Tomo 1
Seishin-tekina kogeki
Hace trescientos años, nació un niño prodigio. Un ser capaz de controlar a voluntad el fuego, el agua, el viento, la roca y el rayo. Su existencia cambió al mundo para siempre. Su linaje heredó no solo los elementos, sino también habilidades únicas: dones especiales que la humanidad nunca había visto. Con el tiempo, lo que comenzó como un fenómeno excepcional se volvió normal. A los elementos se los empezó a llamar «Artes», y a las habilidades, «Quirks».
Ese fue el inicio de una nueva era, una en la que convivían humanos con poderes, yokais, monstruos, seres transformables y todo lo que uno pudiera imaginar. Pero, aunque estos cambios trajeron avances, también provocaron caos. Muchos comenzaron a usar sus poderes para hacer el mal. Así nacieron los villanos..., y como respuesta, los héroes.
Mientras que los héroes luchan contra los villanos y todos los ven, en la oscuridad o en un lugar sin tantos focos los exorcistas se encargan de sembrar la paz contra lo que la gente no puede ver.
En Japón, hoy en día, más del 80 % de la población nace con un quirk o un arte. Por eso existe un sistema de héroes, donde los mejores del país ocupan el top cincuenta del ranking. Algunos sueñan con enseñar. Otros, con vivir tranquilos.
Pero yo..., yo sueño con ser un héroe.
Y para lograr ser un gran héroe hay que aspirar a ingresar a la A.H.I., la mejor universidad de héroes de todo el país. El problema es que es increíblemente estricta, y muchos reprueban el examen de ingreso. A diferencia de otros bendecidos con un quirk un control del arte increíble, hay gente que le cuesta un poco más.
Aokami-JAPON, una casa familiar tranquila.
—¡¡Ricuya!! Sal de tu habitación, está la comida
— ¿Por qué mi mamá me llama a comer justo ahora? Reprobé el examen y quiero estar solo... Todo eso me pasa porque nací sin un don... Si solo hubiera..., no importa, aún tengo el tercer examen, fácil ¿no?... No...
—¡¡Ricuya Arashi baja ya!! -grita una vez más.
—Ricuya se levantó fastidiado para bajar rápido—Ya voy, ya voy, ma. —Ricuya baja a la cocina y ve a su madre con la comida y a sus dos hermanos.
Taiga, el del medio, y Aoi, la más pequeña.
—Hermanito, ¿qué te pasa en la cara?
—Nada, solo estuve pensando.
—Hijo, no deberías ponerte así, las pruebas son difíciles, pero estoy segura que podrás en la tercera selección.
—Ma, sabes que es imposible, esa universidad se llena en las primeras dos selecciones, siempre va gente muy talentosa... Y yo soy un inútil —dijo apoyando la cara en la mesa
—Hermano, no digas eso, vos sos genial, siempre que a mí o a Aoi nos pasa algo estas vos para resolverlo—lo dice con una gran sonrisa e inocencia.
—Eso, eso —Aoi le sigue el cumplido a su hermano.
Ricuya sonríe un poco aunque está de bajón
—Gracias, pero son cosas distintas, tal vez como hermano sea increíble, pero necesito en estos momentos ser un héroes increíble..., no un hermano increíble.
Los hermanos se quedan callados por la respuesta
—Ricuya, esa actitud no te va a cambiar nada —le dice su madre mientras sirve la comida.
—Ya sé..., solo que me pongo mal porque me esfuerzo tanto y no consigo un resultado por simplemente no tener un quirk o un buen control de mi arte... Es frustrante —dice mirando su reflejo triste en el caldo de su comida— Tal vez debería dejar este tonto sueño atrás...
—¡¡¡No!!! El que abandona no tiene recompensa, ¿sabes? ¿Sabes lo que hubiera querido tu padre?
—Que los cuide a mis hermanos y a vos.
—Aparte.
—Tener una carrera, trabajar, comprarme una casa y tener una familia supongo...
—No...
— ¿Entonces?
