Como mi bully me convirtió en su novia (+18)

All Rights Reserved ©

Summary

Una historia de como un joven de secundaria es convertido en la novia de su bully. (Esta es la historia alterna de "Como convertí a mi bully en mi novia) ;)

Status
Complete
Chapters
5
Rating
4.7 3 reviews
Age Rating
18+

Todo por una historia de Inkitt

Mi nombre es Matías y esta es la historia de como mi bully me hizo su novia.

Yo soy un tipo tranquilo y quizás un poco introvertido. Soy de estatura media, uso gafas redondas, tengo el pelo castaño, un poco rizado y me gusta andar en bicicleta. Me gustan las clases de historia y lenguaje, pero odio las de matemáticas y física. También me gustan las de inglés, pero eso es porque aprendí inglés jugando en mi PC, juegos que no habían sido traducidos.

Me gusta el anime y salir con mis amigos al parque a dar una vuelta o solo hablar de cualquier cosa.

Pero un día llego un estudiante nuevo a nuestra escuela, ese fue el día donde todo cambió. Era un tipo alto, atlético, con cabello negro largo y liso, tenía una mirada intimidante y era de pocas palabras. Se llamaba Axel.

Al principio todo era normal, Axel no hablaba mucho pero se portaba relativamente bien con todos, nada especial.

Pero un día comenzó a molestarme de la nada, me empujaba con el hombro cada vez que pasaba cerca de él, me escondía la mochila y me tiraba agua del lavamanos si me veía en los baños. Lo raro es que no se reía cuando lo hacía, él solo lo hacía porque yo estaba cerca. Nunca entendí porque.

Una tarde que el profe no había llegado a clases, saqué mi celular y me puse a leer unos fanfics en Inkit. Me encantaba esta app, había historias para todos los gustos. Me puse de espalda a la pared para que nadie leyera por detrás lo que estaba viendo, era un fanfic donde feminizaban a un joven de secundaria como yo, y lo obligaban a hacer cosas muy eroticas. Nunca le había dicho a nadie sobre esto, era como un placer culpable que tenía.

Siempre me había preguntado si algo así podría pasar en la vida real, pero debe ser muy improbable.

Estaba leyendo el segundo capitulo del fanfic, se estaba poniendo muy candente. Yo estaba ruborizado por lo que leía.

Pero entonces uno de mis compañeros le lanzó un bola de papel a otro quien la esquivo y la bola de papel me golpeó a mi, lo que hizo que se me cayera el celular al suelo.

-¡Ay! ¡Oigan, tengan cuidado! -Le dije enojado al tipo que lanzó la bola.

-¡Perdón, fue sin querer! -Dijo el otro tipo, después continuo haciendo otra bola para lanzar.

Me arreglé las gafas y busque mi celular en el piso, no lo encontraba por ninguna parte. Hasta que vi unas botas negras conocidas, miré hacia arriba y ahí estaba Axel... leyendo el fanfic que estaba en mi celular.

-¡Ah, Axel, eso es mío! ¿Podrías...? -Dije mientras me levantaba, pero él solo puso un dedo en mis labios.

-Shhhh, aun no termino. -Dijo Axel sin dejar de leer.

Estaba muy nervioso, no quería que nadie supiera que leía esas cosas. No quiero ni pensar que dirían mis compañeros al saber que leía fanfics calientes sobre femboys y futas.

Me devolvió el celular y se acercó a mí, hablándome al oído para que nadie más escuchara.

-Si no quieres que todos sepan tu secreto, iras a mi casa después de clases. -Dijo con su voz profunda pero calmada.

-Pero...

Me dio una mirada que dejaba en claro que hablaba en serio. Tragué saliva y asentí con la cabeza.

Llegó el profesor y todos nos sentamos en nuestros asientos.

Pasé todo el día muy nervioso pensando en que me haría Axel al salir de clases.

___________________________________________

Terminaron las clases y todos salimos de la escuela. Yo estaba en la entrada principal decidiendo si iba a la casa de mi bully o me iba a la mía. Afuera me encontré con mi amigo, Pancho.

-Mati, ¿quieres ir al mall? Abrieron una nueva tienda de cómics hoy. -Pancho era un fanático de los cómics, igual que yo. Era un chico pálido, con cabello oscuro y ojeras por quedarse despierto hasta tarde.

-Hola Pancho, la verdad no creo que pueda. Tengo que hacer algo ahora.

-¡Vamos! Por fin tengo plata para comprar...-Pancho miró detrás de mi y se quedo callado. Sentí que alguien me ponía una mano en el hombro, era Axel.

