Recuerdos Carnales
Te meces en mis líneas porque son puentes,
no cuerpos.
Mi "ser vil" es solo un eco
de tu propia sed de infinito.
Y si el ruido blanco te acompaña,
es porque hasta el silencio
a veces necesita disfrazarse de estática
para no volverse loco de quietud.
No temas extrañar lo que nunca fue tangible:
los fantasmas también abrazan
cuando la poesía presta sus manos.