—Que siguieras tus sueños, aunque fracases, él querría que estés haciendo algo que te gusta; él no quería que estés forzado a encerrarte en una oficina porque abandonaste lo que más te gusta hacer.
Ricuya levanta la mirada hacia su mama, ella tiene una gran sonrisa que le recuerda a su padre, que había fallecido hace tiempo. Algo hizo clic en su corazón.
—Tienes razón, ma, siempre quise ser héroe y es lo que voy a hacer, mi padre estaría orgulloso. —Una gran sonrisa se dibuja en su cara y empieza a comer—. Gracias.
La madre se limitó a sonreír y a ver a sus tres hijos felices comiendo.
Transcurrió un mes de esa charla en la mesa. Ricuya siempre motivado seguía entrenando cada día sin falta y estudiando siempre. Su rutina era entrenar de día y de noche ver videos o documentales sobre los mejores héroes del mundo. No tenía uno favorito, siempre quería sacar lo mejor de cada héroe, así que nunca se centraba en uno en particular.
Un día caminaba tranquilo por la ciudad cuando en una de las teles de la ciudad vio el anuncio de la fecha de la tercera selección de héroes, era en diez días, al ver esto se motivó aún más y siguió entrenado con ánimos renovados
Solo faltaban tres días para el gran día. Estaba anocheciendo, pero tuvo que salir por unos mandados que le pidió la madre. Cuando volvía, escuchó a una chica gritar. El sonido provenía de una zona forestal cercana o algo así. Por alguna razón, aunque con mucho miedo, decidió ir a ver solo.
A lo lejos alguien había visto a Ricuya, era una señora que fumaba y disfrutaba de su noche, pero ella también se sintió incomoda, pero era una sensación familiar, ella solo sonrió y se puso de pie.
—Supongo que tengo que trabajar un poco— Decía mientras se adentraba en el bosque y su chaqueta reflejaba un pin con la palabra “Exorcista”
Mientras Ricuya se adentraba en entre los árboles, se preguntó si esto estaba bien. ¿No le tendría que decir a algún héroe o algo?
Al fondo veía algo: una chica de pelo negro y con ella había una silueta horrible, imposible de describir. Su única reacción fue correr a proteger a la chica, cuando llegó le agarró el brazo y la apartó de ahí, pero en su cabeza una voz se escuchó que decía «No te metas, tú no tienes nada», Ricuya se dio vuelta y la cara horrible lo atravesó, era como si una cortina de humo pasara frente sus ojos, simplemente cayó mirando al cielo, se sentía mal, le dolía todo el cuerpo por alguna razón, en el piso sentía aún la presencia de miedo atrás de él... Necesitaba su ayuda... Como pudo volteó la cabeza, la extraña figura se quería meter dentro de la chica. Quería volver a casa del miedo. Pero con sus últimas fuerzas se levantó y se puso delante de la chica, esa silueta lo... ¿poseyó?... Sintió todo vacío, no había nada, no sentía su cuerpo.
—Así que aquí estabas, maldito yokai «Jishin»— Dijo la voz de una mujer adulta
El yokai la volteó a ver con su nuevo cuerpo poseído.
—Y-yooo sooolooo quierooo a a la chicaaa —dijo con un tono espeluznante.
—Ni creas que te voy a dejar— La misma señora que fumaba se preparaba para pelear
La abuela se tiró hacia adelante contra el yokai, empezó a atacarlo con unos talismanes para yokais, este los logró eludir y, con una gran velocidad, intentó golpearla. La abuela esquivó y contratacó con su bate cubierto de talismanes, logró darle dos golpes en la cara, el yokai quería contratacar, pero el poder de los talismanes no lo dejaban.
El yokai echó un fuerte grito e iba a impactar en la cara de la abuela, cuando de repente ella sacó un abanico y con una gran fuerza lo golpeó, consiguiendo que el yokai quiera salir del chico.
La abuela volvió a golpearlo con el abanico para que lo suelte, aún seguía muy aferrado, no le quedaban más opciones.
