Chapter 1
Después de la batalla contra el hechicero, la vida de Randy Cunningham ha sido algo aburrida en realidad durante semanas. McFist y Viceroy han dejado de hacer robots o algún tipo de amenaza para poder matar al ninja, lo cual para todos era genial, no tener que lidiar con cualquier robot que atacaba Norrisville. Todos estaban felices, a excepción de un chico anteriormente mencionado, que estaba frustrado y aburrido de no tener algo de acción. Él solo se podía conformar con entrenar dentro del Nomicon, pasar tiempo con su mejor amigo y jugar videojuegos.
Este día era igual que los otros, un día aburrido, lleno de tranquilidad y gritos de profesores dando clases sumamente aburridas para su gusto. Él solo quería luchar contra cualquier maldad de un enemigo, tener el traje del ninja y incluso escuchar algunas lecciones del Nomicon o del primer ninja. Si así de aburrido estaba.
Había cosas que Randy se preguntaba o no entendía de sí mismo. ¿Desde cuándo se volvió tan dependiente de un traje con poderes? O ¿Por qué siempre quería estar entrenando en el Nomicon? Antes de ser elegido para el ninja, siempre tenía muchas cosas que hacer que no sean cosas de entrenamiento, lucha, lecciones, etc, junto a Howard, su mejor amigo. Y ahora, ¿por qué no encontraba nada entretenido que no fueran cosas de ninja? Ni él lo sabía, y su mejor amigo parecía ya estar harto de eso.
Pero nadie podía culparlo, ¿Verdad? La vida de un adolescente es aburrida en especial si vas en noveno grado de la secundaria Norrisville, nada interesante pasaba a menos que Bash y su grupo hagan algo estupido.Como era de costumbre las clases empezaron de nuevo, estando en un nuevo año con nuevos compañeros, nuevas caras, un nuevo profesor y cambio de director, todo era diferente pero esa escénica que tiene el colegio Norrisville desde hace años seguía siendo la misma. Mientras nuestro querido ninja estaba en su descanso junto a su mejor amigo Howard con el cual compartía todas las clases de la academia y que no paraba de quejarse de lo obsesionado que el está con el Nomicon durante todo el dia, lo cual para el era ridículo y una exageración de su amigo.
- Howard de verdad deberías parar con eso, no entiendo tus tontas quejas, yo ni siquiera tengo una obsesionado con Nomicon solo estás siendo demasiado dramático, amigo.- Respondió Randy hartó de el dramatismo de su mejor amigo, para Randy cuidar, traer y obedecer tanto a su libro mágico e maestro a todas partes es importante, no una obsesión o eso el cree.
- Dramático, ¿Yo? Pues perdón por decirte la verdad, enserio Cunningham nunca dejas ese libro, ¡Ni siquiera en el baño!- Howard volvió a reclamar totalmente ofendido al ser llamado dramático.
- Claro, solo admite que estás celoso, Howard, eso no es muy Bruce de tu parte.- contrataco Randy de manera burlona a su amigo con tal de fastidiar lo.
- ¡¿Celoso?! ¿Yo? ¡Debes estar demente Cunningham! Yo jamás estaría celoso de un libro mágico y estúpido.- se defendió el peli naranja y miro a otro lado mostrándose completamente ofendido.
- Si no son celos, entonces, ¿Por qué siempre te quejas del Nomicon? Enserio no lo entiendo.- Randy respondió tanto molesto como dudoso.
- ¡Pues claro que no lo entiendes, Cunningham! Tu no eres al que lo dejan plantado o lo dejan en media conversación, cada vez que ese libro mal gastado brilla o hay algún peligro en la ciudad. Simplemente no es justo, ¡Ese libro siempre nos quita la diversión! Sabes que te necesito para que pagues la comida y los videojuegos.- Howard volvió a contraatacar.
- ¡Soy el ninja! Mi responsabilidad es cuidar a la escuela y a esta ciudad de Mcfist, Viceroy, el hechicero y cualquier peligro, tus caprichos no son mi responsabilidad, yo no me haré cargo de ti, sere tu amigo pero no tu sirviente.- Está vez Randy hablo en tono más molesto que burlón.
- Ni para ser mejor amigo eres bueno...- Howard susurró con ironía, sus labios se volvieron a abrir para hablar de nuevo. - Bueno puedes ser el ninja genial y amado de Norrisville pero eso no te vuelve un buen amigo.
Hubo un momento de tensión y silencio, Randy no hizo ningún movimiento, no se retorció, no rechisto, no suspiro, no se movió, no hablo, nada, ninguno de los dos chicos dijo algo, al menos no durante 10 minutos.
