Lo que dejamos en la marea

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Summary

Akumal no es solo un lugar; es un recuerdo. Sira y Dylan se amaron entre las mesas de La Brisa y las olas de la playa, construyendo un amor tan intenso como el sol de verano. Hasta que él se fue sin decir adiós. Dos años después, el mar los vuelve a juntar. Ella ha intentado seguir adelante con Alex, un hombre que carga sus propias tormentas. Dylan ha regresado, pero no es el mismo: trae consigo el peso de su huida y la sombra de Pamela. ¿Puede el amor sanar lo que el tiempo ha roto? ¿O algunos naufragios son para siempre? Una historia sobre segundas oportunidades, las cicatrices que elegimos mostrar y el poder del mar para devolver, con la marea, lo que una vez dejamos atrás.

Genre
Romance
Author
Mitsuki
Status
Complete
Chapters
79
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prologo.

Prologo.

Ahí estaba yo, de rodillas en la arena húmeda, quemando nuestras cartas bajo la luz violácea del amanecer.

Había escuchado que el fuego purifica, que las llamaste liberan de los recuerdos que pesan demasiado, pero nadie me advirtió que el viento de la playa jugaría en mi contra, arrastrando los trozos de papel medio quemados hacia la orilla, donde las olas los devoraban con indiferencia.

La playlist de aquel verano sonaba desde mi teléfono, ahogada por el rumor del mar, canciones que habíamos elegido entre risas, con los pies enterrados en la arena y la piel pegajosa de bronceador, nuestras canciones, las que ahora sonaban como un eco de algo que ya no existía; una carta se resistió a arder, la reconocí al instante: estaba escrita en ese papel azul pálido que compramos en el puesto de la esquina, el mismo tono del mar en días tranquilos.

No la leí, no hacía falta, recordaba cada palabra, cada promesa hecha a medias entre besos salados y noches sin luna, la sostuve sobre las llamas, dejando que el calor la chamuscara sin destruirla del todo, luego, con un gesto que ni yo misma entendí, la guardé en el bolsillo de mi short desgastado. Justo cuando el sol asomaba sobre el horizonte, juré escuchar tu risa entre el sonido de las gaviotas; como si el mar, en un acto cruel de ironía, decidiera devolverme solo el recuerdo de lo que ya se había llevado…