genial tener a una y más vivir en la misma casa

La rubia sonrió, realmente su sonrisa era hermosa y cálida.

-Samuel me contó que vienen a la ciudad debido a negocios de Brandon ¿tú también tienes negocios acá?

-Vine porque quería cambiar de ambiente, salir de la rutina y esto me pareció lo mejor, pero estoy sin trabajo en realidad... renuncié a la empresa en la que trabajaba porque no me gusta el trato de los jefes hacia los empleados y el clima organizacional no era para nada bueno

-Entonces hiciste lo mejor, hay un momento en la vida en el que valoramos aún más la estabilidad emocional y creo que es cuando trabajamos en un ambiente laboral tosco e inestable

-Te doy toda la razón... ¿y usted en que trabaja?

-Háblame de tu, no soy tan vieja

-No, no, para nada us-eres muy joven -se corrigió

-Gracias... trabajo en una empresa petrolera, en realidad es de mis padres y yo administro la sucursal de esta ciudad

-Las empresas de ese tipo requieren mucho tiempo

-Demasiado, pero es satisfactorio realizar bien tu trabajo

-Me lo imagino... yo trabajé en el área de marketing y publicidad en una empresa reconocida ahora espero que no sea muy complicado encontrar trabajo aquí, no quiero depender de Brandon, tengo ahorros, pero quiero trabajar

-Si no te molesta puedo ayudarte a conseguir una entrevista y ya depende de ti quedarte o no

-¿En serio? -preguntó emocionada -eso sería genial

-Si es así mañana me pondré en marcha con eso

La conversación con Alessia resulto muy agradable, cualquiera que nos viera pensaría que somos amigas de toda la vida.

Salimos al jardín a dar una vuelta. Los rayos del sol caían en su cabello resaltando su color, el vestido que traía el cual le quedaba por encima de las rodillas le quedaba muy bien abrazaba sus curvas sin llegar a ajustarse al cuerpo, toda ella desbordaba belleza, de forma natural, sin esfuerzo. Sin darme cuenta mis ojos se posaban en su figura específicamente en sus piernas, cuando mi nueva amiga lo notó no evité sonrojarme, agradecí tanto que en ese momento mi niña llegaba.

-¡Mamá! ¡Mamá! -gritaba mientras corría hacia mí. La sostuve en brazos cuando de un salto se colgó en mí

Mónica la niñera se fue a la cocina.

-¿Quién es ella? -preguntó mi niña - ¿es tu amiga?

-Si, es una amiga, son los invitados de los que te hablé

Noah asintió

-Hola -la saludó Alessia sonriente -soy Alessia... me quedaré un tiempo en tu casa espero no molestarte

-Hola, yo soy Noah y no me molesta que te quedes... ¿te puedo hacer una pregunta?

-La que quieras

-¿Te gusta mi nombre?

Miré a la rubia que la miraba intrigada

-Es hermoso ¿Sabes qué significa?

-Si -respondió emocionada. Le encantaba contar la historia de su nombre -mis padres me pusieron ese nombre porque el doctor les dijo que sería niño, pero resulte siendo niña y decidieron quedarse con ese nombre, el cual significa misterio y yo fui un misterio para mis papis

Era sorprendente la capacidad de hablar de mi niña cuando apenas tenía cinco años

-Esa es una gran historia

-¿Verdad que sí?

-Por supuesto... un hermoso nombre para una inteligente y hermosa niña -Noah se sonrojo

-Tú también eres hermosa ¿verdad que es muy linda, mamá?

-Si, es muy bonita

-Tú también eres muy bonita ¿cierto? -miro a mi amiga esperando una respuesta

-Claro que lo es, es preciosa

Sentí mis mejillas arder y traté de ocultar mis mejillas entre el cabello de mi niña

-¡Mamá estás roja!

-Debe ser el sol, hay que entrar mejor

Entramos a casa cuando mi esposo y su amigo salían del estudio. Mi hija fue corriendo hacia su padre quien la cargo y le dio un beso.

Alessia y Brandon subieron a acomodarse en la que sería su habitación, mientras yo fui a bañar a mi pequeña.

La metí en la tina y empecé a lavarle el cabello, se lo enjuague y después lave su cuerpo, terminé de bañarla y la saqué envuelta en una toalla de frozen. La vestí con un overol rojo y una blusa amarilla por debajo. Le peine su lacio cabello, había heredado mi cabello a diferencia que el de ella era castaño oscuro y tenía flequillo.