- Así que mal amigo, ¿Eh? Pues el mal amigo aquí no soy solo yo, pero si tanto te quejas de mi actitud y de lo mal que soy como tú amigo, pues ve y consigue te otro .- Randy esta vez hablo de manera seria y dolida, pero no hablaba enserio, no, por supuesto que no lo haría.
- Ja, apuesto que puedo hacer amigos, mejores que tú, Cunningham.
- Bien, entonces demuestra lo.
- Bien, eso haré.
- Bien.
- Bien.
Después de ese intercambio de palabras otra vez hubo un silencio incómodo pero esta vez había una pizca de rivalidad en el aire, no era sorpresa, los dos son muy orgullosos como para admitir una equivocación o decir un perdón o al menos el más bajo de los dos era más orgulloso. Pero después de un tiempo los dos van a volver a reconciliarse, ¿no? Eso siempre pasa cada vez que se pelean. ¿Esta vez que lo hacía diferente? Solo es una discusión.Las clases terminaron hace unas horas y durante esas horas Randy y Howard no se han dirigido la palabra, los dos estaban molestos, era obvio que no se iban a disculpar al primer minuto, los dos estaban en una batalla contra sus propias emociones. Randy por un lado estaba triste, preparado para dar el primer paso de una disculpa pero también quería darle una lección a su número amigo y mientras que Howard, es más testarudo el no pensaba en disculparse quería que Randy se disculpara con el, aún que en el fondo, se sentía algo culpable. De todos modos los dos son adolescentes no saben cómo lidiar con sus problemas.
Randy después de la pelea con Howard y el aburrido día de clases, al fin llegó a la su casa, entro con las llaves de la casa y cerró la puerta. No hubo ninguna bienvenida o algún signo de alguien en la casa que no sea él, no era sorpresa, sus padres nunca estaban en casa, no siquiera recuerda la última vez que los vio. Sus padres estaban fuera del país en negocios, ¿Donde se encontraban? Él no tenía ni idea, solo recibía un par de transferencias de dinero por parte de sus padres para comprar lo necesario para sobrevivir y recibía una llamada cada mes, en su su vida era un poco solitaria o al menos no la mitad del tiempo.
FLASHBACK.
Había un niño pequeño se veía aproximadamente de 6 años de edad, estaba en la cocina aparentemente se veía con hambre, pero no estaba sólo, el parecía estar con compañía de una adulta, se veía cansada y estresada sentada en la mesa viendo algunos documentos en la mesa. Él pequeño niño se acercó a la mujer con una expresión hambrienta.
- Mami, tengo hambre ¿Puedes hacer algo de comer?- pregunto el pequeño mientras los gruñidos de su panza sonaban, rogando por comida
- Ahora no Randy, no tengo tiempo para darte de comer, ¿Por qué no le pides a tu padre que te haga un poco de comida?- La mujer respondió de manera rápida, no se dió ni un momento para responder le
Él niño no dijo nada y no le respondió a su madre, solo asintió de manera de compresión, se alejo para ir con un hombre mayor y con canas que cubrían su pelo morado. El pequeño se acercó al señor aparentemente su padre pero parecía demasiado ocupado al igual que la madre, al estar a unos pies cercas, el pequeño decidió preguntar pero manteniendo distancia.
- Papá, tengo hambre, mami dijo que me dieras algo de comer...- El niño pidió con timidez sin mirar al adulto que estaba al frente de él
- No tengo tiempo para eso, Haste un sándwich, no seas un inútil, sabes que estoy muy ocupado.- El señor respondió de manera seca y cortante, antes de ponerse su chaqueta.
Hubo un gran silencio, nadie respondió o hablo tanto como el niño y el adulto se mantuvieron en silencio sin inmutarse el señor se alejo para acercarse a su esposa, el niño no dijo nada y fue a la cocina para hacerse algo con lo que había en el refrigerador, sabía que sus padres no tenían tiempo para el, lo sabía, lo entendía, pero aún así le duele que sus padres no pasarán tiempo para el. Pero no importa, el amaba y respetaba demasiado a sus padres como para reclamar les, solo amor y respeto ¿Verdad? O talvez... ¿Era miedo? El no estaba seguro pero el no tenía que decir nada al respecto.
Después de un tiempo sus padres se tenían que ir a un viaje de negocios, dejándolo a cargo de una niñera, no era realmente ni buena y ni mala así que no se quejo pero... Después de ese viaje todo se vino abajo, sus padres parecían evitarlo más, ya ni siquiera los veía en la casa, iban a viajes más seguidos sin el, se volvió una rutina, hasta sus vecinos lo consideraban huérfano o al menos los que son buenos en el vecindario.
FIN DEL FLASHBACK.
