Mas Alla Del Silencio

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Summary

"Tienes mi mundo de cabeza, y no necesitas decir ni una palabra para eso. Creo que esa razón es suficiente para quedarme a tu lado para siempre" Para Matheo el contactó físico no había sido algo necesario en su vida, él creía que ya con las palabras era más que suficiente. Pero en cuanto un accidente le robó la posibilidad de comunicarse con palabras, el acto de tocar a otra persona se volvió algo a lo que tenía que enfrentarse por segunda vez en su vida. Demian había sido un alma libre toda su vida, desde que era niño había planeado irse de su pueblo y no volver, no le gustaba atarse a las personas o lugares. Pero para su mala suerte, había algo que todavía lo ataba a ese pueblo, o mejor dicho, alguien, una persona por la que volvería a ese lugar sin dudarlo. Pero ahora la duda era ¿Matheo podrá volver a conectar con el tocar al otro sin tener miedo del daño que le pueden causar? Y Demián, ¿Él podrá ponerle fin a ese hilo que lo ata desde niño a ese lugar, o su razón para quedarse se va a reforzar?

Genre
Lgbtq/Romance
Author
gmoon
Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

Introduccion

𓆝 𓆟 𓆞 𓆝

Matheo

La vibración del teléfono hizo que el dolor en mi pecho aumentara, las lágrimas caían de mis ojos y mi cuerpo temblaba.

Cerré los ojos y me abrace a mis piernas mientras el dolor aumentaba en mi cuerpo, las ganas de gritar se quedaban atoradas en mi garganta, la cual ardía como el infierno.

Ignore totalmente la vibración, no quería escuchar a nadie lamentarse por lo que me pasó, no quería volver a ver a nadie, no quería salir de aquí. Simplemente quería desaparecer o volver a antes del accidente y hacer todo distinto.

No quería tener que vivir así de ahora en más.

Demian

El timbre al otro lado me estaba poniendo de los nervios, y luego el buzón de voz. Aleje el teléfono de mi oreja y lo lance al asiento con brusquedad.

— Dónde carajos estás, Matheo— el semáforo se puso en rojo y tuve que reducir la velocidad, apoye la cabeza en el volante, rendido.

El dolor de cabeza había comenzado a ser insoportable, todo esto estaba pasando muy rápido y tenía miedo de donde pudiera estar o lo que podía hacer. Me golpee la cabeza con el volante varias veces, tratando de encontrar en mi mente algún lugar donde pudiera estar, y descartando aquellos donde no.

Su casa, en la de Lucas, la playa, el hospital, el bar. Había buscado por medio pueblo, y no lo había encontrado.Entendía que quisiera estar solo luego del accidente, pero desapareció sin decir nada, y la mayoría estaban preocupados por su estado.

— El acuario...— el lugar me hizo reaccionar, levanté la vista y el semáforo estaba en verde. Con el lugar en mente aceleré lo más rápido que pude, dirigiéndome al último lugar en el pueblo que no había revisado.

Matheo

Las manos me temblaban más de lo que me habían temblado toda mi vida, mi cuerpo entero estaba tenso. El corazón me dolía como si me lo estuvieran apretujando, y sentía mi garganta cerrarse mucho más de lo que la tenía ya.

Me enderece y apoye mi cabeza en la pared, los ojos me ardieron al abrirlos y las lágrimas taparon mi vista. Me limpie los ojos con la manga del buzo y mi vista se despejo débilmente, pero al menos podía ver a los peces sobre mi.

La luz azul de la pecera, los peces nadando y el silencio eran mi único lugar seguro, siempre lo fueron. El acuario parecía ser el único espacio donde nadie me observaba con lastima o tristeza, o donde nadie venía a decirme que sentían lo que me había pasado.

La pantalla se volvió a encender a mi lado, yo solo cerré los ojos y respiré por la nariz con mucho dolor. Tal vez hice mal en desaparecer de la nada, pero necesitaba salir de esa casa antes de que yo solito me ahogara.

Mire mis manos las cuales no habían dejado de temblar, el dolor en mi pecho tampoco se fue y la sensación de sofoque era todavía peor, aunque eso último será normal de ahora en más. No puedo respirar bien desde que salí del hospital y creo que no lo volveré a hacer por mucho tiempo.

El teléfono dejo de vibrar, y se apagó, el silencio reino en el lugar. Pero no en mi cabeza, la cual me dolía con cada pensamiento que tenía, el recuerdo del accidente y la cara de mamá cuando le dijeron que tal vez no podría volver a hablar. Eso me atormentaba cada vez más. si ya era un problema antes de esto, ahora sería peor. Apreté los dientes enojado conmigo mismo, ¿Por qué tuve que seguirla?, si no hubiera insistido, tal vez ahora estaría en casa con mi garganta intacta.

Acune mi cabeza entre mis manos, no había dormido nada en la última semana, cada que cerraba los ojos recordaba como ese maldito me arruinó la vida. Ni hablar del dolor de garganta, el cual apenas desperté fue como si me estuvieran quemando vivo, y en la semana apenas podía comer sin que me ardiera todo.

El cuerpo también se me había hecho pesado, me había mirado al espejo al llegar a casa y descubrí que tenía varios moretones, junto a unos cortes en la espalda que dejarían cicatriz. Jamás imagine que el sería tan sádico como para lastimarme. Pero supongo que no conocemos a las personas lo suficiente.

Demian

Camine con desesperación hasta la entrada de atrás, con la esperanza de que estuviera abierta y lo encontrará allí adentro.

En cuanto llegue, empuje la puerta y está se abrió con facilidad. Un pequeño alivio se instaló en mi cuerpo. Entre y me permití observar cómo estaba el lugar, hace años que me fui, pero jamás olvidé donde me crie.

Seguía teniendo luces verdes, azules, violetas, esas que caracterizaban cada pecera gigante. Las bajadas y subidas, los carteles con información, fotos, en el centro aún estaba el mapa con las direcciones del acuario, solo que ahora era más grande.

El sentimiento de nostalgia se instaló en mi pecho, y los recuerdos de dos niños corriendo por este lugar vinieron a mi cabeza, las risas sonaron como un vago sonido en mi mente, junto al recuerdo. Sonreí inconscientemente y seguí caminando.

Subí por una de las rampas y observé los peces en el tanque, la luz azul creaba un lindo ambiente, bastante nostálgico a mi parecer. Seguí mirando todo muy por arriba, pero dirigiéndome hacia lo que vine. Luego de bajar la rampa, el inicio del túnel apareció en mi campo de visión. Me acerque de manera lenta y en cuanto el túnel completo apareció ante mí, el cuerpo que temblaba sentado en el piso hizo que mi corazón se encogiera.

— Matheo— mi voz salió con un tono de tristeza, y al llegar a sus oídos, pude ver como quedaba totalmente paralizado, levanto su cabeza con una lentitud que pareció eterna. Y algo se removió dentro de mi cuerpo cuando sus ojos se conectaron con los míos, la nostalgia que sentía se convirtió en una tristeza que me formó un nudo en la garganta. Viendo su estado, es como si un balde de agua fría me callera luego de años.

Y por primera vez en 5 años, me arrepentía de haberme ido, me arrepentía totalmente de haberme escapado, de desaparecer sin despedirme, de mandar esa estúpida carta de despedida y abandonarlo en este pueblo. Después de 5 años, entendía porque el jamás me había devuelto la llamada.

𓆝 𓆟 𓆞 𓆝