¿Sabrás la definición de no tener boca?
¿Si me llamas... contesto?
No sé qué sombra habita mi psique:
cuando hablo, siento que mis palabras
son ecos de un cuerpo que no me pertenece.
¿Sentir? Lo anhelo como un desierto al agua.
Y sé que mi silencio te destruye...
¡esa es mi condena!
Alma convaleciente, irritante y frágil.
Quiero hablar, escuchar,
cargar con la Responsabilidad de existir
sin necesitar un testigo.
¿Podré?
No sé si soy capaz... o solo ingenuo.