La cena resultó agradable para todos.

Metí a mi niña a la cama y le di el beso de buenas noches. Me fui a mi habitación, estaba muy cansada.

-Brandon me dijo que le ayudarías a Alessia a encontrar trabajo

-Sí, por lo que me contó tiene experiencia

-Sí, de eso no hay duda, pero su prometido no quiere que trabaje, no por el momento

-¿Cómo por qué? -pregunté sorprendida

-Es que quiere que le dedique más tiempo a él y a su futuro hogar

-¿Estas bromeando? Ella quiere trabajar y si así lo decide lo hará, nadie más debe meterse en sus decisiones por más prometido que sea... yo estoy casada y no por eso dejaré de trabajar ni, aunque me lo pidieras... es absurdo

-Puede ser, pero ellos ya son prometidos no puede tomar decisiones por sí sola

-Si puede, pero también sé que se deben de hablar este tipo de cosas, pero no puedes prohibirle a alguien que haga lo que le gusta solo porque la otra persona es un machista como tu amigo

-No empieces con eso

-No empiezo nada, si tanto quiere que alguien se haga cargo del hogar que lo haga él, la responsabilidad es cincuenta- cincuenta, no noventa-diez... mejor no insistas con eso porque ahora más que nunca haré lo posible para que tenga una entrevista en una buena empresa

Me quedé pensando en Alessia, no solo en lo hermosa, amable e inteligente que era sino en lo tonto que era su prometido y con esos pensamientos me quedé dormida.

Mi alarma sonó después que de la de mi esposo. Me bañé, me puse un vestido hasta las rodillas color morado y ajustado al cuerpo, tacones cerrados negros, el cabello lo arreglé en un moño alto, me puse maquillaje básico resaltando mis labios, el cual me los pinte de rojo, amaba llevarlos así siempre.

Mi hija ya estaba vestida con su uniforme escolar.

Antes de salir a dejarla al colegio me cruce con Alessia quien bajaba en pijama que constaba de una blusa de tiras y un short

-Buen día -la saludé

-Buen día -respondió tratándose de arreglar. Con esa pinta se veía adorable

-Hoy mismo veré lo de tu entrevista no te preocupes

-Muchas gracias... al parecer hoy estaré encerrada

-Trata de salir

-Es mi primera vez en esta ciudad, no conozco a nadie

-¿Te gustaría salir conmigo? -eso no sonó como lo pensé -me refiero a... a que podemos salir a dar una vuelta por la ciudad cuando termine de trabajar -me corregí sin mirarla a la cara

Su blanquecino rostro se tornó rojo

-Si, claro... ¿a qué hora más o menos?

-Seis

-Perfecto

No entiendo lo que me pasa con ella porque me pongo nerviosa. Moví la cabeza para sacarme esas ideas

-¿Estás bien, mamá?

-Sí, cariño

Me despedí de Noah con un abrazo y un beso en la frente como siempre y me dirigí a la empresa.

En la empresa todos me respetaban, según mi asistente y amiga Luciana, decía que yo tenía una imponente presencia algo que los demás temían un poco, además de mi seriedad en el trabajo. Lo último si era cierto, es algo que me han inculcado mis padres siempre, mostrar autoridad en el trabajo, pero yo no podía tratarlos de forma déspota, trataba de ser lo más amable posible.

Firmé unos documentos, revisé proyectos, me reuní para una junta con los de finanzas y mi día de trabajo terminó.

-¿Ya te vas? -me pregunto Luciana al verme guardar unos documentos en mi maletín

-Sí, quiero llegar temprano hoy

-¿Por eso has estado corriendo de un lado a otro? ¿Acaso tu esposo te espera para una cita?

-Hace mucho no tengo eso... te conté de los amigos de Samuel que vendrían a la ciudad, bueno ya están acá y quedé con la prometida de su amigo en salir a dar una vuelta por la ciudad

-Ya veo

-Por cierto, ella está desempleada, trabajó para la compañía soft en el área de marketing, pero renunció, estoy tratando de ayudarla consiguiéndole una entrevista en una buena empresa, pero no hay puestos disponibles en esa área

-¿Renunció a soft? Eso es muy raro, es una gran empresa

-Lo sé, pero me dijo que el ambiente en esa empresa no era nada bueno y quería un cambio, por eso acompaña a su prometido a esta ciudad

-He escuchado que es muy estresante trabajar ahí, puede que sea cierto...echaré un vistazo a ese asunto

-Muchas gracias

-No agradezcas antes

Salí muy animada del trabajo.

