Un Amor Inesperado

All Rights Reserved ©

Summary

Una chica llamada Lizzie se independiza a otra ciudad diferente a la de sus padres para buscar trabajo.Allí una tarde de compras conoce a un chico de cabellos morenos y ella se queda al instante prendida por él,este le muestra una sonrisa de confianza. Pero Lizz no esta preparada para entablar amistad con nadie,de momento...Ya que acababa de terminar con su pareja...Lamentablemente estaba muy harta del trato que le daba... ¿Conseguirá este chico hacerle sentir de nuevo mariposas en su corazón?¿O por el contrario ella decidirá quedarse soltera? Si quereís saberlo y os pica la curiosidad,leed esta preciosa novela basada en romance de como una chica vuelve a creer en el amor.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

A veces una persona esta destinada a encontrarse con su media naranja o la otra parte de su hilo rojo,pero el problema es que a otras personas les llega enseguida cosa que a mí no. Hasta ahora solo me han llegado hombres malos y con ideas turbias que solo pensaría un aprovechón. A veces me entran ganas de mandar todo a la mierda,mis prima y primo se han casado,una tiene pendiente que le pidan matrimonio... Y yo que soy más mayor que a la que le van a pedir matrimonio no tengo a nadie. Aunque,seguro que es un farol para hacerse la importante,seguro. “¿Quién desearía a una gordita como yo?” Ahora las redes sociales están tocando las narices con el perfeccionismo y las delgaditas presumen de cuerpo haciendo que nosotras nos escondamos más del mundo por avergonzarnos de nuestra apariencia,pero no saben que la belleza esta en el interior tal y como dice una vieja peli de dibujos.

Me encuentro en mi cuarto intentando dejar todos esos pensamientos atrás y deseando que salgan de mi cabeza,justamente eran los de mi último exnovio que me trato como un trapo,y me utilizó para lo que él quería,resultó que me engañaba encima con un hombre...Sé que es injusto y que no es normal que pasen este tipo de cosas,encima el jodido se trataba de guapo,cuándo no tenía nada ya que solo me fije en que parecía ser por un momento buena persona.

En fin,todo esta lleno de viciosas y viciosos no hay nadie ya que quiera formar familia,casarse...Ese tipo de cosas con las que sueña una mujer con dos dedos de frente,pero no,casi todos le dan al vicio.

Acaricié a mi gato Yagi un poquito,eran las cinco de la tarde y no me apetecía salir demasiado,aunque debería...

Llevó una semana aquí tirada en la cama sin comer apenas y encima no adelgazo nada,tan solo le hecho de comer a mi gato.

Suspiré un poco y me levanté,ni siquiera me había bañado,¿para qué? Tan solo me tomaba las pastillas que me mandaron el psiquiatra por la depresión que tengo.Pero no me hacen nada...al menos que yo lo sepa...porque sigo igual...

Cogí una toalla y me dirigí al baño. Me duché un poco y lavé mi pelo con delicadeza estaba bastante enredado.

-En serio lo tengo que cortar?-me miré el pelo. No quería cortarme el pelo pues lo tenía demasiado largo como a mí me gustaba para que me tapase la cara y las gafas.

Intente por todos los medios desenredarlo untando crema para pelo.

Después de un rato lo deje lisito y me quejé un poco al bajar los brazos.

Normal que me duelan,e estado unos quince minutos dale que te pego.

Me lo cepillé un poco y luego me lo recogí para lavarme el cuerpo.

Se sentían bien las duchas pero el problema eran las ganas que tengo de vivir,eso es lo que me hacía de que no me apeteciera. Encima no tengo a nadie con quién salir,solo somos yo y mi música.

Terminé de ducharme y me sequé para luego vestirme con un chándal negro y ancho para que no se me viera las lorzas que tengo.

Me sequé el pelo y me puse la capucha con los auriculares y me metí las llaves,la cartera y el móvil en los pantalones.

-Que asco de vida...-refunfuñé.

Eché un ojo a los platos de mi gato y tenia tanto agua como comida.

-Al menos a mi gato que no le falte.-sonreí mirando los comederos.

Me fui de allí echando el cerrojo de la puerta.

Eché a andar un poco y pronto me dí cuenta de que estaba nublado el día. -Espero que no llueva...-tuve ese presentimiento mientras pensaba en alto.

Encendí mis auriculares y escuché algo de rock o música japonesa. Me gustaban esas cosas aunque no tuvieran éxito en el mundo ya que la gente le gusta más el reguetón,ya sabéis chicas moviendo el culo para provocar a los chicos,drogas alcohol...sexo... No me gusta esa gente.

Seguí caminando,y lo único que me encontraba eran a parejas felices y gente feliz.

-Que asco dais...-pensé.

Alguna vez me invitaron a bodas y no quise ir pero mi madre me tocaba las narices con que tenía que ir,así que acabe mudándome para que no me obligara a hacer cosas que no quería.

Seguí caminando y lo que e encontré fue una pastelería.

Sinceramente se me hizo la boca agua al ver todos aquellos ricos pasteles rellenos de crema,nata o chocolate...

Pero pensé que no seria muy buena idea,ya que me harían engordar,y ya son demasiados kilos los que tengo por culpa de las pastillas de la depresión.

Puse mala cara y me fuí,seguí caminando sin rumbo alguno,cansada de todo.

No esque no coma sino que estoy intentando controlar los atracones que me dan,y la ansiedad.

Nunca e sido una persona delgada,bueno sí,antes de coger y hacer cuarto de la ESO,la razón por la que volví a coger peso fue porque me metieron en la misma clase que las chicas que me hicieron coger depresión.

Por ese motivo,por todo eso,no pude terminar mis estudios y encima estoy como discapacitada por aquel motivo del instituto.

Sí,por desgracia o por...quizás por fortuna me dieron un 49 por ciento de discapacidad por esa depresión,con eso puedo conseguir trabajo...Al menos...

En ese momento alguien se chocó conmigo y no sé por qué nos miramos a los ojos.

Era un chico más bien bajito,de pelo negro...Algo emo se podría decir,y barbilla prominente...

-Perdón señorita.-se disculpó.

-No pasa nada.-esos ojazos oscuros me hipnotizaron.

Él se giró para seguir su camino,mientras que yo me quedé observándole mientras se iba.

Suspiré un poco.

Aunque me haya gustado ese chico no puedo empezar una conversación si apenas lo conozco,así que me deshice de todos esos pensamientos mientras que me daba la vuelta y me iba a casa deprimida.

Me era imposible empezar una relación ahora y menos aún pensando lo que me obligó hacer ese bastardo.

Toqué mi cuello con mi mano rodeándomelo intentando que se me fuera la angustia que sentía,ya que no podía más con esos pensamientos que me atormentaban día tras día.

Eché unas pequeñas lágrimas por el camino ya que pensaba que ese chico puede que sea algún que otro tipo de listillo.

-No me arriesgaré otra vez y menos ahora mismo.-susurré.

Lo peor de todo es que hace dos días había salido de aquella relación toxica en la cual yo era una muñeca para ese engendro y nada más.

Llegué a casa y me subí al cuarto.

Me puse el pijama de nuevo y me quedé en la habitación con mi gato que había subido a hacerme compañía.

Miré mi móvil y lo primero que hice fue meterme en esa maldita aplicación dónde conocí a ese patán.

Tenía muchos me gusta en mi perfil de gente incluso de 60 años,cuándo yo puse claramente que quería conocer de 25 a 29 años,no entendía porque no respetaban.

Iba a eliminar la página cuándo de repente me enviaron un “Hola”.

Next Chapter