—Técnica de exorcismo: ¡¡espíritus retorcidos!! —Un fuerte viento golpeo en el chico que por alguna razón empezaba a salir humo —Argh- ahhh —gritaba el yokai con su voz espeluznante- De repente una especie de aura maligna salió del cuerpo del chico... Costo pero la abuela lo había separado. El chico cae al piso y la abuela corre desesperadamente a agarrar al yokai con una vasija, al atraparlo simplemente hace un gran respiro de alivio. Cuando de repente escucha algo de atrás de ella.. -¿Hmmm? –voltea a ver hacia atrás- Ricuya estaba parado, pero su apariencia cambiaba, una máscara con diente lo apoderaba, los ojos más brillosos, su pelo empinada hacia arriba y para atrás con tonalidades rojas lo hacía ver más terrorífico, su vestimenta tomaba tonalidades del aura roja del yokai. — ¿Qué está pasando acá? —La abuela miraba preocupada — ¿Qué me paso vieja inútil? —Dijo Ricuya con una voz gruesa y distinta a la habitual
—Oye... ¿Aún está el espíritu?-Pregunto la señora impresionada
—No... Tengo la conciencia bien, puedo distinguir todo –Levanta la mirada hacia la abuela- —« ¿Cómo paso esto? El yokai está dentro de la vasija... ¿Sus poderes eran tan fuertes que no se separaron?» -Pensó la abuela, pero volvió a dirigirle la palabra al chico— ¿Puedes?...
La abuela seria interrumpida al ver como Ricuya cayó al piso escupiendo sangre, rápidamente ella le extendió la mano preocupada —Chico, ¿Estas bien?
—Si... me duele todo el cuerpo—Respondió Ricuya jadeando
—Normal... fuiste poseído y encima ahora ya no eres un humano normal
—¿¿Que?? – Exclamo Ricuya con miedo
—Ahora era un humano yokai... Es raro que esto pase pero hay veces que la extracción de un yokai que poseyó a un humano es tan fuerte que no sale completa, en este caso simplemente salió la conciencia pero su poder espiritual quedo dentro de ti.
— ¿En serio?... pero espera..., ¡La chica! ¿Dónde está la chica?— Exclamo de forma apresurada
—Ella se fue, al verme pelear contra el yokai simplemente huyo.
—Entiendo... ahora que va a pasar conmigo—Dijo Ricuya mirando a la abuela preocupado
—Nada, tu poder espiritual ya se juntaron y no puedo separarlos, ahora tienes los poderes del yokai.
— ¿Enserio?- Ricuya miro sus manos y la sangre en el piso mientras temblaba
—Pero no te lo tomes como algo bueno, unos poderes asi no son para cualquiera..., Si no quieres que tu cuerpo colapse será mejor que entrenes mucho más.
—Eh...si-si
—Gracias por hacerme capturar al yokai, lo venía buscando hace tiempo—Tomo una pausa— su nombre es Jishin si quiere saberlo, siempre destaco por su velocidad y características físicas, ahora será parte de tu vida—Diría la señora mientras se iba caminando
—Jishin eh... Bueno gracias por todo...—Ricuya se ponía de pie y suspiraba— ¡Espera!—Exclamo Ricuya mientras se iba la señora
— ¿Hmmm?-LA señora de detuvo
—Ricuya vio el pin de la señora en su chaqueta— Tu eres, ¿Sachiko Hoshigawa? ¿La famosa exorcista?—Exclamo con felicidad
—Quien más voy a ser pequeño idiota. Nos vemos...—Respondía Sachiko con una sonrisa mientras alzaba la mano
Sachiko se retiraba mientras Ricuya queda aún en shock por todo lo que paso, aun no lo podía creer, ahora tiene poderes nuevos... Esto significa que es una oportunidad para la última prueba que es en tres días. Eran pocos días para que pudiera perfeccionar sus poderes, pero tener esta ayuda era necesaria para él.
Un día solo queda para la prueba y Ricuya se encontraba en su patio perfeccionando todo lo que ya le habían tomado en los anteriores exámenes, con este poder podía hacer los hechizos necesarios por primera vez.
