DESTINO IMPUESTO
Antecedentes de Samara Vega.
__ Samara única hija, creció bajo la sombra autoritaria de su padre, un general estricto, acostumbrado a que su palabra fuera ley.
__ Desde pequeña aprendió a desafiar con la mirada, lo que no podía desafiar con la voz. Su rebeldía no era un capricho, sino una defensa.
__ A pesar de su carácter indomable la chica poseía una belleza que desentonaba con la rigidez del entorno.
__ Su cabello castaño oscuro caían suaves ondas que marcaban un rostro de rasgos definidos, donde la piel pálida contrastaba con unos ojos verdes esmeralda en los que habitaba una luz inquieta, como si desafiar fuera su manera natural de existir.
__ Su madre, más comprensiva, siempre la protegió, incluso cuando la niña desobedecía oh se metía en problemas. Esa dualidad marcó su carácter: aprendió a resistir la autoridad, pero también a ocultar lo que realmente sentía.
__ El general Emiliano Vega, condecorado por sus años de servicio y dueño de varias empresas contratistas militares, era un hombre que no conocía el.. "No" como respuesta.
__ Su poder no provenía solo de su rango militar, sino del dinero y las influencias que había acumulado a lo largo de los años. En los círculos altos, su apellido habría puertas... y cerraba bocas.
Donde se forjan las sombras.
__ El motor del coche se apagó y el silencio que siguió fue tan pesado que pareció quedarse suspendida en el aire. __ Frente a ellos se alzaban los muros grises del instituto militar San Ezequiel.
__ Un lugar donde las reglas son claras. Y las emociones, un verdadero lujo que nadie puede permitirse.
__ El general Vega, bajó del auto con la precisión de quien jamás ha dudado un paso. Su hija Samara lo siguió unos segundos después, con la mochila colgando de un hombro, y los ojos perdidos entre las sombras del edificio.
__ Toma tus cosas__ le ordenó con voz seca, y sin mirarla.
__ Samara obedecío sin responder. No había caso discutir ya lo había intentado todo. Durante semanas, Súplicas, promesas, eh incluso silencios y nada cambió su decisión.
__ Aquí aprenderás disciplina Samara. Aquí dejarás de ser una decepción__ le dijo su padre con dureza incrustada en cada palabra.
__ El viento olía a tierra húmeda y metal. en la entrada, dos soldados vigilaban con expresión imperturbable. Detrás de ellos se extendía un patio enorme con filas de jóvenes marchando al compás de un silbato que perforaba el aire.
__ Todo era perfectamente frío.. eh inhumano para ella, y su cruel destino.
__ Mientras caminaban hacia la oficina de ingreso cada paso resonaba como una sentencia, un nudo se formó en su garganta, no sabía si quería llorar oh gritar.
__ En ese instante contuvo la respiracion. Cuando la puerta del despacho se abrió de golpe la chica alzo la vista, y fue alli donde la vio por primera vez.
__ Ella es Valentina Ruiz, y sera su instructora__. Murmuró alguien a su lado.
__ Su figura imponía desde el primer vistazo. Su cabello oscuro, recogido en una trenza apretada resaltaba la línea firme de su cuello, y el porte impecable de su uniforme. Cada botón brillaba como si obedeciera una orden.
__ Con una mirada cortante y precisa, que parecía capaz de atravesar a cualquiera que osara ha desafiarla.
__ No necesitaba alzar la voz para hacerse escuchar, bastaba un leve movimiento de sus cejas o una palabra pronunciada con calma, para que todo el lugar enmudeciera.
_ Aún así había algo en ella que desarmaba. Su belleza era de esas que no se piden, sino que se imponen... severa, contenida, casi peligrosa.
__ Y con una elegancia que contrastaba con la dureza de su tono.
__ Era imposible no mirarla, aunque hacerlo significaba ponerse en riesgo.
__ ¿Señorita Vega? Preguntó sin apartar los ojos de ella.
__ La joven asintió, con un hilo de voz, que apenas existía.
__ Bien. A partir de este momento estás bajo mi cargo__ ¡Espero que sepas lo que eso significa!.
__ No lo sabía, pero algo en la jovencita deseaba no averiguarlo.
__ El general le entregó unos documentos y estrechó su mano, con una firmeza que parecía una sentencia.
__ Confío en que la formara, correctamente capitana.
__ La capitana Ruiz apenas inclinó la cabeza__. Eso depende de ella.
__ Samara bajó la mirada. En su pecho algo se quebró, con un sonido que nadie más escuchó, solo ella.
__ Cuando su padre se alejó, sus pasos resonaron con la misma autoridad, con la que había regido toda su vida. No se giró a mirarla ni una sola vez, y en ese instante, la chica comprendió que estaba completamente sola.
__Valentina la observó en silencio. Había algo en esa muchacha, una mezcla de desafío contenido y fragilidad, que la obligó a sostenerle la mirada un segundo más de lo debido.
__ "Bienvenida al San Ezequiel"__ dijo finalmente__ Aquí no hay espacio para la debilidad, espero que lo entiendas__ ahora sígueme.
__ Las botas de la instructora resonaban contra el suelo marcando el compás del pasillo Samara la siguió con pasos inseguros. Sintiendo como cada eco parecía recordarle que ya no tenía escapatoria.
__ Las paredes grises, las puertas cerradas, el olor metálico del aire, creaban una sensación de encierro y obediencia.
__ Valentina caminaba unos metros adelante sin voltear, pero consciente de cada movimiento detrás de ella. Sabía que esa nueva recluta no era como las demás.
__ "Ella podía sentirlo".
__ Y mientras el sonido de sus pasos se perdían en el eco del corredor, ambas cruzaron juntas el umbral de una historia que sin saberlo, iba a cambiarles la vida.