Mi pequeña me esperaba en el sofá como siempre, pero no estaba sola sino con Alessia

-¡Mamá! Mira lo que pintamos -me llevó hasta su sala de juegos mostrándome su pintura de ella y otra mujer

-¿Quién es ella? ¿Yo?

-No mamá -se burló -tú no eres rubia, es mi nueva amiga Alessia

-¡Ah! ya veo -miré a Alessia que me miraba con una sonrisa -el dibujo es hermoso

-Es porque lo somos

-Mi niña es muy humilde -le empecé hacer cosquillas en el abdomen y costillas. Ella no paraba de reírse

-Ya basta mamá

-¿Qué tal tu día? -me preguntó la rubia

Hacía mucho no me hacían esa pregunta, que se sentía un calorcito dentro de mí al escucharla

-Muy bien, gracias... ¿lista para conocer la ciudad?

Por supuesto

-¿Yo también puedo ir? Por favor -suplicó con un puchero

-No mi amor, pero podemos ir otro día a donde tú quieras

-¡Al zoológico!

-Al zoológico será

Me quedé un rato jugando con mi hija, Alessia subió ya que Brandon había llegado.

Subí a bañarme y arreglarme para la salida de esta noche.

Baje a mirar televisión con mi hija mientras esperaba a Alessia. Mi esposo me escribió que llegaría tarde, lo cual no era extraño, en los últimos meses era normal que llegara tarde debido al trabajo y él ya sabía de mi salida con la rubia, ya se lo había comunicado.

-Estoy lista -avisó una voz detrás de nosotras

Voltee a ver a mi amiga, la cual estaba hermosa con un short blanco, blusa negra con mangas caídas y botones al centro y un abrigo ligero color negro. Me di cuenta de que la miraba desde hacía varios segundos, hasta que mi pequeña interrumpió mis pensamientos.

Realmente era una mujer bella, de las que miras y sabes que hasta recién levantadas son preciosas.

Desde que la vi una corriente tibia me recorrió la espalda. No entendía por qué, pero no podía dejar de mirarla y tampoco quería ahondar en eso, al sentir sus mejillas cálidas en mis labios cuando la saludé todo mi cuerpo se erizo y mi cerebro parecía no querer reaccionar y ni hablar de mi corazón, el cual latía muy fuerte como lo hace ahora que la tengo frente a mí.

Fuimos en mi carro.

-¿Tienes en mente algún lugar al que quieras ir?

-Sí, me han hablado del arte callejero de la ciudad

La miré sorprendida no pensé que quería ir ahí, yo no conocía el lugar, pero sabía dónde quedaba

-¿Pasa algo? ¿No podemos ir ahí?

-No, no, claro que podemos ir... te confieso que es la primera vez que iré a ese lugar

-Será la primera vez de ambas

Su angelical rostro nuevamente se tornó rojo al notar el doble sentido en la frase que había dicho

-Conociendo ese lugar -se corrigió rápidamente

Yo solo asentí.

El recorrido fue genial. Vimos y escuchamos a músicos muy talentosos y nada reconocidos, además de los grandes murales con pinturas. Todo era vivo, lleno de colores. Hermoso

-¿Te gustó el lugar que escogí?

-Me encantó, todo era vivo ahí

Nos la pasamos hablando del arte callejero mientras yo conducía a nuestra siguiente parada donde exploramos la ciudad. La rubia parecía muy entretenida, ambas lo estábamos, cada que nos sorprendíamos de algo nos mirábamos emocionadas, sus ojos brillaban y la hacían ver aún más hermosa.

Terminamos nuestro paseo en un restaurante, el cual tenía una vista preciosa

-Brindemos -propuso la linda chica -por esta salida, porque se vuelva a repetir, sal...

-Y porque tu estadía en esta ciudad sea la mejor y logres crecer profesionalmente -la interrumpí -salud

Alessia me sonrió con sus hermosos ojos cristalizados.

No entendía por qué me costaba tanto mirar a otra parte cuando ella estaba cerca... y quizás no quería entenderlo todavía.