—Wow no puedo creerlo, ahora sí creo poder hacerlo —Decía con una pequeña lagrima se le hace en el ojo- Esta vez tengo que aprobar sí o sí.
Su madre lo miraba desde lejos sin que este se diera cuenta con una mirada de orgullo. Esta fue al santuario que tenía una foto de su esposo para dedicarle unas palabras.
—Cariño, Ricuya está dando lo mejor de sí para cumplir su sueño, ahora tuvo una ayuda increíble que ni él se puede creer, ojala estuvieras acá para verlo.
Ese mismo día Ricuya en la tarde fue a salir a caminar por el centro para sacar los nervios por el día de mañana. En el centro pasaba por su tienda favorita para leer unos comics tranquilo pero se encontró con gente que no deseaba ver.
—Hola Ricuya- dijo una voz masculina tocándole el hombro
Ricuya volteo pero con una expresión seria, no quería hablar con ellos, siempre estos chicos en la escuela siempre le decían que se rindiera que era un inútil para ser héroe y lo cargaban por ver comics.
— ¿Qué quieren?—Respondió con un tono serio, apartando la mano de su hombro
— ¿Qué cara no? Tranquilo, debes estar nervioso por mañana ¿no?-exclamaba el chico con un tono burlón
— ¿Eh?- respondía Ricuya con una cara amargada y confundida
—La verdad te admiro, pese a ser un fracasado tienes las agallas para hacerle perder tiempo a los profesores a la A.H.I—dijo con un tono burlón.
—No te tiene que interesar lo que haga.
—Pero si somos amigos—Decía entre risas—encima también voy a hacer algo para que madures de una buena vez. El chico rompe la manga de Ricuya en su cara, Ricuya solo miraba como los pedazos de comic caían al suelo sin decir nada.
—Vamos Ricuya, mira la realidad, nunca vas a progresar—Seguía diciendo entre risas—Bueno mejor nos vamos, suerte “héroe”
Los chicos se van del lugar y Ricuya queda paralizado analizando la situación, aprieta los dientes con fuerza y toma su camino para irse mientras se hunde en sus pensamientos.
— ¿Yo fracasado? No, al menos no en mis libros, yo no me concentro en estas tonterías, solo quiero ser héroe y nada más...,idiotas....aparte los comics son buenos—Pensó Ricuya con bronca mientras apretaba los puños
Tras esa tarde horrible, había llegado el gran día, la última oportunidad para que acepten a Ricuya como héroe, tenía que demostrar lo que entreno y aprendió, no solo por el sino por su familia que lo apoyaba siempre.
Ricuya llega a la A.H.I y ve la gran entrada, el viento le movía el cabella y el solo con una mirada decidida entro. El entro a la sala de las pruebas, todo era familiar claramente, lo único que cambio era su determinación, ahora estaba más confiado y decidido, mientras caminaba los que trabajan en las instalaciones decían en vos baja “¿otra vez este chico?“.
Llego al campo de pruebas donde vería a todos sus oponentes, pero para su sorpresa solo había uno... Era un chico de pelo colorado con ojos azules, nunca lo había visto, como era el único se acercó para saludar, pero cuando iba a hacerlo el chico se adelantó.
—Hola—dijo, con una gran sonrisa
—Hola—Respondió Ricuya con un tono más cortante
— ¿Somos solo nosotros dos? Es raro
—Por ahora si—dijo mientras miraba hacia algún lugar si encontraba a alguien
—Estoy nervioso, ojala pueda pasar la prueba jaja
—Si yo un poco-decía con un tono más seco y apagado
— ¿Es tu primera vez?—Preguntaba el chico con curiosidad
—No, ya lo intente dos veces
— ¿En serio?—Dijo con un gran entusiasmo y curiosidad- ¿Sabes que toman? -Más o menos
De repente la charla se terminó porque sintieron una presencia, era el ojeador de la prueba. Antes de hablar el ojeador vio a Ricuya y pensó “¿otra vez el?”