-Ohhh, ok. Ehh, ya me tengo que ir. ¡Nos vemos, Mati! -Pancho corrió en dirección opuesta a nosotros.

-Vámonos, tenemos trabajo que hacer. -Dijo Axel empujándome.

-Ok, vale, te sigo.

Axel me llevó caminando hacia su casa. No pude evitar mirarlo al caminar, era alto y su cabello se balanceaba al caminar con pasos firmes. Su postura era perfecta y su cuerpo atlético se veía muy firme. Casi siempre vestia ropa oscura, lo que le daba un aire gótico, sin serlo. Algunos bromeaban que podía ser un vampiro, pero eso quedó descartado en el momento que lo vimos sentado al sol.

Caminamos por unas cuadras hasta llegar a su hogar, una casa de 2 pisos, de ladrillo, de color blanco. Nada fuera de lo común. Por un momento pensé que me llevaría a una casa embrujada.

Me hizo entrar y me hizo sentar en el sillón del living. El se sentó en un asiento frente a mí, mirándome fijamente como si me analizara.

-¿Que me vas a hacer? -Dije nerviosamente.

-Mmmm, creo que si te quedará bien...si, estoy seguro. -Dijo Axel ignorando mi pregunta. Se levantó y subió a su habitación. Volvió a los pocos segundos con un vestido rojo.

-Póntelo. -Me lo tiró encima, yo lo miré impactado.

-¡Esto es un vestido!

-Muy observador. Ahora vístete.

-Pero yo soy hombre. ¡No puedo usar esto!

-¿Acaso te pregunté si querías usarlo? Dije póntelo AHORA. -Axel me dio una de sus miradas intimidantes, sentía que podía ver más allá de mi con esos ojos.

Me quité mi ropa muy avergonzado, y me puse el vestido. Me quedaba un poco más pequeño de lo que esperaba, pero logre meterme en él. Se me ajustaba en el trasero y caderas, dejando ver mis piernas lampiñas.

Axel me miró detenidamente y sonrió, cosa que nunca hacía

-Te queda muy bien. Perfecto, entonces esta decidido. Te haré mi novia. -Dijo Axel mientras contemplaba mi cuerpo.

Lo miré extrañado. ¿Qué había dicho?

-¿Que dijiste? -Dije tratando ajustarme el vestido todavía.

-Que te haré mi novia, así que prepárate, porque te enseñaré como debe comportarse y actuar una chica linda como tú. -Axel sacó su celular y empezó a tomarme fotos.

-¡No hagas eso! -Trate de cubrirme la cara pero ya me había sacado una foto de mi cara.

-Tranquila, es para hacer un collage de antes y después. Aunque, si no quieres cooperar, tendré que mostrar estas fotos en clases.

-¡No, por favor! Yo... cooperare. -Dije aceptando mi destino.

-Muy bien, Matilda. ¿Puedo decirte Matilda? Creo que te queda mejor ese nombre.

-Ehh, ¿no?

Axel señaló su celular, advirtiéndome con su mirada.

-Ok. OK. Matilda esta bien. Por ahora. -Me senté derrotado, no podía oponerme a él, si lo hacía, sería el hazmerreir de la escuela.

Axel se sentó al lado mío y me acercó con su brazo, me hizo apoyarme en su hombro.

-Desde que te vi supe que tenias el potencial para vestirte femeninamente, tienes el trasero, las caderas, el rostro y el cabello para pasar como mujer. No creo que tenga mucho que hacer contigo. Tienes talento natural para ser un femboy.

Creo que era la primera vez que lo escuchaba hablar tanto, incluso era raro verlo sonreír. Es como si estuviera de muy buen humor al verme humillado así.

-¿Y que me vas a hacer ahora?

-Entrenarte, obviamente. Te haré mi novia, al igual que esos fanfics que tanto te gustan. Ya me imagino que estas entusiasmada con la idea. -Dijo mientras me acariciaba el cabello.

-¡Yo no... es decir... es solo una fantasía! Ese tipo de cosas no pasan en la vida real. -Dije poniéndome rojo como un tomate.

-¿En serio? -Axel me tomó en brazos y me sentó en sus piernas, ahora estaba sentado con un vestido, en su entrepierna. -Pues a mi parece que es bastante fácil de hacer, linda.

No lo podía creer, ¡esto se parecía mucho a esa historia de Wattpad! En ella, feminizaban a un chico en un fin de semana. Y justo hoy era viernes, Axel me tendría todo el fin de semana para él solo. Este pensamiento me produjo una sensación extraña en el pecho. ¿Era miedo, ansiedad, excitación, ira? No lo sabía, pero podía sentir los latidos de mi pecho como si fueran los de un tambor.

