Sinopsis
¿Qué sucede cuando un diablo reclama a un demonio?
El detective Park Jimin odia su vida.
Pasa todo su tiempo, día tras día, luchando contra los demonios en su cabeza que le dicen que es una persona inútil y desagradable. Esto no cambia cuando lo envían a una nueva misión con su compañero para resolver una serie de asesinatos. Es bueno en su trabajo y encontrará a quien lo hizo, de eso no hay duda. La única pregunta es si podrá o no mantenerse en pie, o si sus habilidades empáticas finalmente lo matarán.
Min Yoongi está aburrido.
Está aburrido de sus proclividades nocturnas secretas y aburrido de hacer el papel de encantador benefactor del vecindario. Yoongi no es bueno, nunca lo ha sido, pero justo cuando comienza a pensar que la vida no tiene ningún interés, Park Jimin tropieza en su punto de mira. No le toma mucho tiempo darse cuenta de que el detective también está ocultando su verdadero yo, y de repente, persuadir al monstruo de Jimin para que salga a la luz es todo lo que se le ocurre a Yoongi. Mientras la obsesión hunde sus garras, decide que es hora de un nuevo juego, Jimin va a jugar con él. Le guste o no.
Secuestrado y obligado a soportar cualquier plan retorcido que Yoongi tenga reservado, Jimin lucha por aferrarse a su idea del bien y el mal, pero cuanto más intenta resistirse, más esas líneas comienzan a desdibujarse. ¿Qué posibilidades tiene un simple demonio contra un demonio real? Especialmente uno que calma esas voces retorcidas en su cabeza y lo hace sentir por primera vez que tal vez no es tan desagradable como siempre ha creído.
ADVERTENCIA: Este es un romance MM Oscuro independiente, lo que significa que hay muchos temas que algunos pueden encontrar perturbadores. Algunos de estos incluyen, entre otros, dub-con (consentimiento dudoso), violencia, un protagonista masculino seriamente obsesionado, un protagonista masculino que lidia con baja autoestima y contenido sexual explícito que no es adecuado para todos los lectores. ¡Felices para siempre (HEA) garantizado!.
llegandoo
aquí vamos
soy feliz aquí