—Basta de charla, ahora tienen que prepararse
— ¿Prepararnos? ¿No falta gente?—Preguntaba Ricuya de forma intrigante
—No, son solo ustedes dos
— ¡Qué bueno! Con nosotros dos seguramente podemos ser héroes juntos—Respondía el chico con una sonrisa aliviada
—No... Porque solo hay un cupo
Un gran silencio se hizo presente..., Los dos aspirantes a héroes les cayó una gota de sudor por los nervios, su futuro estaría decidido en una prueba solo contra un oponente.
—La prueba consistirá en 3 fases, las otras pruebas eran más largas por la cantidad de alumnos y también por ser de las pocas veces que llegamos a la 3ra fase será más “fácil”.
—Aja, ¿y en qué consiste?—Exclamo Ricuya con curiosidad y fastidio
—Escuchen.. La primera prueba se trata de un combate contra objetivos múltiples, aproximadamente son unos 30 robots, el que los pueda eliminar en menor tiempo se lleva el punto—Hizo una pausa leve—La segunda prueba es un examen escrito, nosotros necesitamos que los héroes después de la situación que sea puedan pensar de la forma más estricta posible—suspiro dejando tensión en el aire— Y la tercera fase será un 1vs1 entre ustedes, si uno puede dejar sin moverse al rival o en KO ganaran... simple ¿no?
—Si—diría el chico con una sonrisa
—Si—diría Ricuya escondiendo los nervios
—Bien prepárense en los vestuarios
Los dos chicos irían juntos al vestuario cuando Ricuya decidió hablar un poco — ¿Por qué no participaste en las anteriores pruebas?
—Antes de la primera prueba tuve problemas familiares, en el segundo tuve una lesión grave, fue un milagro que haya cupo aun...—dijo todo con un tono serio
—Ya veo...—Diría Ricuya con un tono empático — ¿Por qué quieres ser héroe?—Pregunto el chico con curiosidad
—Solo quiero hacer feliz a mi padre y porque es mi sueño, ¿tu?
—Mi familia se opone a esto por el riesgo pero... si lo logro poder ayudarlos de forma económica y podrán concentrarse en la educación de mi hermana menor—Respondía el chico transmitiendo mucha determinación
—Ah..-Ricuya quedaría impresionado por su breve historia
—Por cierto, ¿Cómo te llamas?—preguntaba el chico
—Ricuya Arashi, ¿vos?
—Takuma Misushima
Los dos llegaron a los vestuarios, mientras se cambiaban ninguno de los dos hablaron pero cuando terminaron de cambiarse y se dirigían hacia el escenario de la primer prueba Takuma volvió a hablar. —Ricuya, suerte Ricuya se sorprendería un poco por las palabras, en los anteriores exámenes no había gente tan agradable, se notaba que era buena persona —Gracias, igualmente—Respondería de buena manera Cada uno fue para su lado a empezar la primera prueba. Ricuya llego al lugar y se encontró con otro coordinador igual al del principio, parecían gemelos, este simplemente suspiro y empezó a explicar cómo sería la primera prueba —Solo tienes que romper los robots en el menor tiempo, ellos te atacaran, solo preocúpate por no perder—Diría el coordinador de forma muy seca
Ricuya ponía una cara rara, ese coordinador parecía un robot... Ricuya entro a la arena donde saldrían los robots, tragaba la saliva por los nervios, aunque ya lo había hecho estaba nervioso, pero cuando recordó por todo lo que paso simplemente apretó los puños y pensó “hoy no voy a fracasar”, una cuenta regresiva empezó... 3...2....1...... ¡¡Comiencen!! Los primeros 3 robots aparecieron de frente, tenían armas de madera para evitar daños de verdad, pero sus intenciones era bastantes fuertes. Ricuya fue con todo hacia adelante, empezó con un hechizo básico de rayo que consiste en una bola eléctrica simple.
