La Bruma de la Rivera

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Summary

En la rivera, la bruma guarda un secreto: canciones que hipnotizan, pilotos desaparecidos y un misterio que ha devorado generaciones. Mario se adentrará en ella para descubrir la verdad... aunque esta pueda costarle todo. "La Bruma de la Rivera" es un relato de suspenso y misterio, donde la obsesión por la verdad puede ser tan peligrosa como lo que acecha en la niebla.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

Mario era un piloto, con un solo objetivo, pasar la rivera donde su hermano mayor, también piloto, había desaparecido tres años atrás. Lo último que se escuchó de él, por el intercomunicador, es que estaba rodeado de mucha neblina y escuchaba una canción extraña, luego se perdió la comunicación y no quedo rastro de él, ni del avión que volaba. Ese mismo año otros dos pilotos cruzaron por allí y sucedió exactamente igual. Por un tiempo se dejó de cruzar esa rivera, sin pistas de lo que sucedía, era mejor evitarla, pero luego retomaron su cruce y todo parecía normal, incluso Mario había hecho viajes por allí y todo estaba tranquilo, nada de neblina o alguna música extraña.

Como piloto de carga, sus viajes transcurrían de lo más normal, pero el seguía pendiente de cualquier indicio, cualquier mínima cosa, que pudiera ser una pista para saber lo que paso con su hermano. Mario recién cumplió veintiún años, se inició como piloto antes de que su hermano desapareciera, era la única familia que le quedaba en la isla donde vivía. Su madre murió por una enfermedad, cuando él tenía cinco años. Su padre, también piloto, desapareció cuando él tenía diez años y aunque no se sabe la causa, el cree que también fue en la rivera, porque en su último viaje debía cruzar por allí, y varios pilotos con la misma ruta desaparecieron por esa época. Su hermano, Simón, quien al desaparecer tenía veintiocho años, fue su figura paterna desde entonces.

Mario ha llevado su vida tranquila, tiene buenos amigos y vecinos, una comunidad que lo apoya, él se permite disfrutar de las cosas que tiene, aunque su prioridad, es encontrar algo que le ayude a descubrir lo que paso con su hermano, y quizás también con su padre.

Una tarde, su rutina tranquila se vio interrumpida. Lo llamaron para informarle que su amigo y compañero Luis, desapareció, y en su última comunicación por el radio de comunicación, dijo lo que temían todos, estaba rodeado de neblina y escuchaba una canción, que extrañamente no podía ser oída por el intercomunicador, y luego perdieron su rastro. Enviaron varios pilotos por los alrededores y no encontraron nada que permitiera saber lo que le ocurrió a Luis.

Mario quiso ir hasta la rivera, pero sus superiores lo impidieron, ya sabían lo que podía pasar, en cualquier momento la neblina podía resurgir, así que, decidieron hacer lo rutinario, no utilizar esa ruta por un tiempo, aunque es la más corta para la mayoría de sus viajes, la seguridad de sus pilotos es prioridad. Pero Mario no está satisfecho, sabe que es su oportunidad si quiere encontrar algo, sin embargo, no puede ser imprudente, debe seguir en su trabajo.

Dos semanas después, contactaron su base, informando que necesitaban una carga de medicina urgente en la isla cerca de la rivera, él toma esa oportunidad y se ofrece de voluntario, se arriesgara a cruzar la rivera. Sus superiores no quieren que se haga el viaje, pero tomar el otro camino, dando la vuelta por el otro extremo, retrasaría la entrega, así que, aun con dudas, aceptan el riesgo que Mario tomará.

Cuando ya está volando, va muy expectante por lo que podría encontrar; antes de llegar a la rivera, recuerda lo que todos decían de la música extraña y algo dentro de él, le dice que debería prepararse, así que enciende la radio, se pone sus audífonos y escucha música fuerte que lo envuelve. Cuando empieza a cruzar la rivera, comienza a verse envuelto por la neblina, y nota que es más espesa cuanto más avanza, pero mantiene sus oídos en la música, unos minutos después, sale de la neblina y llega a su destino, a tiempo para entregar. Pero se lleva una gran sorpresa cuando revisa la avioneta y descubre rasguños grandes por los lados, solo superficial, no hay daños graves. Cuando informa lo sucedido, le piden que regrese por el otro lado, para evitar el aparente peligro.

Este suceso, hace que se tenga confianza, ya tiene una pista, aunque aún no sabe cómo seguir, siente que después de tanto tiempo esperando, al fin tiene algo. Pero no puede evitar atemorizarse en pensar que clase de criatura pudo causar esos rasguños y que haría con todos esos pilotos desaparecidos.

Por un tiempo, todo vuelve a su cotidianidad, dejaron de hacerse viajes por la rivera, queriendo evitar lo peor. Luego de dos meses, deciden volver a cruzarla, algunos están temerosos, por eso Mario otra vez se ofrece de voluntario. Y sin que nadie lo sepa, le pide a su amigo Bill, que lo acompañe, él es un piloto que entro con su hermano, pero ahora esta retirado, debido a una lesión que le ocurrió un año atrás y ya no lo permitió volar. Él también quiere saber lo que ocurre en la rivera para que tantos de sus colegas, desaparezcan.

Ambos van decididos. Mario piensa que uno de los dos debe escuchar la extraña canción de la que siempre hablan los pilotos perdidos, quizás así, puedan ver a las criaturas, por eso, antes de llegar a la rivera, deciden que él se pondrá los audífonos y escuchara la música de la radio. Cuando están atravesando la rivera, empiezan a ser rodeados por la neblina, que condensa más y más en cuanto avanzan, Mario comunica a la base de operaciones lo que ve, sus superiores empiezan a gritarle que se devuelva, pero el, decidido y viendo determinación también en Bill, decide cortar la comunicación y avanzar.

En un momento, empieza a sonar una canción muy extraña, tiene una melodía que parece envolvente y misteriosa y una letra que de a poco va cautivando, hasta que deja en trance. El único que la escucha, es Bill, quien de repente se levanta de su puesto y se dirige a la puerta, Mario, activa el piloto automático, para mantener la dirección mientras va tras Bill, cuando lo agarra, empieza a gritarle, pero era inútil, su amigo parecía drogado.

Por un momento, tiene la tentación de quitarse los audífonos, pero recuerda que podría estar sonando la canción extraña, que probablemente tiene a su amigo en ese trance. Con fuerza, lo pone otra vez en su asiento, amarrándolo bien, pero Bill está luchando por soltarse, de repente se detiene y empieza a decir incoherencias, mirando hacia el vacío: ‘quiero estar contigo’, ‘te amo’, ‘eres todo lo que necesito’. Aunque Mario no escucha nada, nota que está diciendo algo, la tentación es fuerte para quitarse los audífonos, pero se lo impide asimismo, luego nota como Bill estira su mano hacia la parte frontal, con una cara de desesperación, como rogando ser rescatado, en cuanto voltea, ve a través de los vidrios, una criatura espantosa...

Continuará…

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