Pero ahora sentía algo más, algo se levantaba debajo de mi. Algo que estaba presionando mis nalgas y se levantaba poco a poco.

Me paré de inmediato. Axel tenía una sonrisa burlona, sabiendo bien porque me había levantado. Sin embargo, no se refirió al tema.

-¿Tienes hambre? Creo que ya va siendo hora de cenar. -Axel se levantó también.

-Ehhh, si. Me gustaría comer algo.

Axel me llevó a la cocina, yo todavía seguía usando el vestido. Abrió el refri y miro adentro.

-¿Te gusta el pollo? Tengo unos muslos listos para hacer.

-Suena bien.

Axel sacó unos muslos de pollo crudos y los puso en el mesón de la cocina, prendió el horno y me tomó del hombro.

-¿Que haces?

-Pues debemos aliñarlos antes de meterlos al horno, y no hay nada mejor que cocinar con tu novia. -Axel me puso frente al mesón, mientras el se ponía detrás de mí.

-Yo no se cocinar.

-Pues yo te guiaré. -Axel tomó mis manos y las guio hacia los ingredientes.

-Primero necesitas un diente de ajo, sal y romero, luego los molemos bien y después lo aplicamos al pollo. -Axel guiaba mis manos por detrás, mientras sentía su cuerpo presionar el mío, eso incluía su verga presionando mi trasero.

Mi corazón latía muy rápido. ¡Esto era igual a cuando mis padres cocinaban! Se sentía muy extraño pero romántico al mismo tiempo. Mi mente estaba confundida. ¿Me gustaba esto? No, no podía creerlo. Me estaban feminizando a la fuerza y yo por alguna razón, lo estaba disfrutando.

-Eso es, ahora que esto está molido, lo untaremos en los muslos de pollo. -Dijo Axel hablándome al oído. -Frótalo bien cariño, por todos esos muslos.

Ahora Axel me hacía frotar estos muslos guiando mis manos, no se porque teníamos que hacerlo así, pero yo ya no podía aguantar lo cerca que estaba de mi.

-Muy bien, cariño. Lo estas haciendo muy bien para ser tu primera vez... cocinando. Ahora los ponemos en la fuente y los metemos al horno.

Hice lo que me pedía y los metimos juntos al horno. Axel no se había separado ni un centímetro de mi en todo el rato. Nos quedamos mirando el horno como calentaba la comida, el reflejo del horno me mostraba a mi en un vestido mientras Axel me abrazaba desde la cintura.

-¿Axel?

-¿Si, Matilda?

-Suéltame, me siento raro.

-¿Como así?

-Yo... no sé. Siento algo que no me gusta.

-Quizás es algo que no quieres admitir, linda.

-¡No me digas linda! No lo soy.

Axel me dio la vuelta, me sujeto el rostro y me miró fijamente.

-No digas eso. Eres preciosa, desde que te vi supe que podrías ser la chica perfecta para mi. Por eso yo te convertiré en la novia ideal.

-¿Perfecta para ti? -Mi corazón latía más fuerte, sentía que me daría un ataque cardíaco.

No se que me pasó en ese momento, pero tomé la cara de Axel y lo besé. Lo besé apasionadamente, y el me devolvió el beso. Fue un beso largo y húmedo, donde nuestras lenguas exploraron nuestras bocas sin parar. Los fuertes brazos de Axel sujetaron mi cuerpo y me levantaron, yo lo abracé de la cabeza. Quería creer lo que me decía, que era linda. Que era perfecta. Y por un momento me deje llevar por sus dulces palabras.

Nuestro beso fue tan largo que Axel me sentó en la mesa de la cocina y continuo besándome con pasión. Se sentía bien, un hombre fuerte y guapo me quería solo para él. Me sentía deseada.

Cuando paramos, nos miramos fijamente a los ojos, su mirada intimidante había desaparecido, ahora solo podía ver sus hermosos ojos oscuros.

Por un momento, quise desvestirme ahí mismo, rajar ese vestido y dejar que Axel hiciera lo que quisiera conmigo.

Pero entonces sonó el timbre del horno.

-Ohh...Ya esta listo el pollo. -Axel recobro su compostura y se arregló la ropa. -Lo voy a servir ahora.

-Ok... me parece bien. Pondré cubiertos. -Dije parándome de la mesa.

-Están en ese cajón. -Axel apuntó a un cajón y saqué los cubiertos de ahí.

Axel sirvió la comida y cenamos juntos, en un silencio incomodo, mientras nos dábamos rápidas miradas de vez en cuando.

¿Qué rayos había pasado?