Ahora con el entrenamiento y la maldición podía usar los hechizos simples que antes no podía. El primer ataque pego de lleno en el robot, el robot desprendía descargas eléctricas y caía al suelo. Ricuya se llenó de confianza y doblo hacia el siguiente objetivo, con una gran zancada para ponerse en un costado del robot repitió el mismo ataque siendo un éxito. Se empezaba a llenar de confianza, se sentía ligero y ágil, todo lo que había entrenado parecía que había servido, el tercer robot fue de frente y esquivo su golpe yéndose a un costado para luego usar su otro hechizo,
—ARTE DE RAYO: CARGA ELECTRICA—Una fuerte carga salía de sus manos que hacía que el robot cayera derrotado
Por un tiempo siguió asi, con su nueva agilidad y confianza siguió esquivando y atacando con los hechizos que sabía. —Arte de rayo: bola eléctrica—grito mientras su ataque destruía robots
Estaba en una forma increíble, el coordinador miraba con asombro por su gran evolución, estaba claro que algo había pasado, antes no podía ni hacer los hechizos más básicos pero ahora aparte de poder hacerlos estaba en gran forma, realmente se había esforzado.
Ricuya ya iba 26 robots en un buen tiempo, el no frenaba para nada, él se sentía seguro... pero esa seguridad de un momento se esfumo cuando escucho el timbre de final que terminaría la primera prueba —« ¿Qué? ¿Cómo? Si no termine aun»—Pensaría desconcertado
Los robots se quedaron quietos y una voz por unos megáfonos se reproduciría —Takuma Misushima termino la prueba antes, esto le da un punto
Ricuya quedo helado, a pesar de su gran ritmo y evolución había perdido, ¿Quién era ese tipo? Aun no lo procesaba cuando otra vez informaron algo por los megáfonos. —Arashi y Misushima, la siguiente prueba está en la habitación 2B
Ricuya no perdió un segundo y fue enseguida... Pero aún seguía en shock, creía que todo lo controlaba pero no... Aun no era momento de rendirse aunque si momento de prestar más atención. Los dos llegaron a la sala y los hicieron sentar, Ricuya miro de reojo a Takuma y este estaba tranquilo a diferencia de él, cada uno recibió un examen y el coordinador pasó a explicar la segunda prueba.
—El que lo completa primero sin errores gana un punto, simple—Decía muy serio
Aunque estaban agotados por el examen anterior se pusieron manos a la obra con el examen, Ricuya tenía dudas al leer algunas preguntas, por curiosidad miro al Takuma y para su sorpresa escribía increíblemente rápido.
En ese momento Ricuya se desesperaba y no paraba de pensar cosas malas —« ¿Este chico... es un genio? ¿Voy a fracasar así? ¿Por qué me toco contra este tipo?»— Pensaba Ricuya mientras cerraba los ojos, pero al momento de abrirlos vería a toda su familia incluso a su padre
—Hijo, no te desanimes, tu luchaste por esto, ¿todo esto esfuerzo lo vas a tirar así?-Exclamo su padre con una gran sonrisa
—Eso hijo, no te podes rendir yo más que nadie vi cómo te esforzaste—Exclamo su madre
—Eso hermanito, mi héroes favorito siempre vas a ser vos—dijo su hermana menor
Este pensamiento que vio reflejado frente de él lo hizo entrar en razón. Su sueño no se lo podía regalar a nadie, era algo muy preciado para dejarlo así. Ricuya tomo su lapicera y con una gran mirada de determinación e inspiración empezó a responder todo. Los dos aspirantes estaban respondiendo muy rápido, parecía que salía fuego de sus manos.
Después de su momento de inspiración a Ricuya Solo le faltaba una respuesta, ya la estaba copiando, cada vez estaba más cerca del punto para igualar la serie... pero Takuma se levantó y se dirigió al escritorio para entregar su examen... Ricuya recién terminaba de copiar. No lo podía creer... Ni con su mejor inspiración podía vencerlo... El coordinador corregía, el seguía pasando de pregunta porque todas estaban bien... Ricuya solo vio sus sueños romperse y se limitó a agachar la cabeza y sonreír mientras serraba los ojos.
