Prólogo
Dicen que la oscuridad es ausencia de la luz. Se equivocan
La oscuridad mira, respira, acecha. La oscuridad recuerda.
Yolo supo la primera vez que senti sus ojos sobre mi. No fue un encuentro, fue una sentencia. Un recordatorio de que destino no pregunta, no avisa, solo cumple
Por qué al final….
“No se puede de huir de un destino escrito en la oscuridad”