prologo
Desde aquel descubrimiento anormal, se levantaron desde leyes nuevas e incluso protestas en contra de lo llamado “Anormal”. Sin pensar que todos somos iguales solo que por culpa de desgracias de la vida y de incluso otras personas, la mentalidad, el cuerpo y también el alma de una, podría darse a cambios drásticos incluso a fundirse con otras entidades desconocidas y poco entendidas por el ser humano.
Habían pasado más de 5 años en el descubrimiento de aquellas personas que sufrían “Traumatismos demoníacos" como solía llamarlo la gente normal, o “D.E.R.E.T.M.I.” como lo nominaban los científicos y psiquiatras, pero las personas que padecían esta patología tenían que estar constantemente calmados y a ellos fácilmente se les podría inculpar, sin mencionar del acoso y los daños físicos e igualmente mentales de parte de las personas que no sufrían esta desgracia hacia quienes si la sufrían, fue empeorando con el paso de los meses y finalmente años, por más que el tiempo pasara no paraban por nadie ni por reglas de la sociedad.
Todos parecían haberse “adaptado” a estas nuevas personas con aquella especialidad en sus vidas, pero la vida en sí podía darse a cambios drásticos y rápidos de forma eficazmente, cosa que podían haber olvidado todos.
Pero no todo podía ser perfecto, un grupo de personas cambiarían todo lo que conocemos de lo anormal solo que ni ellos ni nadie lo sabían, en lo oscuro de un abasto cielo y de un gran océano había una chica que se mantenía parada sobre el agua la cual estaba así estática mientras su vestido largo de colores blancos y plateados brillantes que rozaba el agua y ondulaba por el viento al igual que su pelo, solo miraba a horizonte con sus ojos entrecerrados de un color blanco, tez blanca y de cabellos blancos, dejo ver que sus labios se curvaban en una sonrisa pequeña levantando su vista al cielo observando la luna mientras dejaba salir un susurro diciendo.
Es hora