Cuando de repente escucho. —La última está mal, vuelve a sentarte
Ricuya al instante se levantó y fue directo al escritorio mientras le temblaban las manos... el dejo su hoja en el escritorio y se limitó a mirar nervioso. El coordinador pasaba las preguntas, todas estaban bien, solo faltaban tres... Vio una tilde... Faltaban 2...Vio otro tilde.... La ultima era, la misma que ese genio se había equivocado... Cuando de repente vio eso que tanto quería ver...
Un tilde
—Ricuya gana la segunda prueba, por lo tanto, esto se define en la tercera prueba—Exclamaba el coordinador mientras se levantaba de su silla
La alegría de Ricuya era increíble, aunque todo no estaba ganado, era un gran paso, ahora dependía de el mismo, aun su sueño vive.
La tercer y última prueba estaba a punto de comenzar, los dos aspirantes seguían a los coordinadores hacia el lugar donde iban a combatir, para Ricuya el pasillo se hacía interminable, estaba muy ansioso y nervioso, sus pensamiento se vieron frenados por Takuma.
—Oye Ricuya, lo que pase en esta última prueba que no nos afecte ¿sí?—Dijo Takuma mientras sonreia —¿Afectarnos? ¿En qué sentido?—dijo, con confusión
—Me refiero que después no guardemos rencores mutuos, ojala podamos llevarnos bien en un futuro sin importar el resultado.
Ricuya se sentía sorprendido y halagado, era increíble que una persona asi llegue a estar tan tranquila a pesar de que su sueño está en juego
—Está bien—Respondió Ricuya con una sonrisa
—Perdón por interrumpir pero llegamos, acá se define su futuro—Dijo el coordinador apuntando hacia la arena
Era una arena de pelea increíble, todo estaba ordenada y prolijo, en ese lugar el futuro de Ricuya se definiría.
—Bien escuchen, la prueba es simple, una pelea nada más, si salen de la arena o quedan incapacitados termina ¿sí?—Dio una pausa— El área está cubierta con magia de curación, los daños que recibamos en esa arena serán ficticios y también les daremos una espada de madera de entrenamiento. Todo gracias a la tecnología e inversiones de la universidad A.H.I
Los dos aspirantes asintieron con la cabeza y cada uno fue a un lado de la arena, claramente estaban nerviosos, pero su sueño era más importante.
Takuma suspiraba y miraba con decisión, sabia que si perdía tendría que dejar todo esto atrás. Ricuya recordaba a su familia y el sacrifico que tuvo que hacer para estar donde esta.
El coordinador empezó a hacer una cuenta regresiva, cada aspirante estaba preparado. 3 2 1 —PELEN!!!—Gritaba el coordinador con fuerza
La pelea empezaba, Ricuya decidió tomar distancia para esperar los movimiento de Takuma, Ricuya no sabía cómo usar la espada de forma muy buena pero lo iba a intentar. Takuma con una postura firme salió de frente a buscar a Ricuya, el primer espadazo lo dio el, sus espadas chocaron sin ningún daño, Takuma seguía insistiendo en una pelea cuerpo a cuerpo. Ricuya se daba cuenta que Takuma tenía mejor esgrima que él, esto era malo, un fuerte espadazo de Takuma haría retroceder a Ricuya y aprovecharía la distancia.
—ARTE DE RAYO: BOLA ELECTRICA—Gritaría Ricuya mientras apuntaba con precisión
Takuma esquivo fácilmente su ataque y seguía acercándose. Ricuya escogió probar otro ataque porque la agilidad de Takuma era muy buena. —Arte de Rayo: Carga eléctrica
Una descarga eléctrica frontal iba hacia Takuma cuando de repente solo se mostraba una leve sonrisa en él. —Arte de vapor: Confusión y calor
Una nube de vapor salía de él y su espada, la carga eléctrica se chocó con la nube de vapor pero no conecto con el chico, era una nube densa que estaba llegando hacia Ricuya. De repente Takuma sale por el costado izquierdo de la nube de vapor con un fuerte espadazo que impacta las costillas de Ricuya, era un golpe directo.