Randy movió su cabeza de un lado para otro, intentando no pensar de mas, no tenía por qué hacerlo, solo eran malos recuerdos de su infancia, el suspiro de manera exhausta, caminando hacia su habitación, dejando la mochila al suelo, sacando su libro el Nomicon. Al acostarse en la cama, abrió el libro para tener una nueva lección de su, ¿maestro libro? Ni el sabía si en realidad el Nomicon sea en realidad su maestro, al abrir ese libro el quedó inconsciente, su cabeza apoyada en el libro.
Su conciencia estaba en otro lado, o eso es lo que en entendía, era un tipo de magia, su cuerpo quedaba inconsciente en el lugar donde estaba mientras que su mente, conciencia viajaba a otro mundo o mejor dicho dentro del libro, era difícil, no siquiera el lo entendía, pero ayudaba bastante, dentro de aquel lugar se veían palabras, letras escritas en todos lados dibujos de bestias, todo era muy genial para el. Por un momento las letras desaparecieron queda solo las hojas en vacío, eso indicaba que era hora de una lección o un consejo.
- Muy bien Nomicon, ¿Que tienes para mí?- Randy pregunto con una sonrisa arrogante.
Nuevas palabras aparecían, eran grandes y coloridas, solo era un dicho o ¿una frase? No era como un acertijo con pocas palabras, siempre lo hacia, era típico del Nomicon, era raro, ese libro era mágico, posiblemente con consciencia y con emociones aún no detectadas, no estaba seguro. Pero en cuanto las letras aparecían era más confuso, no lo entendía; El momento más inesperado siempre llega en el momento más esperado. Randy quedó confundido, ¿Que significaba eso? ¿Que intentaba enseñarle el Nomicon? Randy tuvo más preguntas que respuestas.
- Nomicon, deberías de ser más claro, no entiendo tus acertijos, deberías de ser más claro, entiendo que todo lo que sabes es tan Bruce, ¡Pero no comprendo nada!- Randy se quejo con demasiada confusión.
Las letras desaparecieron de nuevo, el Nomicon no escribió nada más, estaba enojado con Randy, ¿Cómo podía saberlo? Fácil, Nomicon puede ser agresivo o impulsivo sin necesidad de hablar o poner más palabras para regañarlo, simplemente se cierra y da por cerrada la nueva enseñanza que tenía que dar, dejando de nuevo a Randy con la conciencia ya en su cuerpo
- Dios, eres demasiado amargado para ser un libro.- Randy se quejo antes de levantarse de la cama.
Randy dejo el libro en la mesa que tenía en su cuarto antes de levantarse para hacerse algo de comer así que salió de la habitación sin darse cuenta de que en Nomicon no dejaba de brillar, hoy tuvo un día demasiado difícil, no hubo nada de interesante en las clases, no hubo algún ataque en cuál enfrentar, reprobó un examen, se peleó con su mejor amigo y su maestro-libro aparentemente no le enseñará nada nuevo a menos que sean acertijos confusos. Simplemente fue un día muy cansado para el, solo quería comer, darse una ducha y poder dormir toda la noche, nada raro podía pasar, estaba en su hogar un lugar seguro sin nada que podía interrumpir lo.Fue un gran ingenuo, un tonto iluso por pensar que nada raro podía ocurrir ahora que estaba en su hogar, después de que haya comido y salir de la ducha, camino a su habitación con una toalla que cubría la mitad de su cuerpo, su cabello estaba empapado, pero cuando menos entro y alzo la mirada, quedó en shock.
- ¿Quien carajos eres y que haces en mi habitación?- Randy pregunto alterado mientras agarraba un peluche que estaba cercas de él en el piso.
Todos era confuso, un desconocido estaba en su cuarto con ropa rara, era un adolescente o al menos su aspecto se veía así, tenía el cabello rojizo y el atuendo era negro con rojo, tenía logos raros y una capa, aún que aquel muchacho no decia nada si no más bien buscaba algo, no estaba seguro, se parecía demasiado al Nomicon... Randy abrió demasiado los ojos de sorpresa como si se hubiera acordado de algo, rápidamente giro la cabeza para ver el lugar donde habia dejado el Nomicon.
No estaba, aquel libro que había dejado en la mesa había desaparecido, no lo encontraba por ningún lado y sin embargo ahí estaba el desconocido enfrente de él, con un celo fruncido, todo era confuso, todo era realmente raro, ¿Que estaba pasando? El no estaba seguro pero lo va averiguar, volvió a mirar aquel chico.
- ¿Que está pasando? ¿Que le hiciste al Nomicon? ¿Que eres?- Randy volvió a preguntar demasiado confundido dejando caer el peluche que tenía de lado.
Aquel chico no dijo nada, solo se acercó, parecía que lo estaba inspeccionando lo con una sonrisa en el rostro confiada y a la vez parecía algo serio, al estar lo suficientemente cercas o al menos lo suficiente solo estaban a un metro de distancia, en ese momento el chico se resigno a hablar.
