1. Casualidad
(Eirian)
Estaba estudiando en la biblioteca para los exámenes de las próximas semanas.
Consideraba este lugar un espacio relajante sumergido en el silencio.La matemática no se me da de maravilla, pero mire me estoy resolviendo un ejercicio de ecuaciones que ni yo mismo entiendo, no se cómo otros pueden entenderlo.
Debo esforzarme para ser el mejor, debe ser el orgullo de mis padres. No debo fracasar.
Toda mi vida trate de enorgullecerlos y ser todo lo que ellos quieren que sea para que vean lo buen hijo que soy.
De repente la puerta se abre haciendo crujir a esta y de ellas entraron un grupo de chicos altos y algo musculosos, pero uno de ellos me llamo la atención. Su piel era algo bronceada, su cabello tenía las raíces de negro con las puntas de rubio y sus ojos...¡Deja de mirarlo! Pareciera que soy un dejenerado. En fin...me acomode las gafas y dirigi mi mirada al cuaderno.
Después de terminar mis tareas y de sufrir casi una convulsión con un problema de matemática, recogí mis cosas y me levanté de mi asiento para irme, pero no revise bien un bolsillo de mi mochila cuando todas las hojas de apuntes volaron por los suelos.
"Carajo, como pude ser despistado"
—creo que se te calló algo—una voz ronca me dice detrás.
Me di la vuelta y encontré al teñido de rodillas recogíendo mis apuntes.
—n-no te preocupes, yo lo recojo.
A agacharme para ayudarlo, la mano del teñido y la mía se toparon haciendo que alejara mi mano rápidamentede él.
—soy Calix por cierto.
—bueno Calix, debo irme. Gracias por la ayuda, pero tomaré esto— agarre las hojas de sus manos— y me ire
—pero...
—¡Adiós!—sali corriendo de allí.
¿Por qué me sentí así, si apenas lo conozco? Solo rozamos las manos ¿Que tiene eso de extraño?
Mi corazón se había acelerado y ahora siento cosquillas en el estómago.
Espera un segundo...¿Ese chico no está en mi clase? ¡Ah que lío! Solo espero tener todo para el examen.
(Calix)
Se le olvidó una hoja.
Después de que aquel miope se fuera corriendo, mire al suelo y vi una hoja de algunos ejercicios de matemática.
Debe de ser un cerebrito.
Recogí la hoja y regrese con mi grupo.
—chicos, ya vuelvo, dejaré está hoja al tipo que acaba de irse.
—solo no demores, Calix—dijo
Andrey—recuerda que debemos elegir los horarios para entrenar.
—yo propongo de 4 a 6 de la tarde.
—nadie te pregunto Alex.
Me di la vuelta y me fui, a lo lejos pude escribir algunas cosas que decían de mi y del miope.
—ahora está loquito por el de lentes.
—callate Alex, no intervengas en su vida.
—vamos Andrey, a veces hay que burlase de las desgracias de los demás.
Ojalá supieran que los escucho.
Vi al miope salir del baño y lo seguí, no es que sea un acosador o algo... Solo quiero entregarle su hoja.
(Eirian)
Mientras caminaba por los pasillos sentía a alguien detrás mirando me, el corazón empezó a latir fuerte y las manos me temblaban.
¿Es algún tipo de acosador? O ¿Solo tomaba el mismo camino?
Solo es mi imaginación... ¿No?, estoy seguro que si me doy la vuelta no encontraré a nadie.
Me di la vuelta y me sorprendió quien era.
—¿¡tu!?
—hola—era Calix saludándote con una hoja en su mano.
El se acerca a mi y no pude quedarme sorprendido por lo alto que era... Además esos ojos tenían un azul penetrante que te dejaban imnotizado.
—¿por qué me seguiste?
—se te había olvidado esto—me mostró el apunte—lo encontré tirado en el piso cuando te fuiste.
Mis ojos se iluminaron.
—¡gracias de verdad! No sé que habría hecho si no tenía este apunte. Salvaste mi materia.
—no fue nada. Por cierto, ¿no me dijiste cuál era tu nombre?
Pensé unos minutos antes de contestarle, o no, era la primera vez qué socializaba con alguien como él, y si decía algo malo... solo me avergonzaría.
No sé de dónde saque el valor para responderle y no hechar me a correr, pero le respondí con un:
—soy eirian. Un placer de conocerte, Calix-estrechamos las manos.
Creo que es el inicio de una amistad.