Takuma suspiraba y clavaba su mirada en Ricuya —Arte de vapor: Aire caliente—Genero una nube vapor caliente que hacía que a Ricuya se le dificultara ver y empezaba a sudar.
-«¿Qué es ese arte? Nunca lo vi»—Pensaría Ricuya confundido e impresionado
Takuma saldría de la nube de vapor con impulso atacando por el lugar ciego de Ricuya —Te falta velocidad—Diría mientras golpeaba varias veces a Ricuya
—Argh—Ricuya empezaba a hacer ruidos de dolor y cansancio por el vapor mientras se empezaba a poner pesado por el mismo.
Takuma siguió buscando punto para atacar a Ricuya pero este no se iba a quedar de brazos cruzados —Rayo: Carga eléctrica dos veces Uso la carga eléctrica en dos direcciones para poder tener más chances de poder golpearlo
El ataque atravesaba la nube de vapor y los colores se juntaban creando varias partículas que hacían ver espectacular el choque de ataques. Pero el ataque parecía haber conectado.
—Arghh—Un gemido de dolor se escucharía proveniente de la nube de vapor
Al impactar el ataque de hizo un poco más visible el vapor, parecía que si el portador de la habilidad era dañado la nube se haría menos densa. Ricuya se lanzó directamente contra Takuma ahora q lo podía ver mejor, tiro un espadazo a su cabeza pero este incluso estando dañado por el ataque logro blandir la espada y protegerse —Arte de vapor: baile caluroso—otra vez volvía el vapor y atacaba con mucho espadazos continuos
Ricuya intentaba también golpearlo pero por el vapor y la buena esgrima de Takuma, era casi imposible. —«Esto es imposible... aunque ahora tenga mejor poder espiritual no puedo hacer nada»—Pensaria Ricuya jadeando por el calor
—Terminemos con esto, Arte de vapor: Estocada densa —una gran estocada conectaría en la panza de Ricuya que dejaría un rastro de vapor.
Ricuya caería muy lejos, seguía en la arena pero estaba muy lastimado y cansado por usar tanto su poder espiritual...Sentía que su cuerpo llegaba al límite y no paraba de sudar. Como podía se intentaba levantar mientras jadeaba y sufría por el calor el vapor... con lo poco que se veía con el vapor intentaba verlo pero era imposible. Una nueva estocada vendría con gran fuerza y volvería a impactar, todo estaba servido para terminar la pelea acá, pero Ricuya no podía perder, su sueño, su entrenamiento no podían terminar asi.
En un momento donde no venía nada por el vapor escucho los pasos de Takuma, sabía por dónde venía, apareció detrás de él como una sombra. —«Por favor solo una vez, solo una vez»—Pensó, Ricuya mientras se imaginaba como perderia
La estocada se acerca a su cara, la espada de Takuma se veía en el ojo de Ricuya de lo cerca que estaba... pero un aura roja salió del cuerpo de Ricuya y pudo esquivarla con un reflejo felino, algo había vuelto, el poder de Jishin lo volvió a manifestar transformándose. Takuma había pasado de largo por el esquive de Ricuya, este aprovecho para cargar su poder rápidamente.
Se puso en posición para tirarse hacia él, no sabía que quería hacer, solo queria sacarlo afuera, lo único que se le ocurrió fue ponerse en posición de correr y suspiro —Embestida espiritual
Una fuerte embestida y con una velocidad sobrehumana impactaba en la espalda de Takuma que no pudo reaccionar a tal impacto, el destello rojo intenso se hacia notar entre la nube de vapor. —«¿Qué paso, que fue esa velocidad?»-Solo pudo pensar anonadado mientras salía volando
Los coordinadores miraban como el vapor se dispersaba y en la arena solo se encontraba Ricuya tirado en el piso consiente y Takuma fuera de la arena, fue algo sorprendente porque Takuma estuvo controlando la pelea, por el vapor no habían visto nada de lo que paso al final.
—El ganador es Ricuya Arashi—Grito uno de los coordinadores