- Soy yo, Randy, Nomicon.- El joven respondió con una sonrisa y su mano se apoyo en su cadera.
- Ah, eres Nomicon, claro... Espera.- Randy hizo una pausa, procesando la información volvió a hablar con sorpresa. - ¡¿Nomicon?! ¿cómo, cuándo, qué? ¿Cómo te convertiste en un humano? ¿Por qué?
- Tranquilízate, tengo mucho que explicarte pero primero cámbiate.- El Nomicon respondió con calma.
- ¿Que me tranquilice? ¡Literalmente el libro con el que me ah estado enseñando se convirtió en un humano!- Randy exclamó se veia como si fuera a explotar en cualquier momento.
- Solo cámbiate ¿Si?- Nomicon volvió a hablar sin darle muchas opciones a Randy.
En ese momento Randy no dijo nada y solo fue a cambiarse tal y como el Nomicon había ordenado, sin rechistar pero parecía que tenía demasiadas dudas, se puso su ropa de siempre dentro de su armario, antes de volver con Nomicon y sentarse a su lado.
- Me puedes explicar ¿que está pasando?- Randy pregunto de forma interrogativa al chico frente a el
- Algo malo está por empezar Randy, algo muy malo y solo tu puedes enfrentar lo, pero para eso necesitas demasiada ayuda y por eso decidí convertirme en un humano para ayudarte.- El pelirrojo respondió de forma seria poniéndose derecho.
- Exactamente ¿Que tipo de peligro viene?- Randy pregunto algo desconfiado, su tono volviéndose más serio.
- Es algo relacionado sobre un clan demasiado poderoso... Se llama.- El Nomicon hizo una pausa antes de volver a abrir sus labios. - El clan Tokugawa...
Hubo una pausa, Nomicon se quedó callado por un largo tiempo y Randy no decía nada por no entender lo que está pasando, apenas podía procesar de que El Nomicon se convirtió un humano, no podía lidiar con la información de un clan que aparentemente es un peligro para Norrisville, estaba demasiado confundido, primero que nada ¿Cómo que clan tokugawa? ¿Exactamente que es? ¿Cuál era el peligro? Seguramente nada bueno.
Eso estaba demasiado seguro, Randy no era tonto, sabía que algo demasiado malo pasara, pero ¿cuando? ¿Mañana? ¿Pasado mañana? ¿La semana pasada? ¿En un mes? Nadie estaba seguro o eso creía Randy.En otro lado, una mansión con muchas cosas antiguas y con dibujos de dragones en grimorios aparentemente antiguos, se podía ver un chico joven aparentemente 16 años caminando hacia un dojo, dónde se veía a un anciano meditaba con los pies cruzados, tenía un ceño fruncido, pero aparentemente noto la presencia de el ya que abrió sus ojos sin dejar de fruncir el ceño.
- Llegas tarde Kaito.- Hablo el anciano antes de levantarse donde estaba meditando y mirar al joven.
- Perdóneme señor Ieyasu, tuve un retraso...- El joven agachó la cabeza en forma de respeto antes de hablar de nuevo. - ¿Para que me hablo señor Ieyasu?
- Ahora deja te lo explico Kaito, eres el heredero del clan tokugawa y fuiste elegido para derrotar al legendario ninja de Norrisville.- El anciano sonrió de manera casi escalofriante para el joven.
- ¿Elegido para derrotar al ninja? ¿El ninja de Norrisville? ¿Porque? ¿Cuando?- Preguntó el joven demasiado confundido por la inesperada noticia.
- Se que estás demasiado confundido pero no te preocupes, yo ahora te voy a explicar, oh joven Kaito, todas sus dudas serán respondidas, ven sigueme.- El anciano empujón en la espalda al joven para que lo siguiera.
El anciano guío al joven fuera del dojo, llevándolo a una oficina pequeña, dejándolo pasar, el señor mantenía una sonrisa desafiante y orgullosa, algo raro para todos los del clan, el anciano nunca sonreía pero el joven no se atrevía a decir algo, después de todos, ese anciano fue el que fundo el clan tokugawa, es alguien muy poderoso, inteligente y intimidador. No podía desconfiar o contradecir algo que él ordene, Kaito lo sabía bien, ese señor tiene muchos secretos y trucos bajo la manga, nadie podía subestimarlo. Aún que Kaito sabía que aquel anciana estaba apunto de hacer algo no muy agradable y el tendría que hacer el trabajo sucio, lo sabía, después de todo es su tatara nieto.
Solo una cosa sabía, que va a aver demasiado caos en lo que sea que el se está metiendo.Dibujitos de un amigo mío: