Santi x nabi

Summary

Santi y nabi eran pareja pero abia un problema sus nacionalidades nabi era boliviano y Santi era venezolano pero al final pudieron vivir juntos y Haci comienza su nueva vida

Genre
Lgbtq
Author
Sheilys
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Buenos días, nueva vida

El sol apenas empezaba a filtrarse por las cortinas del pequeño apartamento en Bolivia. Afuera, el canto de los pájaros mezclado con el murmullo del viento hacía que la mañana pareciera tranquila… demasiado tranquila.

En la sala, cajas sin abrir se apilaban por todos lados; ropa, libros y hasta una alfombra aún enrollada. Entre todo ese caos, una voz somnolienta rompió el silencio.

Nabi:

—Mmm… ¿ya amaneció? —murmuró, restregándose los ojos mientras se estiraba en el sofá donde se había quedado dormido.

Santi:

—Sí, dormilón, ya es hora de levantarse. Hoy toca terminar de desempacar si queremos tener dónde desayunar —respondió desde la cocina, con una sonrisa mientras batía algo en un tazón.

El olor a pan tostado y café llenó el aire. Nabi se levantó, aún con el cabello desordenado, caminando hacia la cocina con pasos torpes.

Nabi:

—Tú y tus ganas de madrugar… ni siquiera me dejaste dormir bien en la primera noche de la casa nueva.

Santi:

—No es mi culpa si anoche querías ver películas hasta las dos de la mañana. Y además… mira esto —levantó un plato con pan y mantequilla, orgulloso.

Nabi lo miró con una mezcla de sueño y ternura.

Nabi:

—Ok, admito que se ve rico. Pero si esto sabe mal, te quito el puesto de chef de la casa.

Santi:

—Jajaja, anda, prueba antes de juzgar —dijo, acercándose y soplando un poco para no quemarlo antes de ofrecérselo.

Nabi probó un bocado, y su expresión cambió.

Nabi:

—…Está buenísimo —murmuró con la boca llena.

Santi:

—¿Ves? Sabía que te iba a gustar. Ahora sí, bienvenido oficialmente a nuestra casa.

El silencio que siguió fue suave, casi cálido. Nabi miró a Santi y sonrió de verdad por primera vez esa mañana.

Nabi:

—Suena raro cuando lo dices así… “nuestra casa”. Pero me gusta como suena.

Santi:

—Acostúmbrate, porque vas a oírlo todos los días —respondió con una mirada dulce y una risa leve.

El sol se reflejaba en sus rostros, llenando la habitación con una luz dorada. Entre risas, tazas de café y cajas aún por abrir, el día apenas comenzaba… pero algo en el aire ya se sentía especial.